Covid-19 Prolongado

Es probable que una de cada ocho personas que tuvieron Covid-19, desarrollen un síntoma prolongado post Covid-19. Parece ser que independiente del lugar, la edad, la fecha, el malestar neurológico persistente más reportado pos padecimiento de un cuadro de COVID-19, es dolor de cabeza y fatiga. Después de tres meses de haberlo tenido aún persiste y una mitad que padece de fatiga o dolor de cabeza, tuvieron perdida del olfato y gusto. Los otros síntomas referidos son problemas de vocabulario y de memoria en uno de cada tres pacientes de síntoma neurológico.

Una de las razones por las que la fatiga parece ser un factor tan importante entre las personas que tenían COVID-19, se debe potencialmente a que los niveles de inflamación, la respuesta natural del cuerpo a una infección, persisten en algunas personas y es decir que, aunque los anticuerpos contra el virus pueden desaparecer, la inflamación persistente contribuye a algunos de los síntomas como la fatiga. Pero, probablemente también haya cierto grado de fatiga neurológica, porque los pacientes también tienen niebla mental, y en eso de la niebla, existen síntomas muy inespecíficos como que: me duele pensar, leer incluso un solo correo electrónico, y mi cerebro simplemente está aniquilado.

Algunos han considerado que trastornos como vocabulario, problemas como el deterioro cognitivo leve, podrían ser motivo y reflejar el aislamiento que COVID-19 produjo o cambios de conducta y comportamiento debido a la prevención, como “No estás haciendo o sigues sin hacer cosas que normalmente harías, como salir con tus amigos, hacer cosas que te alegran”.

 

Lo cierto es que existe una necesidad urgente de datos, que informen la escala y el alcance de los síntomas a largo plazo experimentados por algunos pacientes, después de la enfermedad de COVID-19.

Hay cosas que ya saben los investigadores. Al menos parte de la razón por la que se cree que el SARS-CoV-2 tiene un impacto tan amplio, es que se sabe que el virus se adhiere a la enzima convertidora de angiotensina-2, o ACE2, que está presente en todo el cuerpo. ACE2 tiene un papel clave, en funciones como la regulación de la presión arterial y la inflamación. Otros científicos han reportado evidencia de que los anticuerpos (proteínas producidas por el sistema inmunitario en respuesta a virus y otros invasores) están involucrados en un ataque a las células que recubren los vasos sanguíneos del cerebro, lo que provoca inflamación y daño. ¡Bueno! hay que esperar para tener resultados más concluyentes. Lo único cierto hasta ahora es que, los pacientes con COVID-19 pueden desarrollar complicaciones neurológicas con COVID-19, pero el proceso fisiopatológico subyacente no se comprende todavía bien.

Qué significa eso de síntoma pos covid prolongado. Eso sale de estudios realizados de la siguiente manera: Los investigadores encontraron que varios síntomas eran nuevos o más graves de tres a cinco meses después de tener COVID-19, en comparación con los síntomas antes de un diagnóstico de COVID-19 y con el grupo de control; lo que sugiere que estos síntomas pueden verse como los síntomas centrales de un COVID prolongado. Los síntomas centrales registrados más frecuentes han sido: dolor torácico, dificultad para respirar, dolor al respirar, dolor muscular, pérdida del gusto y/u olfato, hormigueo en manos/pies, nudo en la garganta, sensación alterna de frío y calor, pesadez en brazos y/o piernas y cansancio general.  Hay algo también característico: La severidad de estos síntomas se estabilizó a los tres meses después de la infección y no disminuyó más.

Entonces podemos decir que estamos ante un problema urgente, con un número creciente de víctimas humanas que tarde o temprano los sistemas de salud tienen que enfrentar.

 

En el tema sobre síntomas neurológicos que tratamos arriba, la investigación futura debe incluir síntomas de salud mental (por ejemplo, depresión y síntomas de ansiedad), junto con síntomas posinfecciosos adicionales (como confusión mental, insomnio y malestar posesfuerzo).

Pero no debemos olvidar que los síntomas de Long Covid son extremadamente amplios y no pueden explicarse completamente por otros factores, como los factores de riesgo del estilo de vida o las condiciones de salud crónica. Ya se sabe que ciertos rasgos modificables, como el tabaquismo y la obesidad, ponen a las personas en mayor riesgo de diversas enfermedades y afecciones, incluido Long Covid. Sin embargo, otros como el sexo biológico y el origen étnico, también parecen ser importantes en covid largo.

