
La inflación no cede tan rápido como se esperaba. El Panel de Analistas Privados consultado por el Banco de Guatemala elevó su proyección de inflación para cierre de 2026 a 4.13%, un alza de 0.37 puntos frente a lo que preveían en abril.
Para 2027, la expectativa también subió a 4.01%. Aun así, el ritmo inflacionario se mantiene dentro de la meta del Banguat, pero con tendencia al alza. Para mayo de 2026, el Panel estima que la inflación se ubicó en 3.14%, y proyecta que escale a 3.38% en junio y 3.44% en julio.
ENERGÉTICOS, INFLACIÓN IMPORTADA Y CLIMA
¿Por qué sube la expectativa? Los analistas apuntan a cinco factores clave: precios de los energéticos, inflación externa, materias primas no energéticas, desempeño de la política fiscal y condiciones climáticas.
El petróleo y sus derivados siguen siendo el termómetro que más pesa en las proyecciones. A mediano plazo, el Panel ve una inflación más estable: 3.66% a 12 meses, 3.74% a 24 meses y 3.65% a 5 años.
CRECIMIENTO ESTABLE EN 2026 PERO MENOS IMPULSO EN 2027
En la actividad económica, el mensaje es de estabilidad. El Panel mantiene sin cambios su pronóstico de crecimiento del PIB Real en 3.8% para 2026. Para 2027, la previsión bajó ligeramente a 3.7%, una reducción de 0.1 puntos respecto a abril.
El primer trimestre de 2026 cerraría con un crecimiento de 3.7%, sin cambios frente a la encuesta previa.
Los motores y frenos de ese crecimiento están claros: precios de los energéticos, estabilidad de precios, política fiscal, inversión pública y privada, y niveles de tasas de interés. Es decir, si el petróleo se dispara o las tasas no bajan, el crecimiento pierde fuerza.
MÁS CONFIANZA EMPRESARIAL
La buena noticia viene del Índice de Confianza de la Actividad Económica. En mayo se ubicó en 55.94 puntos, un salto de 8.56% respecto a abril y 1.97% arriba de mayo de 2025.
El índice mide cómo ven los analistas la situación actual y el ambiente para hacer negocios, y sirve como termómetro del ánimo empresarial para los próximos meses.
El repunte sugiere que, pese a la inflación más alta de lo previsto y los riesgos globales, el sector privado ve condiciones para seguir invirtiendo y operando. La encuesta, realizada entre la segunda y cuarta semana de mayo a especialistas nacionales, muestra que la economía guatemalteca mantiene resiliencia, aunque con el costo de la vida todavía presionando las expectativas.
César Falcón presidente de la Junta Directiva de la Asociación de Navieros de Guatemala (ASONAV), dijo que, pese a las presiones globales en los combustibles, no avizora una recesión y que, aunque hay diversos retos, las empresas continúan con sus planes.
Crecimiento firme, inflación controlada pero al alza, y confianza que mejora. El reto para el segundo semestre será que los energéticos y el clima no desvíen esa trayectoria.







