Expertos advierten que el cambio climático podría reducir el rendimiento agrícola en las próximas décadas.
Expertos advierten que el cambio climático podría reducir el rendimiento agrícola en las próximas décadas. Foto La Hora: Archivo.

Guatemala enfrenta un desafío que va más allá de aumentar la producción agrícola: garantizar que sus sistemas agroalimentarios sean capaces de combatir la desnutrición, adaptarse al cambio climático y mantener la competitividad en los mercados internacionales.

Esa fue una de las principales conclusiones planteadas durante la presentación de la Cumbre Rizósfera 2026, un encuentro internacional que reunirá en el país a expertos, empresas, productores, académicos, organismos internacionales y representantes gubernamentales para discutir el futuro de la agricultura.

Durante la actividad, los organizadores destacaron que los sistemas alimentarios enfrentan presiones crecientes a nivel mundial. Actualmente, alrededor de 733 millones de personas padecen hambre, mientras que en Centroamérica más de 10 millones viven en condiciones de inseguridad alimentaria.

En Guatemala, el panorama presenta desafíos adicionales. Según se expuso durante la conferencia, uno de cada dos niños menores de cinco años sufre desnutrición crónica, una de las tasas más elevadas de América Latina y uno de los principales obstáculos para el desarrollo del país.

LA PRESIÓN DEL CAMBIO CLIMÁTICO

A los problemas nutricionales se suma una creciente vulnerabilidad climática.

Los departamentos que conforman el Corredor Seco —entre ellos Chiquimula, Zacapa, Jalapa, Jutiapa y El Progreso— figuran entre las zonas más expuestas a fenómenos climáticos extremos que afectan directamente la producción agrícola y la disponibilidad de alimentos.

Durante la presentación se advirtió que, de mantenerse las tendencias actuales, el cambio climático podría reducir hasta en 30 % el rendimiento agrícola regional hacia 2050.

Ante este escenario, la disponibilidad de agua, la expansión de sistemas de riego y la adopción de nuevas tecnologías fueron identificadas como factores determinantes para fortalecer la resiliencia de los productores.

TECNOLOGÍA PARA PRODUCIR MEJOR

Frente a estos desafíos, los especialistas coincidieron en que la innovación será una herramienta clave para el futuro del sector.

El investigador alemán Jürgen Pohlan, especialista en sistemas agroalimentarios sostenibles, señaló que el reto ya no consiste únicamente en producir más alimentos, sino en hacerlo de manera sostenible, eficiente y resiliente.

Según explicó, tecnologías como la agricultura de precisión, el análisis de datos y la inteligencia artificial pueden contribuir a optimizar recursos, mejorar rendimientos y facilitar la toma de decisiones en las fincas.

Los organizadores también destacaron el crecimiento sostenido del mercado de tecnologías agrícolas (AgTech) en Centroamérica, una tendencia que comienza a transformar los modelos productivos tradicionales.

COMPETITIVIDAD MÁS ALLÁ DE LA FINCA

Desde AGEXPORT se enfatizó que los retos del agro guatemalteco no terminan en la producción.

Fernando Solano, gerente del sector agrícola de la entidad, señaló que el país aún enfrenta importantes brechas en infraestructura, logística y conectividad que limitan su competitividad.

Carreteras, puertos, pasos fronterizos, transporte especializado y cadenas de frío continúan siendo factores que influyen directamente en los costos de exportación y en la capacidad de aprovechar nuevas oportunidades comerciales.

Según indicó, la innovación y la sostenibilidad serán cada vez más determinantes para consolidar el crecimiento del sector agroexportador en los próximos años.

En este contexto surge la Cumbre Rizósfera 2026, que espera reunir a más de 350 representantes de distintos sectores entre el 23 y el 25 de septiembre en Guatemala.

La agenda incluirá temas relacionados con innovación agrícola, financiamiento, sostenibilidad, tecnología aplicada al agro, desarrollo territorial y seguridad alimentaria.

Más allá del encuentro, los organizadores sostienen que el desafío es acelerar soluciones concretas para problemas que afectan simultáneamente a productores, consumidores y economías nacionales.

La discusión, aseguran, no se limita al futuro de la agricultura. También involucra la capacidad de los países para garantizar alimentos suficientes, sostenibles y accesibles en un contexto marcado por el crecimiento poblacional, la variabilidad climática y la transformación tecnológica.

 

Jenniffer Véliz
Periodista profesional formada en la Universidad de San Carlos de Guatemala. Interesada en contar historias desde la investigación, el análisis y las voces de quienes las viven. Enfocada en explicar la realidad social guatemalteca más allá de lo evidente
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