El organismo internacional enfatiza en que la región de América Latina y el Caribe fue la más afectada por la pandemia del COVID-19. Foto: La Hora / Archivo

Guatemala ha regresado a los niveles anteriores a 2014 en el Índice de Desarrollo Humano (IDH) de las Naciones Unidas (ONU), de acuerdo con el informe publicado este jueves titulado «Tiempos inciertos, vidas inestables: Forjar nuestro futuro en un mundo en transformación”, donde el país ocupa el puesto 135 en el ranking de 191 países evaluados, luego de situarse en el 133 en el 2020.

El documento detalla que el informe se elaboró con base en datos del 2021, y que tuvo un impacto especial en el retroceso en el IDH la pandemia del COVID-19.

A pesar de que observa una mejora, el organismo internacional enfatiza en que la región de América Latina y el Caribe fue la más afectada por la pandemia del COVID-19, demostrando las desigualdades para acceder a la vacuna. Esto al tiempo que el presidente Alejandro Giammattei pretende reducir los recursos para atender esta pandemia en el 2023.

Además, a nivel del continente Americano, Guatemala se ubica solamente por arriba de Haití y Honduras, países que alcanzaron los puestos 163 y 137, respectivamente.

Por el contrario, Costa Rica, en el lugar 58; Panamá (61); El Salvador (125), Nicaragua (126) y Venezuela (120) cuentan con mejores indicadores.

 

El valor del IDH del país ha reportado mejoras, entre más cercano a 1 es mejor. En los últimos 31 años estas han sido algunas de sus puntuaciones:

– 1990: 0.484
– 1995: 0.508
– 2000: 0.550
– 2005: 0.574
– 2010: 0.605
– 2014: 0.637
– 2015: 0.639
– 2016: 0.639
– 2017: 0.640
– 2018: 0.640
– 2019: 0.642
– 2020: 0.635
– 2021: 0.627

 

CONDICIONES DE VIDA

Según el reporte, la esperanza de vida promedio de los guatemaltecos para el 2021 era de 69.2 años; la expectativa de años de escuela de 10.6; el promedio de años de escolaridad se ubicaba en 5.7 y el ingreso nacional bruto per cápita, con datos de 2017, era de US$8,723.0 (unos Q67,697.69).

OTROS INDICADORES

Además, el IDH ajustado por niveles de desigualdad es de 0.460, mientras el Coeficiente Humano de Desigualdad es de 26.1 puntos.

En la desigualdad en expectativa de vida el país fue calificado con 13.9 puntos; 35 en cuando a desigualdad en la educación y 29.6 en por ingresos.

COEFICIENTE GINI

Entre tanto, el Coeficiente GINI, una medida destinada a representar la desigualdad de ingresos o la desigualdad de riqueza en una nación o un grupo social, es para Guatemala en el periodo 2020-2021 de 48.3 puntos.

Un coeficiente de Gini de 0 expresa igualdad perfecta, donde todos los valores son iguales, mientras que un coeficiente de Gini de 1 (o 100%) expresa máxima desigualdad entre valores.

LOS ESTRAGOS DE LA PANDEMIA

En el informe, también se lee que en 2020 el mundo experimentó una pérdida en el valor del IDH por el COVID-19 equivalente a más de una quinta parte del progreso alcanzado de 1990 a 2019, siendo la región de América Latina y el Caribe la más afectada, al perder en un año el equivalente al 30% de su progreso prepandemia desde 1990.

“En 2021 hubo una recuperación, pero fue parcial y desigual. Las crisis de tan gran escala son un espejo para las sociedades. El COVID-19 ha puesto al descubierto las grandes disparidades previas a la pandemia en la capacidad de las personas para hacer frente a los impactos para acceder a la atención médica y reconstruir a partir de la pérdida”, detalla el documento.

También se indicó que el reparto de las vacunas puso al descubierto las enormes desigualdades de la economía mundial, que su acceso fue ínfimo en muchos países de bajos ingresos, y que las más perjudicadas por la pandemia fueron las mujeres y las niñas al tener que asumir más responsabilidades domésticas y de cuidado, así como a enfrentarse a un aumento de la violencia.

 

En particular, el gobierno de Giammattei pretende reducciones drásticas en las asignaciones para la atención de la pandemia, según el proyecto de Presupuesto General de la Nación para el 2023. En particular, la asignación presupuestaria para la adquisición pública de vacunas se reduce en Q593.6 millones (57.2%), al pasar de Q1,037 millones en el presupuesto vigente a Q443.4 millones recomendados para 2023.

Además, se propone recortar en Q835 millones (49.4%) la asignación presupuestaria para los servicios de prevención y tratamiento de COVID-19, que pasaría de Q1,691 millones en el presupuesto del 2022 a Q856.1 millones solicitados para el próximo año.

PRIMER DESCENSO CONSECUTIVO EN TRES DÉCADAS

La ONU indicó que por primera vez en los 32 años que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) lleva calculándolo, el Índice de Desarrollo Humano que mide salud, educación y el nivel de vida de una nación disminuyó a nivel mundial durante dos años consecutivos.

“Este dato refleja una crisis cada vez más profunda para muchas regiones, especialmente para América Latina y el Caribe, el África subsahariana y el sur de Asia”, detalló.

Según el organismo, el desarrollo humano retrocedió a niveles de 2016 tirando para atrás gran parte de los avances obtenidos en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que conforman la Agenda 2030.

EL MUNDO SE ENFRENTA MÚLTIPLES CRISIS

Achim Steiner, administrador del PNUD afirmó que «el mundo está luchando en la respuesta a las sucesivas crisis» y que si bien, las dificultades asociadas al aumento del costo de la vida y del sector energético intentan centrarse en soluciones rápidas para la población, estas estrategias de ayuda a corto plazo están retrasando los cambios estructurales que debemos introducir a largo plazo.

Steiner solicitó una mayor solidaridad mundial para enfrentarse a los «retos comunes interrelacionados»; sin embargo, reconoció que la comunidad internacional está «paralizada a la hora de efectuar estos cambios».

Achim Steiner, administrador del PNUD afirmó que «el mundo está luchando en la respuesta a las sucesivas crisis». Foto: La Hora / AFP

LOS OBSTÁCULOS PARA AVANZAR

El estudio apunta a que la inseguridad y la polarización de opiniones como los dos grandes obstáculos para avanzar en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Humano, así como en la solidaridad que permita afrontar los grandes retos mundiales.

LA TECNOLOGÍA A NUESTRO FAVOR

La ONU recalca que aunque el cambio es inevitable, no lo es la forma en que reaccionamos ante él, pues pese a que existe un gran temor respecto al uso creciente de la Inteligencia Artificial, la tecnología también puede aportar muchas ventajas cuando ayuda a simular los impactos del cambio climático, a mejorar el aprendizaje personalizado y al desarrollo de medicamentos.

“Uno de los resultados del mundo post-COVID es la creación de una nueva categoría de vacunas, las que usan tecnología de ARN mensajero, y que auguran grandes avances en el tratamiento de otras enfermedades”, indicó el informe.

Finalmente, Steiner señaló que el estudio puede ayudar a trazar un nuevo rumbo que nos permita salir de la actual situación de incertidumbre mundial.

“Tenemos un estrecho margen para reiniciar nuestros sistemas y garantizar un futuro construido con base en una acción climática determinante y con nuevas oportunidades para todos», afirmó.

Artículo anteriorCarmen Aub inicia una nueva faceta de conductora con su talk show
Artículo siguienteInsólito: Vecinos de Villa Canales festejan cumpleaños de bache