La jornada empezó con muy altas expectativas. Salían al campo tres de las grandes estrellas llamadas a brillar en este Mundial: Kylian Mbappé, Erlin Haaland y Lionel Messi.
Ninguno de los tres decepcionó. Mbappé y Haaland anotaron doblete para comandar las cómodas victorias de Francia y Noruega sobre Senegal e Irak, respectivamente.
La noche estaba reservada para que brillara la estrella de Argentina. Messi anotó un triplete, con tres golazos para la victoria de 3-0 sobre Argelia. Así, se convierte en el goleador de este torneo, pero además alcanzó a Miroslav Klose como máximo anotador en la historia de la Copa del Mundo con 16 goles.
Austria y Jordania cerraron las emociones de un día que será recordado durante mucho tiempo por los amantes del fútbol.








