INRI Posnatal (2012). Juan Pensamiento.

Miguel Flores Castellanos
Doctor en Artes y Letras

El mundo del arte visual es cruel. Un campo minado de intereses de todo tipo, tiene que recorrer quien quiera legitimar su carisma como artista. En Guatemala el artista acepta las oportunidades que surgen, muchas veces inapropiadas. He ahí que se aprecien exposiciones, colgadas en cualquier tipo de espacios que posean una pared, sin importar la iluminación, la hoja de sala o un catálogo que registre la actividad.

A pesar de todos estos inconvenientes, el arte surge con fuerza, y las obras nacidas con valía sobresalen siempre, porque hacen meditar y cuestionar al observador, no porque sean “bonitas”. Muchas de estas piezas pasan a convertirse en referentes históricos, por lo que en muchos países estas piezas pasan a formar parte del legado de los museos, ya sea por compra directa o por donación, aquí están en colecciones privadas.

Dentro de este panorama surge la obra del creador Juan Pensamiento, que además es abogado infieri, escritor y bloguero con voz propia. Su opinión en las redes sociales se hace oír y deja suficiente contenido para repensar las cosas. Con estos antecedentes, cae por su propio peso el hecho que su obra esté cargada de esa misma visión crítica de sus escritos y comentarios. Sus piezas espantan a las galerías de arte conservadoras, solo una se ha atrevido a mostrarlas: El Attico. Además ha mostrado su trabajo en exposiciones colectivas donde han sido arrimadas a un rincón.

Este artista es de una generación que reniega del simbolismo tradicional y de las prácticas impuestas por un patriarcado castrante y controlador, alojado en las galerías del país, es por eso que en su producción es escasa y caja de resonancia del discurso religioso y el de género. En su pintura predominan los lienzos blancos, con figuras delineadas en negro, y donde el color en algunos objetos es aplicado, solo para hacer más potente su sentido.

Todos esos rasgos constituyen ya de un lenguaje propio de expresión. En el discurso de género afloran las nuevas masculinidades. Su concepto de estético del varón, no es el común en el arte, con esa visión apolínea, de semidiós. Todo lo contrario, son representaciones de gente común, flacos, gordos, altos y bajos. A esto se suma que Pensamiento permite el acceso a la lectura de su obra a través de dichos populares, o escenas propias de la televisión o productos de consumo masivo, como los mencionados en marcas de su serie Vulgar y corriente. Se está ante un nuevo pop y una crítica social, no solo de consumo.

_8 Cult 3Como puede apreciarse en la pieza “… y María Antonieta de las Nieves…” hay una clara alusión a los personajes de la serie de televisión El Chavo del ocho, que marcó a toda una generación de televidentes en Latinoamérica. En esta pieza un varón desnudo, sentado en el suelo observa un televisor que anuncia al programa mexicano en su introducción. El hombre luce calcetines fucsia y come un dulce.

Aquí Pensamiento remite al comportamiento aniñado de ciertos varones adultos. Su tamaño (un metro por un metro) hace que lo enunciado por el artista cobre una dimensión relevante. La figura delineada en negro se orienta a producir una lectura erótica del cuerpo, Pensamiento dibuja al personaje sobre blanco y no le agrega color, es en cierta forma una negación de la carne, donde surge el poderoso símbolo de la genitalidad al exponer su sexo flácido.

La afrenta al patriarcado es mostrar al hombre desnudo y más aun no mostrar su virilidad en su apogeo. Este aspecto es lo que perturba al observador, pero es ahí donde reside su gran poder simbólico, junto a su carácter aniñado. Pensamiento alude la genitalidad pero no la muestra, ahí reside el juego erótico.

_8 Cult 2La genialidad del artista no es el emplear estos discursos, que han sido abordados por la Historia del Arte, sino el cómo los plasma en su obra. Y es que Pensamiento tiene el desenfado de ser irónico, como Niño Maximón donde se apropia de una efigie popular del Niño Dios, y le coloca signos propios de Maximón, ese santo-deidad misterioso afincada en el imaginario guatemalteco. Si existe un Maximón, debió ser niño, una pregunta que no se hacen sus más fieles creyentes, porque solo veneran al santo-deidad que se conoce. Pensamiento da pie a crear toda una narrativa inexistente de este hecho pagano-cristiano, que aún no se ha escrito.

La ironía se manifiesta dramáticamente en la pieza INRI Posnatal, nuevamente Pensamiento se apropia de la cerámica popular navideña, en un portal de lámina oxidada y rota, se monta la escena de velación de un niño muerto, en la escena la madre, el padre y tres visitantes que parecen llegar de improviso. El discurso religioso nos alude a una escena del Nacimiento de Jesús, pero muestra todo lo contrario. Pensamiento cambia dos signos, las vestimentas de color, por el negro, y el pesebre por una pequeña caja de muerto para niño.

Con eso basta para crear una realidad diferente, que resume la realidad de los barrios marginales de la Ciudad de Guatemala, cuantas escenas así son reales en las covachas periféricas de predios a orillas del barranco, muertes por falta de medicinas, o alimentación. Su título –INRI Posnatal- cuestiona al observador, esas iniciales propias de una escena de crucifixión, hacen ver que la muerte de infantes es igual que crucificarles.

Para muchos la obra de Juan Pensamiento es incómoda, pero en una sociedad con doble moral, la verdad parece que no merece entrar a una colección de arte.

…y María Antonieta de… (2012). Juan Pensamiento
Niño Maximón (2012). Juan Pensamiento
INRI Posnatal (2012). Juan Pensamiento.

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