Francisco Cáceres Barrios
caceresfra@gmail.com

Si bien es cierto que las decisiones emanadas del Tribunal Supremo Electoral por las irregularidades observadas en el financiamiento electoral de los partidos UNE y FCN no fueron del agrado de la gran mayoría de la ciudadanía, resulta imposible estar de acuerdo con la propuesta que la actual Comisión de Asuntos Electorales del Congreso ha venido discutiendo en su pretensión de modificar la actual Ley Electoral. ¿Quién podrá estar de acuerdo con la propuesta del diputado Taracena para que el TSE se integre con personas políticas, cuando la honesta aspiración ciudadana es contar con profesionales independientes, idóneos, honestos y capaces?

Para analizar las propuestas que los diputados intentan presentar hay que tener presente que no estamos lidiando con políticos de altura pues de sobra han demostrado lo contrario. El diputado Linares Beltranena por ejemplo, expresó sin ambages –Si pudimos bajar (…) a un Presidente de la República, no digamos a un magistrado. Es natural entonces que desatinadas expresiones como estas, vienen a demostrar que lo que menos les interesa es desarrollar procesos democráticos honestos y transparentes. Lo que buscan es que el Congreso tenga el control sobre el TSE para satisfacer sus intereses personales. Ellos quieren controlarlo para que deje de ser independiente; no quieren que siga teniendo la capacidad de cancelar partidos políticos o que impida que tantos sucios politiqueros sigan ocupando curules, alcaldías o si fuera posible hasta la misma presidencia o vicepresidencia de la República.

Lo que ellos buscan y planifican sin ninguna vergüenza es consolidar su intención de controlar el TSE para ponerlo al servicio de los políticos y no de la ciudadanía de donde cabe hacer la pregunta: ¿Será posible que la población, con la desidia e indiferencia que nos caracteriza vayamos a seguir permitiendo que los diputados hagan eso y muchas cosas más? Mi temor y mi pena, es que con esas características vayamos a seguir solo viendo y oyendo noticias que como estas nos sacan de quicio pero, que vayamos a seguir sin tomar acciones que puedan evitar que el país siga cayendo en un terrible e interminable despeñadero.

Lo que digo en este comentario tristemente no es nada nuevo. Lo hemos visto antes en el país pues la misma historia ahora nos la cuentan los venezolanos, pues vaya si no fueron seriamente advertidos sobre que la situación que hoy impera, sucedería con esa clase de politiqueros capaces de vender hasta su propia parentela al mejor postor con tal de seguir aprisionando para sí la silla, vara, curul o el título que les permita satisfacer sus intereses personales. Por Dios, ¿cuándo vamos a poner el hasta aquí?

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