
En medio de la crisis de movilidad que colapsa el área metropolitana y las principales carreteras del país, el encuentro Guatemala se Transforma, organizado por la Cámara de Comercio de Guatemala, marcó un punto de inflexión al confirmar acuerdos verbales entre el Gobierno Central, la Municipalidad de Guatemala y Ferrocarriles de Guatemala (FEGUA) para dejar atrás la gestión fragmentada del transporte y avanzar hacia una coordinación más efectiva del sistema.
La apuesta es clara: pasar de esfuerzos aislados a un sistema integrado capaz de enfrentar un problema que ya tiene un costo estructural para el país.
Hoy, el congestionamiento vial provoca que los guatemaltecos pierdan alrededor de 54 días al año en el tráfico, una cifra que refleja la magnitud de una crisis que ya no es solo urbana, sino nacional. A esto se suma el impacto económico: se estima que el congestionamiento cuesta cerca de Q25 mil millones anuales.
El diagnóstico presentado advierte que el modelo actual de movilidad, basado en una estructura radial que concentra el flujo vehicular hacia el centro de la capital, ha alcanzado su punto de saturación. Por ello, se plantea la necesidad de desarrollar circunvalaciones metropolitanas y crear una Agencia Metropolitana de Transporte que coordine la gestión del sistema, aunque su viabilidad depende de la articulación real entre las instituciones involucradas.
Este planteamiento forma parte del Plan Maestro de Movilidad, elaborado con apoyo de la cooperación de Corea (KOICA), un estudio desarrollado durante cuatro años que analiza el comportamiento del tránsito en 17 municipios del área metropolitana como un solo sistema integrado. Aunque el estudio fue presentado hace algunos meses, ayer se realizó frente a autoridades relacionadas con posibles soluciones y gestión de la movilidad pública.
De acuerdo con los participantes, esta situación no solo afecta la movilidad diaria, sino también la productividad, la competitividad del país y la calidad de vida de la población.
Por ello, los compromisos expresados buscan traducirse en acciones concretas, con cada institución asumiendo un rol definido dentro de una sola visión de movilidad, con el objetivo de transformar un sistema que durante años ha operado de forma desarticulada y sin una dirección común.
La actividad contó con la participación de representantes del Organismo Ejecutivo, la Municipalidad de Guatemala, la Cámara de Comercio y el sector privado.

Foto La Hora: José Orozco
TRABAJO CONJUNTO
La articulación de los compromisos verbales sería, por ejemplo: La Municipalidad controla las vías internas y el centro de la ciudad, el ministerio de Comunicaciones (CIV) tiene el presupuesto para obras regionales como el Anillo C-50 y Puente Belice 2, mientras que FEGUA posee el corredor ferroviario más valioso para el futuro Metro Riel.
La solución que plantea el estudio es clara: crear una Agencia Metropolitana de Transporte con poder real. Esta autoridad debería manejar un solo presupuesto, aprobar diseños y cronogramas sin pasar por tres filtros distintos, y operar con estándares únicos de tarifa y estaciones para bus, tren y teleférico.
FEGUA, por ejemplo, no tiene trenes ni personal para operar un metro, pero sí la vía. Ahí entra un modelo de alianza público-privada: FEGUA aporta el corredor, un operador privado diseña y opera, y CIV-Municipalidad garantizan la integración con el resto del sistema.
Durante sus disertaciones, Jorge Briz, presidente de la CCG, fue enfático al indicar que hay que dejar de lado los intereses mezquinos y asumir que la movilidad es un reto de todo el país y no solo de la ciudad.
La movilidad en el Departamento de Guatemala ha dejado de ser un fenómeno estrictamente local, debido a la expansión de la población hacia municipios como Villa Nueva y Mixco, lo que ha generado una presión creciente sobre todo el sistema vial metropolitano, refirió Briz.
Actualmente, los tiempos de traslado son desproporcionados, afirmó y evidencian la magnitud del problema.
En ese contexto, enfatizó, se plantea la necesidad de analizar el desafío desde una perspectiva distinta, reconociendo que no se trata únicamente de un reto para la ciudad capital, sino de un problema nacional que requiere una visión integral.
El Plan Maestro y los 13 proyectos que buscan transformar la movilidad en Guatemala
Mientras que el presidente Bernardo Arévalo hizo un llamado a “pensar como Estado, no como Gobierno”, apostando por soluciones de mediano y largo plazo en lugar de medidas temporales.
Lo que hemos hecho, dijo, el esfuerzo de lo que se ha identificado con los proyectos que están en proceso, al referirse a los 13 que ya se llevan a cabo por parte del gobierno central es positivo, no solo para el transporte, sino también para la ciudad, ya que reduce la circulación innecesaria de vehículos pesados que actualmente recargan los principales ejes urbanos.
«Una vez que se logre sacar ese flujo de carga, se podrán impulsar intervenciones dentro de la ciudad, como el proyecto de metro riel en el eje norte-sur, además de otras mejoras en los corredores este-oeste», refirió el mandatario.
RETOS IDENTIFICADOS
Los retos, los cuales también se discutieron en el panel de expertos, son duros, pero están identificados. El primero es territorial: 17 municipios dependen de la capital, pero cada uno decide por su cuenta.
El segundo es legal y técnico: faltan estudios “listos para licitar”, las adquisición de tierras y todo lo circundante a las vías férreas (sistemas de conexión eléctrica, invasiones, entre otros) se complica en ciertos casos y las licitaciones son lentas.
El tercero es financiero: sin blindar la ejecución, existe el riesgo de retrasar obras. El Ministerio de Finanzas, dijo, está dispuesto a intervenir con fondos.
El cuarto es político: cada cambio de gobierno o alcaldía reinicia proyectos, cuando se necesita una visión de Estado que trascienda gobiernos.
Sí Municipalidad, FEGUA, Finanzas y CIV logran coordinarse ahora bajo una sola agencia, 2026-2027 puede ser el año en que Guatemala deje de hablar de movilidad y empiece a usarla.







