
Durante la semana pasada, la División Antimonopolio del Departamento de Justicia de
EE. UU. (DOJ) dio luz verde a Paramount para la compra de Warner, mientras en paralelo producciones de bajo presupuesto se convierten en éxitos de taquilla, superando a otras películas provenientes de grandes estudios, lo que podría cambiar el panorama en Hollywood.
Con el anuncio de la aprobación de la compra, la División Antimonopolio compartió el análisis que realizaron tras una investigación para determinar si la adquisición de Warner podría perjudicar la competencia o a los consumidores estadounidenses, esto en relación con los servicios de video por suscripción bajo demanda (SVOD, por sus siglas en inglés) y el desarrollo, la producción o la distribución de películas para estreno en salas de cine.
Según concluyeron las autoridades estadounidenses, la fusión entre las dos compañías de entretenimiento no afectaría a la competencia, ni a los consumidores norteamericanos, esto tras su investigación en donde también fue comparada en el caso en que Netflix fuese quien adquiriera a Warner.
Departamento de Justicia de EE. UU. da luz verde a Paramount para la compra de Warner
En el caso del servicio de streaming, este no podría sufrir algún cambio significativo respecto a la competencia actual y cómo funcionan las distintas plataformas, por lo que el análisis del DOJ señala que la compra de Warner no afectará la competencia ni a los consumidores, por lo que resaltaron que los cambios se registran en los estrenos en salas de cine.
LOS CAMBIOS
Para el desarrollo, producción o distribución de las películas que sean destinadas para exhibirse en salas de los cines, las autoridades realizaron el análisis tomando en cuenta los resultados del mercado actual y las recaudaciones en taquilla de Hollywood.
En este caso, los investigadores destacaron que en este mercado las partes tienen mucha más competencia con los distintos estudios y distribuidoras, tanto las tradicionales como las independientes como A24, NEON Y Blumhouse.
Resaltando también que recientemente tanto Netflix como Apple han ingresado al mercado de estrenos cinematográficos, considerándolo un complemento de sus servicios de streaming.
Pero en este caso dichas producciones “pequeñas e independientes” podrían reflejar el cambio en la industria cinematográfica estadounidense.
Con respecto a la fusión de Paramount con Warner, el DOJ destacó que el amplio conjunto de pruebas disponible indica que la transacción difícilmente perjudicará la competencia en este sector y que la intensa rivalidad ha generado una mayor cantidad y diversidad de producciones cinematográficas, tendencia que se espera que continúe.
Como prueba de esto, los investigadores destacan que los estudios pequeños han adoptado estrategias innovadoras de desarrollo y distribución de contenidos para desafiar las ideas tradicionales sobre qué se necesita para lograr un estreno exitoso en cines.
Como ejemplo de esto, se podría comparar el desempeño de los últimos “blockbusters” de grandes presupuestos y partes de propiedades intelectuales ya conocidas y populares estrenados en cine con las producciones independientes que en muchos casos son historias nuevas para la pantalla grande.
En este caso se pueden resaltar las recaudaciones por debajo de lo esperado en películas de algunos estudios de renombre con algunas sagas o adaptaciones de productos ya establecidos, como fue el caso de “Mortal Kombat II” de Warner, “Mandalorian y Grogu”, como parte de la saga de Star Wars de Disney, y en el último caso “Amos del Universo”, siendo de Amazon MGM, pero con un alto coste proveniente de una popular serie animada y línea de juguetes de Mattel de los ochenta.
Nintendo reedita su clásico «Zelda: Ocarina of Time» para la Switch 2
En contraparte, las autoridades de EE. UU. destacaron que recientes éxitos de taquilla demuestran que la trayectoria histórica de un estudio ya no determina necesariamente su capacidad de triunfar en la producción y distribución cinematográfica.
Por lo que entre los ejemplos mencionados figuran el éxito que tuvo Amazon MGM con Project Hail Mary, Lionsgate con Michael, Blumhouse con Obsession y A24 con Backrooms, entre las cuales destacan las últimas dos por su bajo presupuesto y su éxito en taquilla, convirtiéndolas en películas muy rentables.
ÉXITOS QUE HACEN VER A OTROS LADOS
En el caso de Obsession y Backrooms, también destacan las mentes detrás de estos filmes, siendo dos jóvenes que iniciaron sus carreras desde adolescentes en internet realizando videos para redes sociales.
En este caso, destaca Backrooms, ya que el concepto de la cinta nació de un relato de internet que surgió a partir de una fotografía compartida en el sitio de foros “Reddit”, pero distintas comunidades de la red fueron expandiendo, alimentando y generando contenido, lo que creó una gran base de fans para este concepto.
Uno de los creadores de contenido que impulsó este crecimiento fue Kane Parsons, el cual desde adolescente y utilizando programas de modelado 3D gratuitos empezaría a crear cortometrajes de los Backrooms en formato de “metraje encontrado” en su canal Kane Pixels, lo que lo llevaría finalmente a dirigir la película con tan solo 20 años, logrando un éxito en crítica y taquilla.
Dicho éxito no dejaría a Hollywood y la industria, por lo que durante esta semana medios especializados e internacionales como “Tomatazos” e Infobae reportaron que algunos productores se encuentran en busca de nuevas ideas y talento en internet.
Según indicó Infobae, algunos agentes y representantes de la industria ya han identificado algunos foros de Reddit con relatos breves como espacios donde pueden surgir conceptos con potencial de desarrollo audiovisual.
Por lo que el medio señala que los foros de internet ahora son observados como un entorno donde se pueden identificar tendencias de audiencia y procesos de creación colectiva, como fue en el caso de los Backrooms.
Esto podría significar un cambio para la industria cinematográfica actual, en donde productos que apelan a la nostalgia, los remakes, las continuaciones y los universos cinematográficos no resultan ser tan rentables como las producciones pequeñas en donde los cineastas pueden llegar a tener más libertad creativa.







