
El fiscal general de Guatemala, Gabriel García Luna, recibió este jueves una placa de reconocimiento de una agencia del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) en un gesto que coincide con el restablecimiento de la cooperación institucional entre el Ministerio Público (MP) y Washington después de varios años de distanciamiento diplomático por la exfiscal Consuelo Porras.
La distinción fue entregada por Ricardo Mayoral, director asistente interino de Operaciones Internacionales de la agencia Homeland Security Investigations (HSI), durante una reunión celebrada en la capital estadounidense como parte de la agenda oficial que el jefe del MP desarrolla desde el miércoles.
El funcionario estadounidense es el encargado de supervisar la red global de más de 500 agentes y especialistas desplegados por la agencia en distintos países para coordinar investigaciones contra organizaciones criminales transnacionales y prevenir actividades terroristas.
Según publicó el MP, el reconocimiento responde al «fortalecimiento de la cooperación interinstitucional y transnacional en materia de seguridad y justicia». Durante el encuentro, ambas partes reafirmaron su compromiso de impulsar acciones conjuntas para combatir el narcotráfico, la trata de personas, las estructuras criminales, las maras o pandillas y el lavado de dinero.
RECONOCIMIENTO POR COOPERACIÓN INTERNACIONAL
El acto se produce horas después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmara una reunión con García Luna y el ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, para fortalecer la coordinación bilateral en el combate contra las redes de tráfico de personas, los carteles y otras organizaciones criminales transnacionales.
La serie de encuentros evidencia un cambio en la relación entre el MP de Guatemala y las autoridades estadounidenses, que durante la gestión de la exfiscal general Consuelo Porras permaneció prácticamente congelada.
Desde 2021, Washington redujo de forma considerable sus vínculos con el MP tras incluir a Porras en la Lista Engel por considerar que había obstruido investigaciones sobre corrupción y socavado procesos democráticos, una sanción que derivó en la prohibición de ingresar a territorio estadounidense y que posteriormente fue replicada por 44 países.
Durante ese periodo, la cooperación institucional quedó limitada en medio de los cuestionamientos internacionales por la persecución penal contra fiscales, jueces, periodistas y operadores de justicia que participaron en investigaciones de corrupción de alto impacto.
La administración de Gabriel García Luna ha situado entre sus prioridades la reconstrucción de las relaciones con los socios internacionales.
La agenda que desarrolla esta semana en Washington, junto con el reconocimiento otorgado por Homeland Security Investigations, constituye la nueva etapa de acercamiento y de la recuperación de los canales de cooperación entre ambos países en materia de seguridad y persecución del crimen organizado, como prometió García Luna.







