El terremoto de magnitud 7,8 registrado en el sur de Filipinas ha dejado alrededor de una veintena de fallecidos, 12 desaparecidos y un centenar de heridos.
El terremoto de magnitud 7,8 registrado en el sur de Filipinas ha dejado alrededor de una veintena de fallecidos, 12 desaparecidos y un centenar de heridos. Foto La Hora: EFE

El fuerte terremoto de magnitud 7.8 registrado este lunes en el sur de Filipinas, con el epicentro cerca de la isla de Mindanao, ha dejado alrededor de una veintena de fallecidos, 12 desaparecidos y un centenar de heridos, mientras los equipos de rescate continúan buscando víctimas entre los escombros.

Según el último balance, facilitado por el portavoz de Defensa Civil, Junie Castillo, los fallecidos ascendieron a 19 y los heridos a 134, mientras que el número de desaparecidos se ha duplicado en Mindanao, la segunda isla más grande de Filipinas y donde se han sentido más de 130 réplicas, algunas con una magnitud de hasta 6.7.

Algunos medios elevaron a 32 la cifra de muertos, sumando una decena de víctimas de un deslizamiento de tierra, si bien no fue confirmado por fuentes gubernamentales.

El temblor, detectado a las 07:37 hora local del lunes (23:37 GMT del domingo) a unos 24 kilómetros al suroeste de la isla filipina de Burias y a una profundidad de alrededor de 35 kilómetros, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, en inglés), que mide la actividad sísmica de todo el mundo.

Unas 10.000 familias se han visto afectadas en las zonas más castigadas, donde colapsaron algunas escuelas, supermercados y centros comerciales.

El Departamento de Educación ordenó brindar apoyo de emergencia a unos 6.224 colegios afectados en cinco regiones de Mindanao, donde se suspendieron las clases para unos 3.2 millones de estudiantes, justo el día que comenzaba el curso escolar 2026-2027.

En este sentido, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) de Filipinas aseguró en una publicación en X estar listo para apoyar la respuesta de emergencia del Gobierno, destacando que la «seguridad de los estudiantes y docentes» es su «máxima prioridad».

Unicef afirmó estar monitorizando «los informes de fallecimientos, incluidos niños», al tiempo que informó de que movilizará «transferencias monetarias, servicios de salud y nutrición de calidad, agua, saneamiento, instalaciones de higiene, protección infantil y apoyo a las escuelas para que mantengan la continuidad del aprendizaje durante las emergencias».

El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos, declaró en un comunicado que las autoridades «están coordinando la respuesta y la vigilancia ante desastres en todas las áreas afectadas», donde los servicios eléctricos y de telecomunicaciones también se han visto interrumpidos.

RETIRADA ALERTA DE TSUNAMI

Entretanto, el aeropuerto internacional que sirve a la ciudad General Santos, también en Mindanao, canceló 17 vuelos en la mañana, aunque siguió operando durante la tarde para vuelos gubernamentales, militares y humanitarios, como confirmó en Facebook la Autoridad de Aviación Civil del país.

A pesar de las alertas iniciales, Filipinas y otros países del Pacífico cancelaron la alerta de tsunami horas después.

La agencia sismológica de Filipinas (Phivolcs), que mantuvo activa la alerta durante casi ocho horas, confirmó en un comunicado la llegada de olas en al menos seis localidades costeras, entre ellas Kiamba (Mindanao), donde alcanzaron los 1,48 metros sobre el nivel del mar.

Otros municipios impactados fueron Kalamansig (con olas de 0,84 metros), Maasim (0,48), Zamboanga (0,25), Mai (0,21) y Tandag (0,09), de acuerdo con el reporte de Phivolcs.

«Después del periodo de observación de dos horas, se siguieron registrando pequeñas perturbaciones en el nivel del mar; sin embargo, estas alturas de olas son demasiado pequeñas para causar daños», apuntó el organismo al levantar la alerta.

El fuerte temblor activó la alerta de tsunami en otros países como Japón, Indonesia y Malasia, e incluso en remotas islas del Pacífico como Vanuatu y Nauru. Todos la desactivaron después.

La Agencia Meteorológica de Japón (JMA, por sus siglas en inglés) había alertado de olas de hasta un metro en zonas de la costa sureste y este del país nipón, pero la retiró al registrar olas de 20 centímetros en zonas como Chichijima o Miyazaki.

Por su parte, el estadounidense Centro de Alerta de Tsunami del Pacífico desactivó asimismo la alerta, tras informar sobre la posibilidad de impacto de olas de hasta 3 metros contra las costas filipinas.

El archipiélago filipino se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de gran actividad sísmica y volcánica en la que cada año se registran unos 7.000 terremotos, la mayoría moderados.

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