Según el Inter-American Dialogue, el envío de remesas refleja una estrategia de adaptación ya que los migrantes buscan otras alternativas para enviar sus remesas. Foto La Hora: Francisco Altán.
Según el Inter-American Dialogue, el envío de remesas refleja una estrategia de adaptación ya que los migrantes buscan otras alternativas para enviar sus remesas. Foto La Hora: Francisco Altán.

Las remesas hacia Guatemala están cambiando de forma silenciosa. Frente al mayor escrutinio bancario que está por implementarse y las restricciones migratorias en Estados Unidos, miles de guatemaltecos buscan alternativas a las remesadoras tradicionales para enviar dinero mediante aplicaciones digitales, con transferencias más pequeñas, pero mucho más frecuentes.

El cambio, documentado por el Inter-American Dialogue, refleja una estrategia de adaptación: los migrantes buscan mantener el acceso al sistema financiero y reducir el riesgo de que sus operaciones llamen la atención de bancos y otras instituciones que aplicarán controles más estrictos a cada transacción.

José Orozco, investigador del Inter-American Dialogue, explicó a que las plataformas digitales de remesas registran crecimientos de dos dígitos, impulsadas por usuarios que priorizan envíos rápidos, de menor costo y con mayor flexibilidad. Esta transformación ocurre mientras aumenta la incertidumbre sobre el acceso a cuentas bancarias y al uso del ITIN, un documento clave para miles de trabajadores migrantes.

El fenómeno, identificado por la entidad confirma cómo los migrantes se adaptan a un entorno cada vez más restrictivo sin dejar de sostener a sus familias en Guatemala.

 

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EL DESAFÍO ES MANTENERSE EN EL SISTEMA

En este momento uno de los riesgos más graves para los migrantes es que bancos y remesadoras decidan dejar de aceptar el ITIN o aplicar criterios más estrictos para quienes lo usan.

El ITIN es el Individual Taxpayer Identification Number que consiste en un número de 9 dígitos que emite el IRS para personas que necesitan cumplir con obligaciones fiscales en Estados Unidos, pero no califican para un número de Seguro Social. No autoriza a trabajar ni define el estatus migratorio.

Esto obligaría a miles de guatemaltecos a recibir su salario en efectivo, fuera del sistema financiero, exponiéndolos a abusos laborales y a la imposibilidad de enviar remesas de manera segura.

Orozco explicó que los migrantes ahorran en su mayoría, y usarían lo que apartan para emergencias para enviar remesas. “Pero creo que es hasta el 2027 cuando recurrían a hacerlo si las condiciones empeoran, añade.

Entre esas opciones se encuentran las Apps de remesas digitales “solo móvil”, las cuales reemplazaron a las remesadoras físicas.

Se fondean con tarjeta débito, ACH o efectivo en tiendas, y pagan directo a cuenta bancaria, billetera móvil o retiro en efectivo en el país.

Algunas populares en el mercado identificadas por lahora.gt son:

  • Remitly: La más usada por guatemaltecos, salvadoreños y hondureños. Envía en minutos y tiene “Express” instantáneo a billeteras de aplicaciones locales.
  • Wise / Wise Remitly: Funciona muy fuerte entre mexicanos, colombianos y centroamericanos con cuenta bancaria. Usa tipo de cambio real + comisión baja.
  • Ria Send / Pangea Money Transfer: Ria tiene alianza con bancos locales para retiro.

Según los datos presentados, en los últimos meses los ingresos fijos entre migrantes han caído de 53% en septiembre de 2025 a 37% en marzo de 2026, una reducción que refleja la precarización laboral en sectores donde los guatemaltecos son esenciales.

Lo que significa que la disponibilidad de trabajos de largo plazo ha disminuido y los migrantes recurren a empleos temporales.

