En su revisión de marzo pasado, la calificadora estadounidense Moody´s anunció que mantiene en Ba1 (perspectiva estable) la nota para Guatemala, la cual fue anunciada por primera vez desde julio de 2024.
La calificación esta por debajo del grado de inversión, un equivalente a la que recientemente anunció la Standard & Poor´s.
Moddy´s destacó el crecimiento de 4.1% y la deuda baja en Guatemala, pero destaca como obstáculos la informalidad y el déficit de inversión en infraestructura.
La agencia visitó el país en marzo de 2026 para su revisión anual y, tras reunirse con el Banco de Guatemala (Banguat), Ministerio de Finanzas (Minfin) y Fundación para el Desarrollo (Fundesa), decidió mantener su nota.
¿QUÉ VIO BIEN MOODY´S?
Crecimiento robusto con un PIB de 4.1% en 2025 y 2026, el doble del promedio de América Latina. Además, la deuda está controlada: con menos del 30% del PIB, una de las más bajas de la región.
Destacaron que la política fiscal y monetaria conservadoras contribuyeron a una recuperación fuerte post-pandemia sin disparar el endeudamiento.
Finalmente, el país cuenta con una liquidez externa sólida: reservas y remesas de US$25,530 millones en 2025 crean un colchón contra amenazas externas.
¿QUÉ PREOCUPA?
Para la calificadora, el déficit de infraestructura y “agudas disparidades sociales” limitan el potencial de crecimiento. En temas de gobernanza Guatemala “obtiene una puntuación muy baja en el ranking mundial de los indicadores de gobernanza”.
Adicionalmente, el empleo formal es precario, ya que el 70% de la población económicamente activa está en informalidad, lo que estrecha la base de ingresos del Estado.
En el ámbito internacional, el retorno de políticas migratorias más duras en EE. UU. es “un riesgo potencial para la economía guatemalteca” por su dependencia de las remesas.
Para llegar al grado de inversión, Moody’s pide menos informalidad, mejor infraestructura y gobernanza más fuerte.
LO QUE DICEN LAS OTRAS CALIFICADORAS
Las tres calificadoras principales —Moody’s, Fitch y S&P— coinciden en la calificación de Guatemala: Ba1/BB con perspectiva estable, lo que nos deja a un solo escalón del grado de inversión. Todas destacan los mismos puntos fuertes y similares debilidades.
Ninguna ha mejorado la nota desde 2010. Para subir al grado de inversión, el mensaje de las tres es el mismo: mantener la estabilidad macro, pero mejorar la gobernabilidad, ampliar la base tributaria y reducir la informalidad.








