MILÁN
Agencia AP

Nacido en la provincia de Parma, no muy lejos de la pequeña ciudad de Verdi, Bergonzi comenzó sus estudios como barítono a los 16 años y pronto se dio cuenta de que su talento estaba en el rango de tenor. Rindió servicio en una unidad de artillería antiaérea durante la Segunda Guerra Mundial y pasó tres años en un campo alemán de trabajo forzado.

Su carrera internacional despegó tras su debut de 1956 en la Ópera Metropolitana de Nueva York, donde interpretó el papel de Radamés en «Aída» de Verdi. Su carrera en la Met se extendió por 32 años y 22 papeles.

La Met señaló en un homenaje que Bergonzi «era especialmente reconocido por la belleza y calidez de su canto y por su elegante atención al estilo y el fraseo». También interpretó nueve temporadas en La Scala de Milán y 21 temporadas en la Arena de Verona, un teatro al aire libre para el verano.

Bergonzi terminó su carrera artística en 1995, dedicándose a la enseñanza del canto. Para su cumpleaños 90 el 12 de julio, Busseto, la ciudad donde vivió Verdi, le dedicó un concierto con la Orquesta Filarmónica Italiana.

Le sobrevive su esposa Adele y sus dos hijos, Maurizio, que nació el mismo día que Bergonzi y debutó como tenor, y Marco.

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