El Barrio 18 mantiene el control de la mayoría de sectores de la zona 18, frente a la MS-13 y la pandilla White Fence. Foto: La Hora: Redes sociales

La zona 18 de la ciudad capital es conocida por el histórico control que las pandillas, ahora conocidas como organizaciones terroristas, han tenido en la mayor parte del sector y en donde han ocurrido diversos incidentes violentos, además de ser la guarida de algunos cabecillas y resguardar el Centro Preventivo para Hombres y el Centro Preventivo Santa Teresita.

La Policía Nacional Civil (PNC) recientemente divulgó un mapa en el que, según la inteligencia que poseen, identifican la presencia de al menos tres estructuras criminales asentadas en esta zona, una de las más grandes de la ciudad.

Acá coinciden el Barrio 18, la Mara Salvatrucha y la pandilla en auge, White Fence. Múltiples clicas, de las primeras dos agrupaciones, mantienen el control de colonias específicas.

CÓMO SE DISTRIBUYE EL CONTROL TERRITORIAL

De acuerdo con la información policial, el Barrio 18 mantiene una presencia extendida en la zona, con operación de clicas distribuidas en colonias como:

  • El Cerrito.
  • El Paraíso I, II y III.
  • Alameda I, II, III, IV y Norte.
  • Barrio Colombia.
  • San Rafael La Laguna I.
  • Kennedy.
  • Santa Faz.
  • Las Ilusiones.
  • Atlántida.

 

Dentro de esta estructura, la PNC ubica, repartidas entre las colonias, agrupaciones específicas, o clicas.

Los «Brinqueros» que se ubican en la colonia Alameda Norte; en El Cerrito, Paraíso II y Las Ilusiones mantiene presencia «Corner Gangster»; en las colonias Alameda IV, Paraíso I, se establecen los «Reyes Chapines»; la clica «Master Dance Rap» tiene presencia en las colonias Kennedy, Alameda II, Barrio Colombia y Maya.

En las colonias El Limón, Santa Elena II y Atlántida tiene el control la clica «Solo Raperos», y por último, en la colonia San Rafael se ubica la «Raza Chapina».

Mapa clicas zona 18
Foto La Hora: PNC

Sobre esta distribución, el analista en seguridad Mario Mérida señala que, más que una planificación rígida, se trata de un proceso progresivo de ocupación territorial.

“No les quiero dar un nivel de planeamiento estratégico, pero es obvio que han ido tomando control territorial del área suburbana de la ciudad capital”, explica.

El experto agrega que estas estructuras tienden a asentarse en sectores con condiciones que facilitan su permanencia. «La precariedad de esas áreas donde se han instalado les permite entrar en cierto mimetismo con la comunidad, y además se vuelven generadores de algunos recursos para las tiendas, bares y cantinas”, explicó.

La Mara Salvatrucha es la que menos territorio tiene en la zona, pues, según la PNC, solo se ubica a la clica “Vatos Locos Salvatrucha” en la colonia San Rafael II, rodeada de colonias con control del B-18.

Este tipo de presencia más reducida, según Mérida, no implica aislamiento operativo, sino dinámicas de movilidad y conexión con otros sectores.

“Esa es el área que ocupan, pero no es el área únicamente desde donde llevan a cabo sus operativos, tienen vía de comunicación para enlazarse con otras zonas del país”.

Por otra parte, la policía señala la presencia de la pandilla en expansión «White Fence» en tres colonias, siendo estas Holanda, Juana de Arco y El Renacimiento.

En 2025, las autoridades identificaron la actividad de esta pandilla en tres municipios del departamento: San Pedro Ayampuc, San Juan Sacatepéquez y Santa Catarina Pinula.

Esta estructura, que comenzó a operar en el país en 2005, ha incrementado su presencia luego de que exmiembros de estructuras salvadoreñas, como los “Revolucionarios”, se trasladaran a territorio guatemalteco.

«White Fence»: esto se sabe de las operaciones de la estructura criminal que ha cobrado auge en Guatemala

La identificación realizada por la PNC da cuenta de la presencia simultánea de estas estructuras y sus subdivisiones en la zona 18, con operación en distintas colonias del área capitalina.

Desde la perspectiva de Mérida, este escenario responde a una lógica más amplia de articulación criminal en el territorio.

“Ese es un sistema criminal donde todos los actores están perfectamente combinados entre sí en un espacio geográfico específico”, señala Mérida.

Al respecto del asentamiento y control de las pandillas de estas áreas, señaló que la dinámica plantea retos para las autoridades, principalmente en el desarrollo de inteligencia de campo.

«Hace falta un mayor esfuerzo de búsqueda de información para entender esa articulación y hacer uso de herramientas como los agentes encubiertos”, recordó, mencionando la Ley Antipandillas.

Mérida remarcó que la presencia de estas estructuras en zonas con acceso a rutas clave también influye en su funcionamiento, de igual manera, mencionó que estos espacios «donde la autoridad no llega» son una ventaja para ellos.

Artículo anteriorExpertos afirman que ciberataques son locales y sencillos, pero que exponen vulnerabilidad
Artículo siguienteFestival de goles en París: Así fueron las anotaciones del PSG vs. Bayern Múnich en las semifinales de la Champions