
Desde su ingreso al Policlínico Agostino Gemelli el pasado 14 de febrero, el papa Francisco ha atravesado un complejo cuadro médico que ha requerido distintos tratamientos y monitoreo constante. Lo que comenzó como una infección respiratoria evolucionó a una neumonía bilateral, con episodios de insuficiencia respiratoria y la necesidad de ventilación mecánica no invasiva. A continuación, un recuento detallado de su evolución día a día, con los comunicados oficiales del Vaticano y las intervenciones médicas que han marcado su recuperación.
- 14 de febrero: El Papa Francisco fue ingresado en el Policlínico Agostino Gemelli de Roma para realizarse exámenes médicos y continuar su tratamiento contra una bronquitis. Según el comunicado de la Santa Sede, su estado clínico era «discreto» y presentaba una leve fiebre. Tras la agudización de la bronquitis, inició una terapia farmacológica hospitalaria. Como medida preventiva, se suspendieron sus actividades programadas, incluyendo la Audiencia Jubilar y la misa del domingo.
- 15 de febrero: El portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, informó que el Papa pasó una noche tranquila, tomó desayuno, leyó periódicos y continuó con su tratamiento médico. No presentó fiebre durante la mañana.
- 16 de febrero: Médicos indican que pasó una noche estable, y que sus condiciones clínicas son estacionarias. Recibió la Eucaristía y fue parte de la Santa Misa por televisión.
- 17 de febrero: El estado clínico del Papa se mantuvo estable. Descansó bien durante la noche, recibió la Eucaristía y siguió la Santa Misa por televisión. Durante la tarde, alternó la lectura con el descanso.
- 18 de febrero: Las pruebas médicas revelaron un cuadro clínico complejo. Se diagnosticó una neumonía bilateral, lo que requirió una nueva terapia farmacológica. A pesar de la gravedad del diagnóstico, el Papa se mantenía de buen humor.
- 19 de febrero: Se reportó una ligera mejoría en los índices inflamatorios. El Papa continuó con sus actividades laborales y recibió la visita de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.
- 20 de febrero: Se informó de una leve mejoría en su estado clínico. Se encontraba sin fiebre, con parámetros hemodinámicos estables y respirando de forma independiente. Se confirmó la presencia de brotes de neumonía, pero su corazón se mantenía estable.
- 21 de febrero: Aseguran que pasó una buena noche, se levantó y tomó el desayuno. Notan una leve mejoría, y sigue respirando de forma autónoma.
- 22 de febrero: El equipo médico informó que el Papa «está mucho mejor», aunque continuará hospitalizado al menos una semana más para recibir tratamiento. Se destacó que su cuadro sigue siendo delicado debido a una infección polimicrobiana en los pulmones.
Papa Francisco permanece estable y con tratamiento para la neumonía bilateral
- 23 de febrero: Se reportó que el Papa volvió a utilizar oxígeno de alto flujo y se le realizaron exámenes adicionales. Pasó una noche tranquila y descansó bien.
- 25 de febrero: Se confirmó una ligera mejoría en su estado. No presentó crisis respiratorias y algunas pruebas de laboratorio reflejaron mejoras. La oxigenoterapia continuó con menor intensidad.
- 26 de febrero: El estado del Papa se mantuvo estable, aunque el pronóstico seguía siendo reservado. La tomografía computarizada mostró una evolución positiva de la neumonía y la insuficiencia renal leve detectada en días anteriores remitió.
- 27 de febrero: Se informó que el Papa alternó la oxigenoterapia de alto flujo con el uso de ventimask. Continuó con fisioterapia respiratoria y realizó algunas actividades laborales.
El estado de salud del papa Francisco se mantiene estable tras crisis respiratoria
- 28 de febrero: Presentó un ataque aislado de broncoespasmo que provocó vómitos con inhalación y un empeoramiento repentino de su cuadro respiratorio. Se inició ventilación mecánica no invasiva, a la cual respondió favorablemente. A pesar de ello, el pronóstico sigue siendo reservado.
- 1 de marzo: Con apoyo de ventilación mecánica no invasiva logró permanecer estable, sigue sin presentar fiebre y no presenta leucocitosis. Sus exámenes de sangre se mantuvieron estables, y continúa comiendo por si solo.
- 2 de marzo: El Papa no requirió ventilación mecánica no invasiva, solo oxígeno de alto flujo. Su estado clínico se mantuvo estable y participó en la Santa Misa con el personal que lo atiende.
- 3 de marzo: Se reportaron dos episodios de insuficiencia respiratoria aguda debido a una acumulación de moco en los bronquios. Se le realizaron dos broncoscopias y se reanudó la ventilación mecánica no invasiva. Aunque no hay signos de nueva infección, el cuadro sigue siendo crítico y complejo.
Las próximas actualizaciones médicas determinarán la evolución de su estado de salud y el tiempo de su permanencia en el hospital, a pesar de que en los últimos días había tenido una leve mejoría, los diagnósticos de ayer y hoy preocupan feligreses.
*** Con información de Vatican News.
Pronóstico reservado: El papa Francisco sufre una crisis respiratoria







