0:00
0:00

Entrevistado sobre la situación legal del rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala, Walter Mazariegos, quien se ha ganado el desprecio y la descalificación de la ciudadanía que cree en la honestidad, el Fiscal General de la República, Gabriel García Luna, dio una lección jurídica que abre el paso al derecho y un mensaje que permite esperar que la decencia regresó a la institución del Ministerio Público y especialmente al octavo nivel en el despacho del Fiscal General.

El jefe del Ministerio Público dijo a La Hora que hay 17 denuncias penales contra Mazariegos y que continúan bajo investigación luego de haber encontrado escasa actividad en varios de ellos, pero afirmó que su administración no repetirá las prácticas del pasado.

En efecto, durante muchos años y especialmente en los 8 años de Consuelo Porras el derecho era lo menos importante porque el MP fue puesto al servicio de las mafias para que las protegiera y para que persiguiera a los que les molestaban. Los casos enterrados y los que fueron judicializados respondían a ese compromiso que se adquirió a cambio del nombramiento, en el sentido de servir de escudo a quienes se enriquecían con los fondos públicos y a los integrantes de diversas modalidades del crimen organizado.

Indudablemente que si se procediera de inmediato a buscar un juez que dicte orden de captura contra Mazariegos el Fiscal General recibiría un enorme respaldo de la población, pero él, en vez de ceder a las presiones externas, decidió no repetir las prácticas del pasado y por ello, aunque tome un poco más de tiempo, ordenó que se trabaje en esos 17 casos que hay contra el rector de la Usac para que se pueda fundamentar  legal y moralmente una acción penal en su contra. Mazariegos no tiene antejuicio y asumir no lo hace inmune a la justicia.

Repetimos que esa decisión rompe con lo que fue el comportamiento del Ministerio Público durante la administración de Consuelo Porras y posiblemente genere algunas críticas contra Gabriel García Luna, pero si lo que pretendemos los guatemaltecos es la reconstrucción efectiva del Estado de Derecho, tenemos que entender el claro mensaje que el nuevo Fiscal General nos está enviando. Obviamente el rescate de la legalidad en el país es algo que nos urge, pero aquí cabe perfectamente el refrán de “ir despacio porque tenemos prisa”.

Lo primero es rescatar la legalidad y el ejemplo puede venir de casos sólidos y con fundamento jurídico para castigar a quienes manipularon el sistema de elección en la Universidad de San Carlos. Ver preso a Walter Mazariegos o ver que se queda sin tomar posesión del cargo sin duda que es el anhelo de la gente decente que entiende el daño que ese individuo ha hecho al sistema jurídico del país, pero lo más importante es que todo se haga con estricto apego a derecho, sobre todo porque el Rector de la Usac no goza de inmunidad.

Redacción La Hora

post author
Artículo anterior«Solo queremos volver a casa»: El grito de auxilio de un abogado y profesor guatemalteco desde Venezuela
Artículo siguienteCientíficos crearon la primera célula sintética capaz de crecer y reproducirse