Hace unos días, en medio de una conversación, me preguntaron cuál consideraba el mayor problema de gobernabilidad en nuestro país. Mi respuesta fue instantánea...
"Soy el más desafortunado de todos los seres humanos. Pobre, insultado, mal educado, malquerido y con quebrantos de salud". Así se quejaba aquel veinteañero...