miércoles, 15 abril 2026

Cotidiana

Paranoia

El cuentista se sentó a llorar. La tetilla izquierda le dolía intensamente. Así le ocurría cada vez que deseaba castigarse por algo. Nunca estaba contento consigo mismo. Más bien vivía siempre peleando con él. Para muchos piadosos esto podía ser bueno, para otros no. Para otros acaso debía ser sometido a psicoterapia. Sálvese usted con lo que pueda. Quería ser alguien extraordinario: un narrador al precio que fuera. Incluso pagando...

Me sereno

Me sereno cuando escribo, cuando cimero pienso. Casi siempre –como hoy– me siento, me veo sumido en varias sensaciones no todas placenteras y apacibles: dulces. Un torpe aturdimiento, fuertes latidos de ansiedad y un intenso frío –de angustia existencial– no me permite asumir la afable sensación de cuando me sumerjo entre las telas cálidas que envuelven ya los sueños. ¿Estará próximo un nuevo alumbramiento literario? Por qué me siento tan...
Únete a nuestro canal