Hay algo que se ha venido difundiendo en otros países, pero afortunadamente aún no en el nuestro, pero es mejor prevenir. Se trata de un tratamiento llamado aféresis, un tratamiento de filtración de sangre, que normalmente se usa para pacientes con trastornos de lípidos que no han respondido a los medicamentos, y terapia anticoagulante. Este tratamiento, no ha demostrado ser eficiente ni en lípidos ni en Covid. Otros tratamientos ofertados son rondas de oxigenoterapia hiperbárica y un goteo intravenoso de vitaminas. Ninguno ha demostrado ser exitoso, así que no gaste su dinero.

En resumidas cuentas: aún no hay tratamiento ni preventivo a Covid, ni que cure efectos prolongados de este posinfección.

Desprolongación del sexo

Es un decir y de sabiduría popular, que individuos enfermos no pueden “invertir” en comportamientos sexuales en la misma medida que sus congéneres más sanos. Sin embargo, no está claro si el envejecimiento, que debilita a las personas, también conduce a una menor inversión en actividades sexuales. Quién sabe sobre esto último.

Pero lo cierto es que unos investigadores más curiosos que lo debido, encontraron y reportaron que el envejecimiento neutraliza las diferencias sexuales y oiga esto: En El Cerebro De La Mosca De La Fruta y dicen que cuando las moscas de la fruta machos y hembras envejecen, sus cerebros se desexualizan. Los cambios relacionados con la edad, tienen lugar en ambos sexos, pero el cerebro masculino se feminiza en mayor medida que el cerebro femenino se masculiniza. ¡Qué triste! dirán algunos.

En las moscas los resultados también muestran que los cambios son mayores en los hombres que en las mujeres”. Pero ¡momento! no hay por qué desanimarse primero son moscas; segundo El hecho de que las hembras cambien menos con la edad que los machos, es presumiblemente el resultado de que la conexión entre la inversión en rasgos sexuales y el éxito reproductivo, no es tan fuerte en las hembras como en los machos. Un poco más de aclaración: Mientras que una mosca de la fruta macho, para reproducirse, debe competir con otros machos para encontrar rápidamente hembras y animarlas a aparearse a través de una intrincada y exigente danza, una hembra solo necesita decidir cuánta energía tiene disponible para la reproducción. El envejecimiento implica que hay cantidades reducidas de recursos disponibles para invertir en reproducción y otras actividades para ambos sexos, pero la dura competencia entre los machos, significa que el costo de una mayor inversión es mayor para ellos que para las hembras.

 

Pero y si lo anterior en humanos es igual: la mujer espera que la cotejen, el hombre mete fichas, tiempo, esfuerzo en ello ¿y entonces????  ¡No se preocupe!, todavía tenemos esperanza. En nosotros todavía no es correcto decir “Si sigues invirtiendo tanto como antes en la danza del erotismo y la reproducción, cuando envejezcas no te quedará energía para sobrevivir y vivirás menos”. Alguien me dice: ¡detente! ¡oh horror!: los estudios en otros animales, incluidos los humanos, que se han centrado principalmente en los cambios relacionados con la edad en las expresiones génicas de un sexo, han arrojado resultados que apuntan en la misma dirección. Esto apunta a que los resultados que se muestran en las moscas de la fruta, también pueden aplicarse a muchos otros animales, ¡Ojalá esto no sea cierto! Pero cabe una esperanza, esperanzota. Ha de existir una señal molecular asociada con el envejecimiento, que se encuentra detrás de las diferencias sexuales reducidas en el cerebro. La exploración adicional de este tema, podría ser gratificante, especialmente si la molécula de señalización resulta ser compartida con otras especies. ¡Hay que rezar para que eso sea a sí!

Alfonso Mata
Médico y cirujano, con estudios de maestría en salud publica en Harvard University y de Nutrición y metabolismo en Instituto Nacional de la Nutrición “Salvador Zubirán” México. Docente en universidad: Mesoamericana, Rafael Landívar y profesor invitado en México y Costa Rica. Asesoría en Salud y Nutrición en: Guatemala, México, El Salvador, Nicaragua, Honduras, Costa Rica. Investigador asociado en INCAP, Instituto Nacional de la Nutrición Salvador Zubiran y CONRED. Autor de varios artículos y publicaciones relacionadas con el tema de salud y nutrición.
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