
Unas 49 mil personas han entrado en la ciudad española de Ceuta, en el norte de África, de forma irregular procedentes de Marruecos, según los primeros cálculos de las fuerzas de seguridad.
Se trata de la crisis migratoria entre Marruecos y España más grave desde 2021 y está generando multitud de reacciones a nivel europeo, de países como Italia y Finlandia que abogan incluso por excluir a España del espacio de libre circulación Schengen.
La crisis comenzó a principios de esta semana con la llegada a nado de jóvenes a Ceuta y desembocó el jueves en una entrada masiva por el espigón fronterizo del Tarajal.
Al menos 24 personas han fallecido en esta crisis al intentar llegar a nado al territorio europeo, informaron este viernes a EFE fuentes policiales.
Para este viernes, más de 25 mil migrantes han retornado ya a Marruecos, informó el Ministerio español del Interior.
La previsión es que la cifra aumente a lo largo de la jornada de forma ostensible, ya que las salidas de esa ciudad española hacia territorio marroquí se están produciendo a un ritmo muy alto, de unas 150 personas por minuto, añadió la cartera del Interior.
PRESIDENTE PEDRO SÁNCHEZ Y LA CRISIS MIGRATORIA
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, condenó la entrada irregular de marroquíes a Ceuta al considerarla un «ataque» y «una violación de la integridad territorial de España» en una rueda de prensa pública en esta ciudad autónoma española.
Sánchez, además, se abrió este viernes a estudiar una posible reforma de la ley de extranjería para garantizar que las repatriaciones en frontera se hagan «de la manera más eficiente posible», tras la entrada de miles de personas en la ciudad española de Ceuta desde Marruecos.
Ante esta crisis migratoria, Sánchez garantizó a los ceutíes que «toda España está con ellos» y afirmó que el Gobierno que preside se hace cargo del estado emocional y la situación de «angustia» que están viviendo.
De hecho, agregó que ya se están agilizando los expedientes de expulsión de los miles de migrantes llegados estos días a Ceuta, fronteriza con Marruecos.
En su opinión, lo sucedido es consecuencia de la propagación en redes sociales por parte de las mafias que trafican con personas, de una «lectura interesada» de la sentencia dictada por el Tribunal Supremo español que impedía las devoluciones de personas que entran en el país por mar.
A la espera de posibles reformas legales, Sánchez aseguró que se dará una respuesta «coyuntural» ante la situación y que solicitó a la empresa Sasemar, encargada de salvamento marítimo, que despliegue boyas en el espigón fronterizo, en colaboración con el Ejército español y la Guardia Civil.
El objetivo, explicó, es crear una barrera de contención visible que marcaría la línea fronteriza entre ambas naciones y que puede facilitar el cumplimiento de la ley.
Las estimaciones iniciales elevan a 49 mil personas -a falta de confirmación oficial- las que entraron de forma irregular a la ciudad norteafricana española de Ceuta, que tiene una población censada de 83 mil 595 habitantes, según datos de 2025 del Instituto Nacional de Estadística (INE).
REACCIONES EN EUROPA
Por su parte, Francia reforzó las fronteras con España, la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, pidió devoluciones rápidas de los migrantes y líderes ultra cuestionan el espacio europeo de libre circulación, conocido como Schengen, a raíz de la entrada de miles de personas en la ciudad norteafricana española de Ceuta desde Marruecos.
Von der Leyen reaccionó este viernes a las imágenes que deja la crisis migratoria en Ceuta, con un saldo de muertos, calificándolas de «inaceptables».
Añadió que las devoluciones de migrantes «deben ser rápidas, tal y como permiten nuestras normas».