A pesar de ello, el monto principal remitido creció 4% respecto a 2025, una señal clara de resiliencia: los migrantes están enviando menos por transacción, pero lo hacen con más frecuencia para asegurar que sus familias mantengan liquidez en un contexto incierto.

Orozco, señaló que las remesas en Centroamérica están creciendo, pero pronto podrían empezar a ver un declive.

“El tema es que en 2025 hubo un crecimiento muy fuerte. Este año se está enviando un poco más pero no de la misma envergadura -es decir que el que recibe puede que tenga que ajustarse este año, si no ahorró el año pasado”, apunta el experto.

Según datos del Banco de Guatemala (Banguat), el ingreso de divisas por remesas familiares alcanzó a mayo de 2026, USD10 mil 623 millones, un 7% más que en el mismo periodo del año pasado.

DEPORTACIONES SE DISPARAN

Esta nueva dinámica ocurre mientras las deportaciones se disparan. En 2025, Estados Unidos expulsó 450 mil personas de Latinoamérica y El Caribe, y para 2026 la cifra ya se duplicó.

El impacto es directo: 600 mil hogares guatemaltecos perderán remesas este año, acumulando 1.2 millones desde 2025.

El informe también indica que la intención de migrar entre los guatemaltecos ha disminuido levemente, pero otros insisten en hacerlo, mostrando que las restricciones no frenan la migración, sino que obligan a los migrantes a operar en condiciones más riesgosas.

Orozco añadió que el reto ahora es la deportación en medio de no migración. “Para el 2027 pensaría que habrá otra desaceleración, que arrancará a la mitad del 2026. El impacto en las economías locales se empezará a sentir ante la ausencia de políticas y estrategias”, sentenció.

Para miles de guatemaltecos, el ITIN ha sido la llave para abrir cuentas bancarias, recibir nómina y enviar dinero de forma segura.

Hoy, ese mismo número pasaría a ser considerado una señal de alerta por bancos y negocios de servicios de dinero. Cuentas con poca actividad más allá de remesas, pagos recurrentes desde sectores agrícolas o de construcción, o depósitos de pequeñas empresas pueden activar revisiones, cierres de cuentas o negación de crédito.

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FLUJO FRÁGIL

En este contexto, Guatemala enfrenta una nueva realidad: las remesas siguen llegando, pero bajo un modelo más frágil, más vigilado y más dependiente de la creatividad financiera de los migrantes.

Marcell Arévalo, director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), advierte que la situación sólo va a empeorar. El experto reconoce que ha habido un incremento de retornados desde EE. UU.

Flujo de remesas enviadas a Guatemala, según el Banco de Guatemala. Foto La Hora: Francisco Altán.
Flujo de remesas enviadas a Guatemala, según el Banco de Guatemala. Foto La Hora: Francisco Altán.

“De la misma manera hay una menor cantidad de detenciones en la frontera sur de EE. UU”, agrega. Esto se debe al incremento de controles migratorios y por ello, de la incertidumbre de quienes consideran emigrar.

Pero también influye el mayor costo de los traficantes, coyotes o llamados «guías», y las rutas de mayor peligro que toman. Este comportamiento continuará evidenciándose, pues las condiciones que provocan la emigración no han variado, agrega el consultado.

La resiliencia de quienes envían dinero desde Estados Unidos sostiene a millones de hogares, pero el entorno regulatorio amenaza con transformar esa resiliencia en vulnerabilidad.

El país necesita anticipar estos cambios, fortalecer la protección de los receptores y trabajar con aliados regionales para evitar que esta nueva dinámica de remesas se convierta en una crisis económica silenciosa; a la vez que genera condiciones de desarrollo locales que desincentiven la migración.

Eduardo Smith
Eduardo Antonio Smith Soto es economista y analista político con más de 18 años de experiencia en periodismo económico, política pública y diplomacia. Ha trabajado en análisis de coyuntura, gobernanza y relaciones internacionales, combinando enfoque técnico y lectura estratégica del contexto regional.
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