
El Banco de Guatemala (Banguat), el Ministerio de Finanzas (Minfin), la Superintendencia de Bancos (SIB) y el sector privado coinciden en que la continuidad técnica de las nuevas autoridades financieras será determinante para que Guatemala llegue bien evaluada a la revisión de Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (GAFILAT) en enero de 2027.
El país ya tiene el marco legal luego de que el Congreso aprobó la nueva Ley contra el Lavado de Dinero y el Financiamiento del Terrorismo. El reto es demostrar, en los próximos cinco meses, que puede aplicarlo de manera efectiva.
Hoy el país ya está trabajando: la SIB reporta que el reglamento lleva 85% de avance y en junio recibió una misión de GAFILAT para capacitar a abogados, contadores, auditores y otros nuevos «sujetos obligados».
El tiempo apremia. “Realmente no tenemos tiempo. La ley tiene que estar implementada”, advirtió Herbert Hernández, director del Banco de Guatemala (Banguat). La evaluación mutua de GAFILAT llega en enero de 2027.
EL RIESGO DE FALLAR ES MILLONARIO
Los bancos lo han expresado de manera muy clara, esta ley no es un capricho del sector financiero. “Estar en la lista gris hubiera sido fatal para el país”, afirmó Hernández.
Caer en la lista gris de GAFILAT significa que las transferencias internacionales se atrasan, el crédito se encarece y la inversión extranjera se frena. Por eso el sector bancario apoyó técnicamente la ley.
“Guatemala merece tener una ley actualizada, merece estar a la vanguardia de los temas financieros”, agregó Hernández.
Por eso es que el siguiente desafío pasa por aprobar el reglamento, capacitar a las instituciones responsables y fortalecer la fiscalización.
Todo esto ocurrirá, en medio de un relevo en tres puestos clave: la Superintendencia de Bancos, la Contraloría General de Cuentas y el Banco de Guatemala.
Entre septiembre y enero, la capacidad del Estado para mantener la continuidad técnica y ejecutar las nuevas medidas será decisiva. De ello dependerá, en buena medida, que Guatemala cumpla con las exigencias de GAFILAT y evite ingresar a la llamada “lista gris”.
EL RETO: REGLAMENTO + IMPLEMENTACIÓN + GENTE CAPACITADA
Aprobar la ley fue el 30%. El otro 70% es ponerla a funcionar.
El Ministro de Finanzas, Jonathan Menkos, confirmó que el reglamento ya se trabaja en coordinación con la SIB y con apoyo del Fondo Monetario Internacional.
“Tenemos suficiente tiempo para contar con un reglamento efectivo, comprensible y que ayude a que la puesta en marcha sea eficiente”, dijo Menkos.
Pero el reglamento solo no basta. El economista Lizardo Bolaños señaló un paso crítico luego de la aprobación del reglamento:
- Cristalizarlo en manuales operativos dentro de la SIB y en cada empresa obligada.
“Debe existir una combinación de agilidad con un adecuado análisis de riesgos”, explicó.
Por eso celebró que la SIB haya sacado el borrador a consulta pública: “recibir retroalimentación es una muy buena práctica”.
FACTOR CLAVE: LAS NUEVAS AUTORIDADES
Aquí está el punto más delicado, coinciden los consultados. En los próximos meses se eligen nuevas autoridades y la ley les caerá encima el primer día.
“La importancia de quién sea el próximo Superintendente es que tiene que tener la formación adecuada para seguir el proceso de reglamentación, fiscalización y supervisión”, dijo Álvaro González, Presidente del Banco de Guatemala.
González recordó que la solidez del sistema financiero guatemalteco, uno de los más rentables de la región, se debe en gran parte al trabajo técnico de la SIB. “Cuando hay certeza y confianza hay inversión”, sentenció.
Lo mismo aplica para el Contralor. “Tiene que haber confianza en quien sea electo para que la calidad del gasto y la transparencia generen la confianza de la población y los mercados”, añadió González.
Bolaños fue más directo: “Un cambio de autoridades puede significar un cambio en la velocidad de implementación. Se necesita gente que aterrice corriendo. No es puesto político, es primacía del conocimiento técnico”.
Faltan 47 días para el cambio en la cúpula del sistema financiero guatemalteco
PROFESIONALISMO O LISTA GRIS
Según los consultados, Guatemala tiene tres ventajas hoy:
- Ley aprobada.
- Reglamento avanzado al 85%.
- Sistema financiero sólido y rentable.
Tiene dos riesgos:
- El tiempo. Enero 2027 está a la vuelta.
- El cambio de autoridades. Si llegan cuadros sin expertise técnico, la implementación se atrasa.
El mensaje del Banguat, Minfin, SIB y la banca es el mismo: esta ley trasciende gobiernos. “La ley contra el lavado de dinero lo que nos permite es tener al país fuera de la lista gris”, resumió Hernández.
Para que eso pase, Guatemala necesita 3 cosas antes de enero: reglamento publicado, manuales operativos listos y autoridades financieras con capacidad técnica para ejecutar.
La ley ya se aprobó. Ahora el país debe demostrar que sabe cumplirla. De eso depende la confianza, la inversión y la reputación del sistema financiero guatemalteco.







