La machorra, conocida científicamente como Atractosteus tropicus, es una especie de pez de agua dulce que destaca por sus características prehistóricas y por una particularidad que le permite sobrevivir en ambientes donde hay poco oxígeno: puede respirar aire de la superficie.
De acuerdo con la información de Guatemala.com, la especie es considerada un “fósil viviente”, debido a que su fisonomía se ha mantenido prácticamente sin cambios durante unos 165 millones de años. Su historia evolutiva se remonta al pasado mesoamericano y logró sobrevivir a importantes transformaciones ambientales.
UN SOBREVIVIENTE DE AGUAS TROPICALES
La machorra habita desde México hasta Costa Rica y, en Guatemala, se encuentra principalmente en la cuenca del río Usumacinta y zonas pantanosas.
Su presencia en ríos, lagunas y otros ambientes de agua dulce representa parte de la diversidad biológica del país, especialmente en ecosistemas acuáticos donde las condiciones pueden ser cambiantes.
Nacen las primeras machorras en el Zoológico La Aurora, un hito para la conservación en Guatemala
Una de sus características más llamativas es su capacidad de tomar oxígeno directamente del aire. Según National Geographic, se trata de un respirador aéreo facultativo, lo que significa que normalmente obtiene oxígeno disuelto en el agua, pero puede subir a la superficie y respirar aire cuando el agua tiene bajos niveles de oxígeno.
Esta adaptación resulta especialmente útil en lagunas cálidas y aguas estancadas, donde la disponibilidad de oxígeno puede disminuir.
SU APARIENCIA RECUERDA A LA PREHISTORIA
La apariencia de la machorra ayuda a explicar por qué es relacionada con peces antiguos. Su cuerpo es robusto y está cubierto por escamas grandes, resistentes y de forma romboidal, que parecen formar una especie de armadura.
National Geographic también destaca su hocico largo y cónico, una boca grande con dientes fuertes y sus aletas dorsal y anal ubicadas hacia la parte posterior del cuerpo, cerca de la cola. Estas características corresponden a un pez adaptado para realizar ataques rápidos contra sus presas.
UN DEPREDADOR DE EMBOSCADA
La machorra puede alcanzar hasta 125 centímetros de longitud total, mientras que la madurez se determina alrededor de los 45.5 centímetros, según la información proporcionada por National Geographic.
La machorra es carnívora y se alimenta principalmente de peces óseos y crustáceos, como camarones y cangrejos.
Su método de caza consiste en permanecer prácticamente inmóvil y esperar el momento adecuado para atacar. Cuando identifica a su presa, realiza un movimiento rápido con el cuerpo y la cabeza para capturarla.

PRIMERA REPRODUCCIÓN EN EL ZOOLÓGICO
El Zoológico La Aurora y el Centro de Conservación Marina (CCM) anunciaron un importante avance para la conservación de esta especie: por primera vez lograron reproducir en cautiverio a Atractosteus tropicus.
Según el zoológico, la machorra está incluida en el Listado de Especies Amenazadas de Guatemala, por lo que el nacimiento de los primeros ejemplares representa una oportunidad para ampliar el conocimiento sobre su manejo y reproducción.








