La obesidad se ha convertido en un problema de salud a nivel mundial. Foto Esteban Cardona/ La Hora

Por Ana Lucía González
agonzalez@lahora.com.gt

Guatemala es un país de contrastes. Tiene la tasa más alta de desnutrición crónica en América Latina y una de las más altas del mundo, 49%. Sin embargo, al mismo tiempo se encuentran cifras de sobrepeso y obesidad en jóvenes debido principalmente a la mala calidad en la dieta, donde predomina el alto consumo calórico de azúcares, sal y grasas.

Este 4 de marzo, se conmemoró el Día Mundial de la Obesidad; organismos como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) lanzaron una alerta para detener este problema de salud el cual se cataloga ya como una epidemia. Además, se sabe que este es un factor de alto riesgo ante el Covid-19.

Se predijo que para el año 2021, seis de los países con mayor obesidad en el mundo entre población mayor de 15 años serán latinoamericanos: Venezuela, Guatemala, Uruguay, Costa Rica, República Dominicana y México, según la OMS.

En Guatemala los estudios sobre este fenómeno son escasos, aunque reveladores, puesto que se identifica un incremento en los niveles de sobrepeso (31.9%) y obesidad (20%); mientras que el retardo en el crecimiento es muy alto (47%).

Estas y otras cifras las revela un equipo de epidemiólogos que presentó los resultados de un estudio de 2018 y que determina cuánto afecta la calidad de la dieta en niñas y adolescentes en las áreas rurales, su relación con la asistencia a la escuela; y su impacto en el sobrepeso y la obesidad.

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LOS HALLAZGOS

En una muestra con 498 niñas y adolescentes entre 15 y 19 años del municipio de Tecpán, Guatemala, (de las cuales 352 asisten a la escuela y 146 no lo hacen) se determinó que la mayoría tiene una dieta deficiente, especialmente en el grupo de las que no asisten a la escuela. Las niñas que sí acuden a clases tuvieron una mayor ingesta de frutas y verduras, en comparación con las niñas que no asistieron a la escuela.

Por ejemplo, en el grupo que asiste a la escuela, se encontró que 259 niñas tienen un peso normal, 80 tienen sobrepeso y 13 obesidad. Mientras que en el grupo que no asiste a la escuela, 93 tienen peso normal, 42 muestran sobrepeso y 11 obesidad.

“Los efectos de la asistencia a la escuela sobre la calidad de la dieta fueron significativos, después de ajustar por factores sociodemográficos y de estilo de vida”, indica el estudio realizado por Violeta Chacón, Qinran Liu, Yikyung Park, Peter Rohloff y Joaquín Barnoya, publicado en The New York Academy of Sciences.

OBESIDAD, SIN DATOS Y RIESGOS POR LA PANDEMIA

María Alejandra Juárez, nutricionista con estudios en epidemiología, indica que en Guatemala se carece de datos oficiales actualizados sobre esta enfermedad. Por otro lado, ésta representa una doble carga para el gasto de salud nacional, por un lado, por los índices de desnutrición y en contraste, los indicadores de quienes padecen sobrepeso y obesidad.

La doctora en nutrición Mónica Orozco comparte un estudio reciente en 16 mil 749 pacientes británicos que confirma que la obesidad se asocia con un riesgo elevado de morir por COVID-19. Una de las hipótesis apunta a que se puede deber a la inflamación crónica originada por el exceso de tejido adiposo en personas con obesidad. “El COVID-19 causa que el sistema inmune lance una respuesta inflamatoria asociada a la respuesta inmune normal del cuerpo, pero en una persona con obesidad esta respuesta inflamatoria puede ser más fuerte”, explica.

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¿QUÉ SE PUEDE CAMBIAR?

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) lanzó varios mensajes en redes sociales para hacer conciencia sobre cambios importantes para regular la publicidad y contribuir en mejorar los hábitos de consumo alimenticio.

1. Eliminar personajes animados en algunos alimentos y añadir etiquetado al frente con datos del producto.
2. Fomentar en las escuelas el cambio de consumo por comida saludable.
3. Fomentar los impuestos sobre las bebidas azucaradas para reducir su consumo

PREVENGA Y COMIENCE CON HÁBITOS SALUDABLES

1. El Índice de Masa Corporal (IMC) arriba de 25 es un indicador de sobrepeso. De 30 en adelante se sitúa en un rango de obesidad.
2. Limite la ingesta de alimentos con alto contenido de grasas y azúcares.
3. Realice ejercicio físico con regularidad.

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