
El pasado lunes 4 de mayo, el juez de mayor riesgo B, Eduardo Orozco, ordenó el traslado de Julio Girón y Carlos González, implicados en el secuestro del odontólogo Julio Martínez, hacia la cárcel del cuartel militar Matamoros.
Esto ocurrió luego de que se detectara una serie de comunicaciones que Girón habría tenido desde la prisión en Mariscal Zavala con una de las implicadas que se encuentra prófuga de la justicia.
En la orden, Orozco señaló que el traslado debía ser inmediato. Sin embargo, esto únicamente se cumplió con González, quien fue trasladado a Matamoros en ese momento, según detallan fuentes cercanas al caso, ya que Girón fue trasladado en horas de la noche del pasado martes e ingresó a dicho centro penitenciario hacia las 3 de la madrugada del miércoles 6 de mayo, para ser llevado a una bartolina donde se encuentra de forma aislada.
Según la información recopilada, Girón estaría buscando la forma de salir del aislamiento, pero por vías no contempladas en la ley, a través de las autoridades del centro, como se pretendía en su momento, cuando según la comunicación que este tuvo con Anelsy Adeli Quiñonez se señalaba un supuesto soborno a un juez, aunque hasta el momento no se logró comprobar este extremo.
Ante esta situación, se consultó al abogado Saúl Zenteno, quien ejerce la defensa de Girón, quien negó estos extremos, pues aseguró que no se han colocado recursos legales que busquen sacarlo de dicho lugar.
De momento, tanto Girón como González deberán seguir recluidos en este centro hasta solventar su situación legal. La audiencia de etapa intermedia se tiene prevista para su continuación el próximo 8 de mayo, fecha en la cual los defensores de los cinco implicados darán sus argumentos bajo los cuales buscan que sus patrocinados no sean enviados a juicio.







