
Países Bajos y Marruecos se juegan la vida en noventa minutos de pura tensión en el Mundial 2026. Los europeos llegan con la obligación que les da su historia y su etiqueta de favoritos, mientras que los africanos buscan consolidar la época dorada que iniciaron en Qatar 2022, donde rompieron todos los pronósticos.
El último antecedente oficial en Copas del Mundo favorece a los europeos, quienes vencieron 2-1 en la fase de grupos de 1994, pero este Marruecos es un equipo completamente distinto, maduro y ultracompetitivo.







