
El jurado que debe decidir el futuro judicial de Lindsay Clancy, la mujer de Massachusetts, Estados Unidos, acusada de matar a sus tres hijos en enero de 2023, no logró alcanzar un veredicto unánime durante su cuarto día de deliberaciones, este martes, por lo que el juez William F. Sullivan le pidió que continúe analizando el caso.
Según reportaron varios medios estadounidenses, los 12 integrantes del jurado, conformado por nueve mujeres y tres hombres, comunicaron este martes al juez que no habían conseguido ponerse de acuerdo sobre un veredicto.
Tras escucharles, Sullivan les pidió regresar a la sala de deliberaciones y continuar intentando alcanzar una decisión.
“Sé que este fue un juicio largo”, dijo Sullivan, según The Washington Post, al recordar que durante el proceso declararon más de 80 testigos y fueron presentadas más de 300 pruebas y documentos.
El jurado acumula unas 17 horas de deliberaciones desde que comenzó a discutir el caso el jueves pasado y, de acuerdo con el medio CNN, los integrantes han mantenido una actitud seria y concentrada durante las últimas jornadas, mientras analizan aspectos relacionados con la responsabilidad penal, la enfermedad mental y la duda razonable.
EL ESTADO MENTAL DE CLANCY ES EL CENTRO DEL CASO
Clancy, de 36 años y exenfermera de partos, no niega haber estrangulado a sus tres hijos: Cora, de 5 años; Dawson, de 3 años; y Callan, de 8 meses.
Los menores murieron el 24 de enero de 2023 en la vivienda familiar en Duxbury, Massachusetts, y la disputa durante el juicio ha girado principalmente en torno a su estado mental en el momento de los hechos.
NEW: The jury in the Lindsay Clancy murder trial reported to the judge that they have currently been unable to reach a verdict after 18 hours.
The judge gave the jury instructions to keep deliberating. https://t.co/fl6vONQHks pic.twitter.com/EtFJph0ZVG
— ABC News (@ABC) September 1, 2026
La defensa sostiene que Clancy atravesaba un episodio de psicosis posparto que le impedía comprender plenamente la naturaleza y gravedad de sus actos.
Sus abogados señalaron que había experimentado un deterioro progresivo de su salud mental. De hecho, relató haber escuchado una voz masculina que le ordenaba matar a sus hijos y después suicidarse.
El psiquiatra forense Phillip Resnick, que fue presentado como testigo de la defensa, comparó su estado con el de una persona que actuaba como si fuera una “marioneta” cuyos movimientos eran controlados por alguien más, según CNN.
Sin embargo, la Fiscalía aseguró que Clancy sabía lo que estaba haciendo y que tomó una decisión consciente de matar a sus hijos antes de intentar quitarse la vida.
Los fiscales han señalado, entre otros elementos, que Clancy envió a su esposo a realizar algunos mandados antes de los asesinatos y que, posteriormente, pidió un abogado cuando despertó en el hospital.
La fiscal Jennifer Sprague declaró que esos hechos son indicios de que podía tomar decisiones y comprender la ilegalidad de sus actos, expuso CNN.
En tanto, el medio de noticias EFE agregó que la Fiscalía también ha destacado que Clancy había recibido tratamiento de salud mental y que, por su formación como enfermera de partos, conocía los medicamentos que estaba tomando.
¿QUÉ DEBE DECIDIR EL JURADO?
El jurado no solamente debe determinar si Clancy causó la muerte de sus hijos, sino también determinar si al momento de hacerlo, tenía responsabilidad penal por sus actos.
Según la explicación recogida por CNN, la ley de Massachusetts establece que una persona no es penalmente responsable si una enfermedad o defecto mental le impide sustancialmente comprender la criminalidad o ilegalidad de su conducta, o ajustar sus actos a las exigencias de la ley.
Por esto, la defensa sostiene que esa condición se cumplía en el caso de Clancy, mientras que la Fiscalía, en cambio, considera que sus problemas de salud mental no le impidieron comprender lo que estaba haciendo.
BBC Mundo explica que Clancy no tiene que demostrar ante el jurado que padecía una enfermedad mental.
La responsabilidad de la Fiscalía es probar, más allá de toda duda razonable, que ella era penalmente responsable cuando ocurrieron las muertes.
LOS CINCO POSIBLES VEREDICTOS
Entre los posibles resultados que puede considerar el jurado están una condena por asesinato en primer grado, asesinato en segundo grado, homicidio involuntario, una declaración de no culpabilidad por falta de responsabilidad penal debido a una enfermedad mental o un veredicto de no culpabilidad.
El asesinato en primer grado es el desenlace con la pena más severa, pues en Massachusetts puede implicar cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Para llegar a esa conclusión, el jurado tendría que determinar que existió, principalmente, premeditación deliberada o extrema atrocidad o crueldad.
Una condena por asesinato en segundo grado también puede significar cadena perpetua, aunque contempla la posibilidad de libertad condicional.
En tanto, el homicidio involuntario representa un delito de menor gravedad y, según BBC Mundo, puede conllevar una pena de hasta 20 años de prisión por cada cargo.
Esta alternativa permitiría al jurado concluir que las muertes fueron resultado de una conducta temeraria o imprudente sin llegar a establecer los elementos necesarios para una condena por asesinato.
También existe la posibilidad de que Clancy sea declarada no culpable por falta de responsabilidad penal debido a una enfermedad mental.
En ese escenario, la resolución no necesariamente significaría que quedaría en libertad.
CNN explica que un tribunal podría ordenar su internamiento en un centro de salud mental si se determina que padece una enfermedad mental y que su liberación representa un riesgo de causar daños graves a ella misma o a otras personas.
¿QUÉ PASARÍA SI EL JURADO NO LLEGA A UN ACUERDO?
The Washington Post señaló que en Massachusetts, los veredictos penales deben ser unánimes, pero en caso de que los integrantes del jurado finalmente alcancen un acuerdo, el juez podría declarar la nulidad del juicio y eventualmente abrir la posibilidad de un nuevo proceso.
En tanto, Clancy permanece internada desde 2023 en el Hospital Estatal de Tewksbury y continúa bajo tratamiento psiquiátrico y con el máximo nivel de precauciones para prevenir un suicidio.
La mujer quedó parcialmente paralizada después del intento de suicidio ocurrido tras la muerte de sus hijos.







