Roberto Arias

La corrupción que existe en Petén, Guatemala, pareciera no existir, porque no tiene la importancia política que saque a luz los nombres de los campeones de la justicia en Guatemala, Iván Velásquez y Thelma Aldana (por su orden de importancia). Pero la altísima corrupción que desde siempre se ha movilizado en ese departamento de la República, verdaderamente no tiene parangón. La abusiva devastación que ocurre por medio del despojo pasa desapercibida, consciente o inconscientemente, para Velásquez y Aldana.

Hasta donde tengo conocimiento, Petén es el único lugar en el mundo en donde existen juntos dos Patrimonios de la Humanidad de altísimo valor, a saber: El Patrimonio Natural que consiste en su bosque lluvioso (selva tropical) con su flora y fauna e inmerso dentro de la selva profunda, el Patrimonio Cultural conformado por las ruinas de una de las más grandes, antiguas y avanzadas civilizaciones de lo que hoy conocemos como América; lo cual establece a Guatemala como el sitio único en el mundo en donde se encuentran esos dos patrimonios juntos, Natural y Cultural en un espacio mínimo.

Los tesoros de flora y fauna son violados y saqueados a diario de una manera abusiva e irreverente y, ya no digamos los tesoros culturales mayas (estelas, monolitos, joyas, etc.), también transgredidos y despojados por países de primer mundo, de los que instan a luchar contra la corrupción; países en donde pueden apreciarse muchos museos privados de piezas arqueológicas mayas por valor de billones de dólares y/o euros en este y otros continentes, en donde la corrupción no existe.

Por último, puedo mencionar la riqueza petrolera que pertenece a la República de Guatemala –o pertenecía– y que ahora, de una manera legal sacan los franceses y antes los gringos incorruptos, pagando lo que quieran pagar del producto que se llevan incorruptamente de contrabando, el uno por ciento.

Los guatemaltecos –verbigracia Álvaro Arzú quien bajó al 1% el impuesto a la minería– que hacen legalmente esos incorruptos negocios están cruzados de brazos sentados sobre montañas de dinero hecho con dinero ganado legalmente, regalando a base de mordidas multimillonarias el patrimonio de la República de Guatemala, porque saben que es un pueblo que lo encandilan con cualquier babosada y todos siguen como el famoso Johnnie Walker… tan campantes.

¿Qué pasó con el patrimonio real de los guatemaltecos, Iván Velásquez y Thelma Aldana? ¿Cuáles son las verdaderas órdenes que reciben de los gringos por medio de las Naciones Unidas? Ustedes son el símbolo de la lucha contra la corrupción para muchos guatemaltecos. ¿Y entonces… Petén?

Me pregunto, ¿Por qué se han hecho de la vista gorda con el patrimonio real de los guatemaltecos? ¿Será porque a varios países de los que constituimos la Organización de las Naciones Unidas no les conviene tocar algunos puntos álgidos de los patrimonios de Guatemala para seguir con el saqueo sostenido y, para variar están dando atol con el dedo a la generalidad de este incauto y atolondrado pueblo?

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