Factor Méndez Doninelli
La niñez es uno de los muchos sectores sociales vulnerables completamente desprotegida, porque el Estado incumple con los deberes y obligaciones que le corresponden. La niñez del país sobrevive entre la pobreza extrema, la desnutrición crónica, las enfermedades prevenibles y curables, la falta de acceso a servicios de salud y educación, la contaminación del agua, la desigualdad, discriminación, exclusión, abusos y violencias de todo tipo. Los niños menores de 5 años son más afectados.
El Sistema de Información Gerencial de Salud (Sigsa), reveló que entre el 1 de enero y el 8 de abril del presente año, hubo 721 muertes de menores. Las causas fueron diarrea, neumonía, bronconeumonía y gastroenteritis. 28 de cada mil niños menores de 5 años, fallecen por enfermedades que se pueden prevenir, curar, combatir y evitar. Otros infantes mueren por falta de vacunas.
Las 41 niñas bajo custodia del Estado fueron quemadas vivas, 1 niña murió atropellada por un abusivo, inmoral e intolerante “cristiano”, más niñas mueren por ataques armados o embarazos prematuros, producto de violaciones sexuales.
Debido al aumento de la pobreza y pobreza extrema que afectan con más peso a la población infantil, 4 de cada 10 guatemaltecos pobres son niños o adolescentes. La mitad de las personas que viven en extrema pobreza son menores de 15 años y en Sololá con población predominantemente indígena, la pobreza general asciende al 80% de la población, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
En 2015, 19 de cada 100 niños y niñas de entre 7 y 12 años, fueron excluidos del sistema educativo. Entre los adolescentes, 4 de 10 accedieron a estudios básicos y 2 de 10, ingresaron al bachillerato. La mayoría de familias del área rural, no gozan de servicios básicos como salud, educación y alimentación adecuada.
La desnutrición supera a más de la mitad de los niños guatemaltecos de 0 a 5 años. Guatemala, se distingue por ser la principal economía en Centroamérica, sin embargo, es el cuarto país más desigual de Latinoamérica y el último lugar en Índice de Desarrollo Humano.
El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), sostiene que las desigualdades provocan que niños de familias más pobres tengan el doble de probabilidades de morir antes de cumplir 5 años. Recordó que todos los niños, sin importar su condición socioeconómica, tienen derecho a vivir en condiciones dignas y a ser protegidos contra enfermedades mortales.
La pobreza extendida obliga a niñas, niños y adolescentes a ocuparse en trabajos informales, cálculos conservadores estiman que más de 800 mil menores de edad realizan distintas faenas para contribuir al precario presupuesto familiar. En ciudad Guatemala, alrededor de 15 mil niñas, niños y adolescentes son víctimas de trata de personas, explotados y abusados sexualmente.
Hilda Morales, procuradora adjunta de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), dijo que es “alarmante” la cantidad de hechos de violencia en contra de la niñez y la juventud. Reiteró la necesidad de fortalecer la Política de Prevención del Delito y la Violencia para prevenir la violencia homicida e implementar programas para la juventud.
El Estado y el Ministerio de Salud deben abandonar la indiferencia y el desinterés mostrados hasta ahora, incrementar la lucha contra la mortalidad infantil, contrarrestar la desnutrición, garantizar el acceso al agua potable, al saneamiento y la reducción de enfermedades prevenibles a través de la vacunación. En el país, las niñas, niños y adolescentes siguen muriendo a montones, sea por la acción, inacción u omisión de las autoridades o por las violencias estructurales del funesto sistema capitalista neoliberal.







