
Una técnica nuclear se usará para combatir el brote de gusano barrenador del Nuevo Mundo en Guatemala y otros países de Centroamérica, en México y Estados Unidos.
Así lo informó el Organismo Internacional de Energía Atómica (IAEA) en un comunicado detallando que, junto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), a través de su Centro Conjunto FAO/OIEA de Técnicas Nucleares en la Alimentación y la Agricultura, realizan los esfuerzos para dicho proyecto.
La idea es aplicar una técnica nuclear, a medida que aumentan las detecciones y las medidas de respuesta de emergencia que buscan contener esta plaga que afecta al ganado.
El referido organismo indica que la mosca barrenadora del Nuevo Mundo es una mosca parásita cuyas larvas infestan animales de sangre caliente.
«Las moscas hembra depositan sus huevos en heridas abiertas o membranas mucosas de estos animales; una vez eclosionadas, las larvas se introducen en el tejido vivo, agrandando las heridas y causando infecciones que pueden ser mortales si no se tratan», explica la IAEA.
Es por ello que el Proyecto de Investigación Coordinada (CRP) del IAEA busca ayudar a los países a utilizar la técnica del insecto estéril para frenar la reinfestación del gusano barrenador.

TÉCNICA NUCLEAR
«La técnica del insecto estéril (TIE) utiliza radiación para esterilizar insectos, que luego se liberan para aparearse con poblaciones silvestres y no producen descendencia, lo que ayuda a controlar las poblaciones de plagas con el tiempo», precisa el organismo en mención.
En ese sentido, refiere que esta técnica fue fundamental para la erradicación de la mosca del noroeste del Pacífico (NWS) en Estados Unidos, México y Centroamérica.
Esto se logró tras lanzar una campaña de 45 años que erradicó la plaga desde Estados Unidos en 1982 hasta Panamá en 2006, con una barrera de insectos estériles que permanece en el Tapón del Darién, en el sur de Panamá.
«Esta barrera fue efectiva hasta 2022, conteniendo la propagación de la mosca hacia el área erradicada», puntualiza el IAEA.
No obstante, advierte que el reciente resurgimiento del parásito representa una grave amenaza para el ganado, el bienestar animal, la fauna silvestre y la salud pública, con consecuencias socioeconómicas potencialmente severas.
Detalla que el 3 de junio, Estados Unidos confirmó su primer caso animal infectado por el gusano barrenador en más de 40 años, tras el resurgimiento progresivo de la plaga en Centroamérica y México, después de que se detectara por primera vez en Panamá, al norte de la barrera, en 2022.
La entidad dice que las infestaciones pueden matar animales y reducir la producción de leche y carne. Se estima que la erradicación anterior generó beneficios anuales de 1 mil 300 millones de dólares estadounidenses para los productores ganaderos de Estados Unidos, México y Centroamérica.
Se informa que el nuevo Programa de Reducción de Plagas (CRP) reunirá a expertos líderes de más de 20 países afectados, incluidos los de Sudamérica, para fortalecer los métodos de vigilancia y control, mejorar la cría masiva y la esterilización, estudiar la compatibilidad y competitividad reproductiva, y apoyar la liberación de moscas estériles.
Se sospecha que los cambios en los patrones climáticos, la globalización y el tráfico ilegal de animales a través de las fronteras contribuyen a la propagación de la plaga. Esto plantea nuevos desafíos.
Ganado ilegal en Guatemala ayudó a propagar el gusano barrenador en la región, según investigación
MOSCAS ESTÉRILES
La idea es la implantación de moscas estériles y, para hacer frente al brote actual, se podrían necesitar hasta 600 millones de esas moscas por semana.
Para dar una respuesta efectiva, se analiza la cooperación de países para la producción de moscas, y por ello se anuncia la instalación de la Comisión de Cooperación Policial de Estados Unidos y Panamá (COPEG) en Panamá.
Es la única instalación operativa para la cría masiva y esterilización de moscas del noroeste del Pacífico (NWS). Esta produce actualmente unos 100 millones por semana, mientras que la ampliación de la capacidad en Metapa de Domínguez, México, y Mission, Texas, podría añadir hasta 400 millones por semana en los próximos años.
Se estima que el proyecto dure cinco años y cuente con un presupuesto previsto de USD 1 millón que incluirá la mejora de las herramientas y los métodos para la cría masiva, la esterilización, el control de calidad y la liberación de los animales.







