La revelación de las interceptaciones telefónicas realizadas por el Ministerio Público (MP) a los implicados en el secuestro del odontólogo Julio Amílcar Martínez, ha puesto al descubierto una trama que muestra cómo el supuesto líder de la estructura, Julio Alejandro Girón Castañeda, pretendía evadir la justicia.
El pasado 20 de abril, el Juzgado de Mayor Riesgo «B» realizó una audiencia en la que se pretendía escuchar la petición de cuatro sindicados para cambiar el delito de plagio o secuestro a encubrimiento propio, lo cual les daría la opción de solventar su situación a través de una aceptación de cargos y así reducir considerablemente las posibles penas a las que pudiesen ser condenados de ser hallados culpables.
Durante el transcurso de la misma, Denys Cuezy, el abogado de la familia del médico, señaló que no se podía acceder a la petición porque existían pruebas que señalan del posible tráfico de influencia e, incluso, pagos que Girón pudo haber ofrecido a cambio del beneficio.
En esa ocasión, Cuezy fue reprendido por el juez Eduardo Orozco, al asegurar que no podía afirmar cosas «que no le constaban» por lo que pidió que se dirigiera con respeto durante la audiencia.
EL AUDIO DESDE LA CÁRCEL
No obstante, el pasado miércoles 29 de abril, el MP presentó el audio al que Cuezy se refirió en una primera oportunidad, en el que Girón, ya detenido y en prisión preventiva en la cárcel de la base militar Mariscal Zavala, logra establecer contacto telefónico con Anelsy Adely Quiñónez Corado, a quien las autoridades identifican como conviviente de Girón y segunda líder del secuestro de Martínez, quien a la fecha se encuentra prófuga de la justicia.
En la conversación, de una duración de 22 minutos, ambos involucrados empiezan a detallar aspectos de la audiencia de primera declaración que en septiembre de 2025 se realizó en el Juzgado Cuarto Penal ante el juez Pedro Laynez.
Sin embargo en el desarrollo de la conversación, Girón comienza a quejarse de la cantidad de dinero «invertido» para tratar de «arreglar las cosas» y salir de la situación, si fuera posible, «antes de fin de año (2025)».
LA CONVERSACIÓN DE LOS SEÑALADOS POR EL SECUESTRO DEL ODONTÓLOGO
La conversación inicia con un leve saludo y una «inocente» pregunta:
Girón: ¿Adelsi?
Quiñónez: Hola
Girón: Hola, ¿Cómo le va?
Quiñónez: Bien gracias, ¿Y usted qué tal?
Girón: pues aquí, enjaulado
El diálogo continúa señalando que las acusaciones en su contra supuestamente son falsas, hasta que finalmente se queja de que otro de los imputados quiso darle muerte, y que, según la voz de Girón le dice a Quiñónez, que se trata de «su primo», refiriéndose al parentesco que Carlos González y González, también implicado en el caso, tiene con la aún prófuga de la justicia.
Acto seguido, Girón comienza a quejarse de los pagos que presuntamente este tiene que hacer:
Quiñónez: Pues fíjese que como yo no tenía con quién hablar, yo lo que quería era hablar de esa situación y no ir solo así.
Girón: Pues como nadie entiende nada, pues obviamente no entiendo nada, menos mi hermano. Mi hermano a veces me pregunta igual que los demás y solo le digo lo que pasa es que está asustada, esto y lo otro y yo logre conseguir un teléfono acá, y obviamente pues yo estoy en Mariscal, pues aquí estoy detenido, los abogados están dando vueltas pero como todo es dinero, verdad Adeli.
Quiñónez: Mjm
Girón: Entonces me puede decir de esta manera, se puede arreglar el problema, se puede hacer esto, pero p*ta, ¿de yo, de dónde saco dinero ahorita? Solo ahorita ya me pidieron 325, solo para llegarle al juez y arreglar las cosas antes del fin de año.
En esta conversación, Girón señala que se le ha requerido un pago de Q325 mil para «llegarle al juez» y arreglar su situación.
Coincidentemente en ese mismo mes, la entonces defensa de Girón presentó una solicitud de cambio de delito ante Laynez para pasar de plagio o secuestro a encubrimiento propio.
Más adelante, Girón vuelve a hacer mención del dinero ya gastado.
Quiñónez: ¿Pero usted cree que esos chats los puede eliminar la ley?
Girón: ¿Eh? Eh, eso si va estar difícil. Adeli ahorita no me lo va a creer, me han prestado dinero, 800 (mil) llevo invertidos y me levanté en mi otra casa. Y ahorita me hacen falta 300 (mil) y pico, porque hay que ver como antes se tapa esto o se aclara, pues mejor. Ya no tendría que estar detenido, si es p*ta detenido, ¿por qué? Si no he hecho nada.
Hasta el momento, no se ha aclarado si finalmente ese dinero requerido fue para lograr beneficios que le permitieran a Girón evadir la justicia y prolongar aún más la captura de Quiñónez. No hay pruebas de que dichos fondos finalmente fueron entregados o no a alguna persona.
LAYNEZ EN LA MIRA
Esta no es la primera vez que se señala a Laynez de propiciar audiencias que podrían beneficiar a sindicados, pues basta recordar la audiencia en la cual el juzgador en dos ocasiones le otorgó el beneficio del cambio de delito al cirujano plástico Kevin Malouf, con lo cual este logró someterse a una aceptación de cargos dentro del caso por la desaparición y muerte de Floridalma Roque.
En dicho proceso, Laynez fue recusado tanto por el MP como por los querellantes adhesivos al asegurar que existían audios donde supuestamente se negociaba la entrega de dinero a cambio de beneficiar a Malouf.
Sin embargo en este caso, la Sala Cuarta de Apelaciones Penal, rechazó lo señalamientos y confirmó a Laynez como el juzgador del proceso.
A MAYOR RIESGO
Esta conversación y los señalamientos contra el juzgador, hicieron que el MP solicitara a la Cámara Penal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) se elevara la carpeta a un juzgado de mayor riesgo.
En enero pasado, los magistrados resolvieron a favor la petición y trasladaron el expediente a manos del juez Eduardo Orozco, en el Juzgado de Mayor Riesgo B, donde actualmente se discute si los cinco implicados deben o no enfrentar juicio por el secuestro de Julio Martínez.
VIDEO | La historia del secuestro del odontólogo Julio Martínez y la búsqueda de justicia







