La Universidad de San Carlos de Guatemala, es una institución autónoma con personalidad jurídica. Es su carácter de única universidad estatal le corresponde con exclusividad dirigir, organizar y desarrollar la educación superior del Estado y la educación profesional universitaria estatal, así como la difusión de la cultura en todas sus manifestaciones, indica la Constitución de la República en su artículo 82… La tricentenaria inclaudicable e insobornable Universidad de San Carlos de Guatemala, en la gestión ilegal del rector Wálter Ramiro Mazariegos, ha perdido el rumbo que por más de tres centurias ha sido la entidad que ha tenido profesionales de prestigio en su dirección académica y en los regímenes dictatoriales sus directivos han tenido un rol de primeria línea y no se dejaron atrapar por los gobiernos ilegales que en el pasado han dirigido los entes gubernamentales.
El gobierno de la máxima casa de estudios le corresponde al Consejo Superior Universitario, reza la Carta Magna. Autonomía no equivale a “una independencia” total, sino administrativa. Mazariegos fue elegido en el 2022, para dirigir la máxima casa de estudios, en un proceso viciado y corrupto, al impedir la fuerza pública, el ingreso al centro de donde se realizaba el evento, a opositores del usurpador. Se aseguró que los opositores del relacionado, el expresidente Alejandro Giammattei y sus allegados, fueron piezas clave para que fuera elegido el ex decano de Humanidades. Se accionó en los tribunales esas acciones ilegales, pero no prosperaron.
En un hotel de la Antigua Guatemala, se realizó el proceso de reelección de Mazariegos, donde se bloqueó el ingreso de los opositores y no se le permitió ingresar al recinto donde se realizó el proceso de reelección, que ha sido impugnado en los tribunales ordinarios y en la Corte de Constitucionalidad, al afirmar los opositores del académico, ya habían cumplido su período y no se convocó para el proceso a los que habían sido elegidos para integrar el Consejo Superior Universitario.
Las nuevas acciones judiciales por la reelección de Mazariegos, están suspendidas y no puede en julio asumir por cuatro años más la dirección de la casa de estudios. Está inhabilitado, no cuenta con finiquito, que se le exige para optar a ese cargo, y así lo ha señalado por la Contraloría de Cuentas y la Procuraduría General de la Nación, que son terceros interesados en las acciones que se han presentado y los tribunales, que al resolver, como ya se dijo anteriormente, tienen en suspenso la reelección del funcionario universitario.
Los accionantes han hecho énfasis que los actos recurridos son procedentes y en definitiva se debe resolver que Mazariegos, no está habilitado para ser reelecto como jefe de la máxima casa de estudios y se le debe abrir proceso penal, certificando lo conducente al Ministerio Público, por los actos corruptos del académico, a quien se le imputa el mal uso de los fondos de la casa de estudios, haber comprado académicos, decanos y estudiantes para actos corruptos.
De acuerdo con lo que señala la Constitución política de Guatemala, el Consejo Superior Universitario, tiene un rol de primera línea en la vida jurídica-política del país: en la elección de magistrados a la Corte de Constitucionalidad, que designa a un magistrado titular y suplente, la Junta Monetaria, la junta directiva del Seguro Social y en otros organismos del Estado, de declararse ilegal la reelección de Mazariegos, el Consejo Superior Universitario, debe convocar para elegir al nuevo jefe de la máxima casa de estudios y está en el limbo la reelección de Mazariegos, que en aras de la comunidad universitaria y de los egresados, debe desistir de seguir al frente de la Usac., que deje por un lado sus ambiciones politiqueras e ilegales, si tiene dignidad acepte a lo que resuelvan los tribunales que debe actuar con dignidad, decoro en bien de Guatemala, para que nuestra máxima casa de estudios, sea lo que ha sido en sus 330 años.







