Las cifras de exportaciones a Europa mejoran, según los datos a 2025. La Hora: Alejandro Ramírez
Las cifras de exportaciones a Europa mejoran, según los datos a 2025. La Hora: Alejandro Ramírez

Mientras Europa cierra puertas al producto “barato pero que contamina”, Guatemala enseña la tarea hecha en Bruselas.

En la XII Reunión de la Junta de Comercio y Desarrollo Sostenible del Acuerdo de Asociación UE-Centroamérica celebrada la semana pasada, el Ministerio de Economía (Mineco) presentó casos concretos de trazabilidad y sostenibilidad en café, palma y madera.

El mensaje de Europa fue claro: compran a países que cumplen reglas laborales y ambientales. La respuesta de Guatemala fue más fuerte: ya tenemos empresas que van más allá de la ley.

Uno de esos casos presentados fue el de Grepalma y es el boleto para que más sectores exportadores entren al mercado europeo sin miedo a las nuevas exigencias.

Según datos del Mineco, el año pasado Guatemala exportó a la UE más de USD 1 mil 300 millones, casi USD 100 millones adicionales que en 2024.

REGLAS CLARAS

El capítulo de Comercio y Desarrollo Sostenible del Acuerdo de Asociación con la UE ya no es letra muerta. Europa dejó de negociar solo toneladas y precios.

Ahora exige 3 cosas: no contaminantes, respeto a los derechos laborales y pruebas del origen del producto = trazabilidad.

La viceministra de economía Ivannia Ponce llevó a Bruselas eso: avances en REDD+ (el marco internacional creado para frenar el cambio climático mediante la protección de los bosques), reforestación y trazabilidad de sectores clave, según explicó el Ministerio de Economía.

Fanny Estrada, experta en comercio internacional y asesora de Agexport, lo explica de esta forma: “Para la UE, la sostenibilidad es vía para elevar competitividad cumpliendo reglas internacionales. Compran a países que trabajan para evitar contaminación y cumplen normas laborales”.

Traducción: si no hay certificado, no hay entrada.

Delegación de Gobierno en reunión con la Comisión Europea. Foto: La Hora / Mineco
Delegación de Gobierno en reunión con la Comisión Europea. Foto: La Hora / Mineco

EL CASO GREPALMA

Mineco no llevó promesas a Bélgica. Llevó a Grepalma como prueba viva. ¿Por qué? Porque la palma guatemalteca ya juega en la liga europea.

La empresa aplica la economía circular 100%: 122 mil 300 toneladas de compost al año, 9.9 millones de kW de biogás y 100% de aguas residuales reutilizadas.

Monitorean 100% de plantaciones por satélite para garantizar cero deforestación desde 2019. En lo laboral 30 mil empleos directos, cero trabajo infantil y política interna que sigue los principios de derechos humanos de la Organización Internacional de Trabajo (OIT).

Europa entiende ese lenguaje. “La participación en este espacio permitió al Ministerio de Economía dar seguimiento a temas estratégicos de la relación comercial con la Unión Europea y conocer iniciativas que contribuyen a que las empresas guatemaltecas respondan a las nuevas exigencias de los mercados internacionales”, apuntó el Mineco.

Yolanda Mayora, Gerente de Sostenibilidad de Agexport explicó que Guatemala tiene fortalezas importantes que pueden beneficiar su relación comercial con la Unión Europea en el ámbito de sostenibilidad.

«El país cuenta con una base productiva agroexportadora con experiencia en certificaciones ambientales y sociales, así como un potencial significativo en productos sostenibles y diferenciados, como el café y el cacao que se producen en sistemas agroforestales que cuidan bosques y biodiversidad», agregó Mayora.

OTRAS OPORTUNIDADES

La reunión también abrió la puerta a Global Gateway, la estrategia europea de inversión sostenible. Eso significa euros para proyectos que cumplan trazabilidad y economía circular. Una carrera en la que varias empresas desean competir.

Según Estrada, Guatemala ya tiene sectores corriendo: palma africana, vegetales y frutas que desde hace años cumplen requisitos europeos.

El camino está marcado por empresas como Grepalma. El premio: entrar a un mercado que paga más por producto sostenible y que castiga al que no puede probarlo.

Europa ya no compra “a ciegas”. Compra con auditoría. Guatemala entiende las nuevas reglas; y el sector privado ya trabaja con el Gobierno en afinar estrategias y recopilar pruebas.

Mayora añade que, adicionalmente existe una creciente participación de cooperativas y pequeños productores en las cadenas de valor, lo que se alinea con el enfoque de desarrollo inclusivo que promueve el acuerdo.

Los consultados coinciden en que el reto es que más empresas guatemaltecas crucen esa puerta: menos quintales sin historia contaminante, más productos con trazabilidad, bosques en pie y gente bien pagada.

Eduardo Smith
Eduardo Antonio Smith Soto es economista y analista político con más de 18 años de experiencia en periodismo económico, política pública y diplomacia. Ha trabajado en análisis de coyuntura, gobernanza y relaciones internacionales, combinando enfoque técnico y lectura estratégica del contexto regional.
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