
El uso de cámaras de vigilancia instaladas en barrios, monitoreo remoto desde celulares y comunicación desde centros carcelarios fueron algunos de los temas que autoridades de la PNC y Ministerio de Gobernación mencionaron durante una citación en el Congreso, lo que evidenció el control territorial y expansión que mantienen las pandillas.
Autoridades advierten que estas estructuras han evolucionado hacia esquemas de crimen organizado con control territorial y capacidad tecnológica, algo que también mencionaron expertos en seguridad consultados por La Hora.
Durante la referida citación del pasado miércoles 6 de mayo, el diputado José Chic cuestionó al director de la Policía Nacional Civil, David Custodio Boteo, y al viceministro antinarcóticos, Víctor Hugo Cruz, sobre el alcance que actualmente tienen las pandillas y grupos criminales, especialmente en medio de los actuales estados de prevención.
“Hoy hay un estado de prevención, pero vimos este último hecho en una residencial de acá del departamento de Guatemala”, expresó Chic, al referirse a un hecho violento dentro de una vivienda en San José Pinula, y a disputas territoriales vinculadas con estructuras criminales.
Al respecto, el viceministro indicó que las disputas territoriales y el narcomenudeo están ligados directamente con estructuras criminales. “Nunca descartemos que las estructuras puedan estar en comunicación o en disputa. Manejan territorios por intimidación”, dijo.
Cruz añadió que las investigaciones requieren coordinación con fiscales y órdenes judiciales para intervenir puntos controlados por estas estructuras.
CÁMARAS DE PANDILLAS Y LA NUEVA ECONOMÍA CRIMINAL
Uno de los puntos que más preocupación generó durante la citación fue la confirmación de que las pandillas utilizan sistemas de videovigilancia para monitorear territorios y movimientos.
Boteo informó que únicamente el pasado miércoles fueron retiradas más de 20 cámaras en la zona 3 capitalina vinculadas al narcomenudeo y control territorial.
“Van 120 cámaras incautadas en el presente año vinculadas al control territorial y la economía criminal de las maras y grupos criminales”, afirmó, sumando las que han sido retiradas de colonias de la zona 18 donde pandilleros B-18 tienen control.
Según Boteo, las pandillas han evolucionado financiera y tecnológicamente, pues explicó que antes era solo intermediario, pero ahora han evolucionado a narcotraficantes porque ellos también distribuyen la droga en distintos puntos.
Agregó que las ganancias obtenidas de esta actividad les permiten financiar la compra de armas, celulares y tecnología para comunicaciones y monitoreo.
“Algunos líderes de clicas monitorean desde la casa, desde la calle y sus comercios quién anda deambulando, incluso desde su iPhone”, señaló, explicando que usan los celulares para vigilar.
El jefe de la PNC explicó que las cámaras pueden conectarse directamente a teléfonos móviles mediante servicios de internet accesibles comercialmente, y esto dificulta ubicar centros de monitoreo si es que los hay.
MAPAS Y CONTROL COMUNITARIO
El diputado José Chic aseguró que él ha recibido información sobre delimitaciones territoriales hechas por pandillas en distintas comunidades.
“Tanto la Mara Salvatrucha como el Barrio 18 empezaron a dejar mapitas diciendo: ‘de aquí para allá es territorio de esta mara y de aquí para allá es territorio de esta otra’”, expresó.
Incluso, dijo, estos grupos han delimitado sus territorios de operación con lugares comunes dentro de las zonas, limitando el ingreso o uso de estos a personas contrarias.
Barrio 18 mantiene control territorial en zona 18 frente a Mara Salvatrucha y White Fence, según PNC
Para Mario Polanco, experto en seguridad, estos hechos reflejan que las pandillas ya superaron el modelo tradicional de delincuencia común.
“Las pandillas o maras han pasado ya de grupos de delincuentes a crimen organizado. Ya tienen esa capacidad de equipararse a ese tipo de estructuras criminales”, indicó.
Polanco señaló que el uso de tecnología sofisticada para vigilancia territorial demuestra un fortalecimiento operativo de estas estructuras y, al mismo tiempo, evidencia debilidades del Estado.
“También muestra la necesidad de que el Estado adquiera mejor equipo para poder enfrentar este tipo de flagelo tan grave. No está perdiendo su capacidad de controlar el territorio, más bien es desinterés. La administración de Bernardo Arévalo se ha preocupado más por la defensa que por la seguridad interna», remarcó.
LA COMUNICACIÓN DESDE LAS CÁRCELES PERSISTE
Otro de los temas abordados fue la persistencia de comunicación ilícita desde centros penitenciarios. El vicealmirante Edwin Federico Loarca, viceministro de Marina del Ministerio de la Defensa, aseguró que las requisas recientes han permitido decomisar teléfonos celulares utilizados para extorsiones.
“En la última requisa se lograba tener una buena cantidad de celulares y con esto podemos ver que el mismo delincuente está preocupado porque ya no se puede comunicar con alguien afuera para poder extorsionar”, afirmó.
Sin embargo, Chic cuestionó que aún existan sistemas de internet y tecnología cercana a cárceles.
“Yo tuve la oportunidad de ir a Renovación I y a Canadá, y encuentra uno champitas con sistema de internet cerca de los centros carcelarios”, expresó.
Añadió que incluso existen pequeños comercios cercanos que aparentemente facilitan conexión inalámbrica hacia las cárceles, asimismo, mencionó que todavía hay muchos centros de donde siguen saliendo las órdenes a las pandillas.
«White Fence»: la pandilla que se expande y afianza en zona 18 y periferia de la capital, según PNC
Polanco sostuvo que el problema penitenciario se arrastra desde varios gobiernos y que ni este ni los anteriores han tenido el interés ni la capacidad de recuperar el control de los centros penitenciarios que no dejan de estar en manos de los privados de libertad.
EXPERTOS PIDEN REPLANTEAR ESTRATEGIA DE SEGURIDAD
El analista en seguridad, Mario Mérida, consideró que las pandillas ya operan a niveles similares al crimen organizado y posiblemente mantienen vínculos con estructuras de narcotráfico internacional.
“Posiblemente son socios de los responsables de recibir los productos de droga procedentes de Sudamérica, con lo cual fortalecen sus actividades de narcomenudeo”, afirmó.
Mérida señaló que el acceso a tecnología vuelve más compleja la contención estatal y advirtió sobre posibles redes de apoyo dentro de las colonias, o que podría tratarse de temor comunitario.
“Lo preocupante es la manera impune como las han colocado (las cámaras), lo que lleva a pensar que tienen que existir centros de monitoreo cercanos y cierta complicidad o temor de los vecinos”, indicó.
A criterio del experto, el crecimiento en las operaciones y en territorio de las pandillas obliga al Gobierno a replantear la estrategia de seguridad.
“Considero que es momento de generar un planteamiento político estratégico desde el Consejo Nacional de Seguridad, implementado desde las gobernaciones departamentales con apoyo de la PNC y cooperación del Ejército”, declaró Mérida.
Estado de Prevención en cinco departamentos del país se renueva con nuevo decreto
El estado de prevención fue ampliado por 15 días más, el pasado 6 de mayo, para cinco departamentos, entre ellos Guatemala y Escuintla, donde la PNC ha reportado la mayor incidencia delincuencial.







