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«Siempre debo consultar la opinión pública; nunca se equivoca». Atribuida a Luis XVI

Ha surgido un movimiento, que aumenta día con día sobre la conveniencia para la sociedad de la eliminación de la Corte de Constitucionalidad, por la deriva que ha tomado la institución, señalada de presuntos casos de corrupción y la descomposición de esta, debido al sentido parcial de muchas de sus resoluciones, por lo que se cuestiona no solamente su existencia, sino que también su futuro y el nuestro.

Cuando se promulgó la actual Constitución, se crearon figuras de control vanguardistas en ese momento como lo fue la misma Corte, la PDH, y el MP, instituciones que en sus primeros tiempos cumplieron con lo que de ellas se necesitó, en el momento histórico que se vivía tanto en el país, como también en otras sociedades, debido a que los movimientos sociales son generales y los cambios necesarios, pero esos cambios con el paso del tiempo deben ser revisados, porque el ser humano y sus medios de control no pueden permanecer estáticos.

Los cambios que se implementaron en la institucionalidad del país fueron recibidos como necesarios, y había razón, pero el ser humano es capaz de destruir tanto lo bueno como lo malo que el mismo ha creado, y las tres instituciones fueron colonizadas por los poderes facticos del país, gracias a la falta de escrúpulos de quienes bajo juramento han prometido cumplir con un mandato que no han respetado.

Con relación a la CC, esta vive sus peores momentos como institución, debido a que la población en general ha tomado conciencia de las falencias profesionales y éticas de la mayoría de sus integrantes, así como las decisiones arbitrarias que han tomado, y que han sido criticadas por la mayoría del foro académico y profesional, y por la población en general que no ha necesitado ser erudita en el tema constitucional, porque ha sumado dos más dos, y la CC ha dicho que no son cuatro, las debilidades de la institución debido a sus componentes y los compromisos adquiridos con grupúsculos de intereses personales, han debilitado la institución que fue concebida como garante de los derechos de los ciudadanos.

Estando así las cosas, se hace necesario plantear la posibilidad de darle voz a la sociedad para que decida el camino a seguir, porque en su momento se votó por quienes redactarían en nombre de los ciudadanos la actual Constitución, pero no se llevó a cabo referéndum alguno sobre la aceptación del texto constitucional, el que cumplió con sus objetivos durante un tiempo, más hoy ya no los cumple, debido a la descomposición social en general que ha permeado a las instituciones.

No es descabellado, y deben ser escuchadas las voces que viendo la deriva en la que se encuentra la CC, están solicitando su eliminación del sistema guatemalteco, su revocación y en el mejor de los casos la modificación de su estructura, así como establecer los límites necesarios dentro de los que se encuentra la no reelección de sus componentes, así como la extralimitación de sus funciones, debido a que en este momento se percibe y funciona como un supra poder, superior a los tres organismos del Estado, lo que ha sido señalado como una amenaza contra la República, siempre que sus componentes actúen en contra del principio de ingratitud.

En estos momentos, el sistema en general está caducado debido al tipo de personas que se han posicionado en los órganos de control, lo que hace necesaria la revisión de la estructura de estos, así como la temporalidad de sus componentes, los requisitos que deben cumplir estos, y ante todo la fiscalización de sus funciones, en sí todos los funcionarios sin excepción alguna deben tener limitada la reelección, y ser sujetos de fiscalización para evitar los excesos como los que hoy vivimos.

Cabe poca duda, de que tres de los actuales Magistrados Constitucionales se encuentran emitiendo resoluciones alejadas al Derecho y que, de seguir así pueden orillar a la sociedad a robustecer un movimiento en contra de ellos y de quienes se sostienen.

Los desmanes de quienes por voluntad propia asumen funciones públicas, y las utilizan para satisfacer intereses espurios, pueden provocar movimientos insospechados.

Gladys Monterroso

licgla@yahoo.es

Abogada y Notaria, Magister en Ciencias Económicas, Catedrática de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de San Carlos de Guatemala, Diploma otorgado por la Corte de Constitucionalidad en 2005, como una de las Ocho Abogadas Distinguidas en Guatemala, única vez que se dio ese reconocimiento, conferencista invitada en varias universidades de Estados Unidos. Publicación de 8 ediciones del libro Fundamentos Financieros, y 7 del libro Fundamentos Tributarios. Catedrática durante tres años en la Maestría de Derecho Tributario y Asesora de Tesis en la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad de San Carlos de Guatemala.

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