POR MARIO ESCRIBÁ
– Ya comprendo: así Tornado conlleva la villanía del Zorro; Siete Leguas la bravura de Pancho Villa y Palomo Blanco la sed libertaria de Simón Bolívar; aunque me quedo con Sombra Gris quien apareja mejor la grandeza de Gandalf del Señor de los Anillos-.
– Lo que no termino de entender es por qué no ocurre lo mismo con los equinos de nuestros gobernantes: Ubico poseía un percherón gris de trenza blanca llamado Pensador y Armas una potra colorada, La Cucaracha. En Taxisco le obsequiaron a nuestro más grande estadista un potrillo pinto que él mismo denominó Cinzano; que creo es el nombre de un vermouth italiano. Dicen que el presidente Cerezo prefería cabalgar en un andaluz de la politécnica llamado Robin Hood, imagínate semejante contrariedad; y el actual mandatario tiene una yegua azabache de patas blancas con lucero que obedece al nombre de La Coronela. Divergencias y convergencias sin brillo ni pasión; quizás sólo acierta el presidente Arbenz, cuyo potrillo se llamaba Gigante.







