
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió esta semana que el mundo está cerca de cruzar un umbral peligroso en cuanto a cambio climático. En 2015, varios países accedieron a formar parte del Acuerdo de París con el objetivo de limitar el calentamiento global a 1.5 grados Celsius. De esta manera, se evitarían los peores riesgos de habitar en un planeta más caliente, lo que incluiría tormentas más fuertes, crecidas del nivel del mar e impacto en la producción agrícola.
Pero, este miércoles 2 de septiembre, la entidad internacional reafirmó que las naciones adheridas al Acuerdo fallaron en su objetivo, por lo que ahora será inevitable pasar la marca de los 1.5 grados Celsius.
Titulado «Limiting Overshoot – Navigating exceedance of 1.5°C and pathways towards return», el documento ya no estudia los posibles efectos del cambio climático. Más bien, la posición que tomaron ahora las Naciones Unidas fue de advertencia con el fin de que los países se preparen para afrontar peores desastres climáticos.
De acuerdo con el informe, la única manera de limitar el daño sería reducir las emisiones por quema de fósiles a cero, mientras que se tendrían que extraer las de carbono de la misma atmósfera. Por lo tanto, la ONU decidió realizar un retroceso estratégico y reenfocar los programas para reducir la temperatura global por debajo del umbral de peligro.
La investigación menciona que la temperatura mundial ahora se sitúa en 1.4 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales, un cálculo basado en una media de 20 años. La ONU mantuvo desde 2015 que existía la posibilidad de limitar el calentamiento, pero el informe fue la primera admisión de que se va a sobrepasar el umbral.
Ahora, el escenario optimista de la entidad es parar hasta los 1.8 grados Celsius a mitad de siglo, si los países implementan objetivos para batallar el cambio climático. No obstante, advierten que si los gobiernos mantienen sus políticas actuales, para el año 2100 se llegará hasta los 2.6 grados Celsius arriba de los niveles preindustriales.
A pesar de aún mantener una perspectiva optimista, Richard Betts, coautor del estudio, afirmó que el mundo atravesará un periodo de sobrecalentamiento durante «muchas décadas». Joeri Rogelj, otro coautor del informe, argumentó que cada cinco años de atraso en la reducción de las emisiones añade, al menos, una décima de grado al pico de calentamiento.
En el caso de Guatemala, la cooperación internacional y las industrias ya comenzaron a advertir de los efectos que El Niño tendrá para la producción de alimento en las zonas más afectadas por la sequía.
Aunque el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) todavía no ha establecido oficialmente el fenómeno de El Niño, la cooperación internacional y otras organizaciones ya comenzaron a advertir de los efectos en Guatemala. En específico, en la agricultura y la producción de alimento en las zonas con mayores índices de desnutrición crónica.
#AhoraLH | Jorge Galeano, director para Centroamérica de World Vision, expone los hallazgos realizados durante su visita al país para la verificación del impacto por el fenómeno de El Niño.
📹✍️: Kenneth Jordan/LH pic.twitter.com/TynGDnjttO
— Diario La Hora (@lahoragt) September 4, 2026
Jorge Galeano, director de World Vision Centroamérica, afirmó que en zonas del Corredor Seco del país muchas personas han perdido sus cosechas por la sequía, con los cultivos llegando a un nivel donde ya no se pueden recuperar, incluso si comenzara a llover pronto. Otras personas ni siquiera decidieron sembrar. Destacó que hay preocupación entre las familias sobre si tendrán abastecimiento de comida para 2027.
El fenómeno de El Niño se caracteriza por la extrema disminución de las lluvias, combinado con aumento de la temperatura durante la época lluviosa e intensificación de la canícula.







