
El sistema judicial se vuelve a enfrentar a un caso que a la fecha clama justicia y que sobre todo, reclama la aparición de una víctima que desde hace un año se desconoce su paradero.
Se trata de la desaparición del odontólogo Julio Amílcar Martínez Murillo, quien fue secuestrado el 28 de mayo de 2025 en la aldea El Jocotillo, Villa Canales, sin que a la fecha se conozca su destino.
Dentro de este caso, figuran cinco personas detenidas y una más prófuga de la justicia, quienes recientemente han procurado un cambio de delito para no ser procesados por plagio o secuestro y así librarse del proceso judicial.
LOS HECHOS
Según la denuncia y la investigación del Ministerio Público (MP), la mañana del 28 de mayo de 2025, Martínez Murillo llamó a su secretaria vía WhatsApp para que esta hiciera el requerimiento de información de una clínica, mientras este abordaba su vehículo.
Sin embargo, la comunicación se vió interrumpida cuando un hombre empieza a gritar contra el odontólogo y con un «¡manejá, manejá!» es obligado a conducir hasta que se pierde la comunicación. Esto es el último momento que se supo de la víctima.
En la denuncia, se revela que la voz del secuestrador es identificable y de acuerdo con las investigaciones, se trata, supuestamente, de Julio Leonardo Alejandro Girón Castañeda, un hombre que Martínez Murillo habría conocido tiempo atrás y del que se presume enlazó una supuesta amistad con la finalidad de secuestrarlo.
Cuatro presuntos implicados en secuestro capturados
El Comando Antisecuestros de la PNC capturó a cuatro presuntos secuestradores durante operativos y allanamientos realizados en las zonas 5 y 13.
En la 17 avenida y 30 calle, zona 5, fue detenido Carlos “N”, de 37 años pic.twitter.com/NlUEdPXq8k
— PNC de Guatemala (@PNCdeGuatemala) August 29, 2025
EL SECUESTRO
De acuerdo con las averiguaciones, aproximadamente a las 9 de la mañana del 28 de mayo, Martínez Murillo salió de su residencia rumbo a un centro comercial ubicado en el kilómetro 21.7 de carretera a El Salvador para dirigirse a un supermercado a comprar ciertos productos.
Al momento en que el odontólogo se estacionó, Girón posicionó su vehículo tipo picop justo detrás del de la víctima. Según la investigación, actuó en complicidad con su conviviente, Anelsy Adeli Quiñónez Corado, quien se situó cerca de la salida para vigilar el lugar.
Tras realizar sus diligencias, Martínez Murillo abandonó el lugar con rumbo a su hogar en El Jocotillo. En ese momento, los dos automóviles y un tercero de conductor desconocido empezaron a seguirlo; toda la secuencia fue captada por las cámaras de videovigilancia del centro comercial.
Acto seguido, a las 9:30 horas, aproximadamente, Martínez Murillo es interceptado por los tres vehículos que le seguían, en el kilómetro 36 de la misma ruta, en la entrada de la aldea El Jocotillo. Allí, la víctima es retenida en contra de su voluntad.
Según la investigación del MP, el vehículo que manejaba Girón está a su nombre, mientras que el que manejaba Quiñónez, es propiedad de Evelia Say de León, suegra de Girón. En el caso del tercer vehículo, se estableció que las placas de este no corresponden al automotor, por lo que posiblemente fueron clonadas o robadas.
Horas después de la interceptación de la víctima, el vehículo de manejaba fue abandonado cerca de la entrada de dos residenciales ubicados en el kilómetro 17 de Carretera a El Salvador.
Las investigaciones revelan que el abandono del vehículo fue coordinado entre Girón y Quiñónez.

EL RESCATE
Un día después el secuestro, la esposa de Martínez Murillo recibió la llamada de un hombre, quien informa a la familia que el odontólogo fue secuestrado. Para su liberación, dijo el hombre, debían pagar Q5 millones en efectivo o de lo contrario este sería asesinado.
Tras la advertencia, las autoridades tomaron cartas en el asunto y comenzaron las interceptaciones y el acompañamiento de la negociación para dar con los captores del médico.
Producto de esto, se establece la identidad del hombre que ha llamado a manera de negociador. Las autoridades lo identifican como Carlos Antonio González y González, quien es primo de Quiñónez y que a lo largo de una semana se encargó de negociar con la familia de la víctima. Llamaba desde seis números diferentes, cinco de ellos celulares y uno de planta.
Finalmente, se llegó a un acuerdo. El pago no sería por Q5 millones sino de Q763 mil, monto que la familia logró reunir para la liberación de Martínez Murillo.
La entrega del dinero se pactó para el 5 de junio de 2025 en una gasolinera ubicada al final de la avenida Hincapié en la zona 13 capitalina.
Alrededor de las 20:43 horas, un hombre vestido con chumpa negra, camisa turquesa, pantalón de lona azul y un casco de motocicleta negro, que usó para tratar de ocultar su identidad, se presentó al lugar para recibir el pago de parte de un designado de la familia, quien llevaba el efectivo en una bolsa de basura blanca.
Tras recibir el dinero, el cobrador se subió a un vehículo negro en el cual se transportaban otras dos personas y se retiraron rumbo a una residencia ubicada en la colonia Santa Fe de la misma zona. Allí, uno de los cobradores se baja, mientras que los otros dos se retiran y se dirigen hacia la colonia Rivera del Río en la zona 6 de San Miguel Petapa.
La investigación logró la identificación de los tres supuestos cobradores, siendo Juan Ubaldo Tzul Castillo, la persona que con casco de motociclista recibió el dinero mientras que Juan Oswaldo Tzul Hernández y Paola Isabel Díaz Ramírez eran las otras personas que le acompañaron en el vehículo.
A pesar del pago del rescate, Julio Amílcar Martínez Murillo no fue liberado y a la fecha se desconoce su paradero.
En la 13 avenida y 27 calle, zona 13 fueron detenidos Juan “N” de 63 años, su hijo Julio “N” de 34 años y la esposa de este último Paola “N” de 35 por plagio o secuestro. Se les decomisaron tres celulares, un automóvil P-352CVL, un casco de motorista y una chaqueta negra de cuero pic.twitter.com/yA3CNECucZ
— PNC de Guatemala (@PNCdeGuatemala) August 29, 2025
LAS CAPTURAS
El 29 de agosto de 2025, tras las investigaciones preliminares y con autorización de juez competente se realizó una serie de allanamientos que concluyeron con la aprehensión de:
Julio Leonardo Alejandro Girón Castañeda (supuesto líder)
Carlos Antonio González y González
Juan Ubaldo Tzul Castillo
Juan Oswaldo Tzul Hernández
Paola Isabel Díaz Ramírez
Sin embargo, Quiñónez Corado no logró ser aprehendida, por lo que se le considera prófuga de la justicia.
Durante los allanamientos, principalmente el realizado en la residencia de la colonia Santa Fe, las autoridades ubicaron la ropa y el casco que supuestamente Tzul Castillo utilizó el 5 de junio para realizar el cobro del rescate.
Los detenidos fueron puestos a disposición del Juzgado Cuarto Penal a cargo del juez Pedro Laynez, donde fueron escuchados y ligados a proceso penal por el delito de plagio o secuestro.

A MAYOR RIESGO
No obstante, el caso recientemente tuvo un nuevo giro. Se conoció que los sindicados, principalmente Girón Castañeda, pretenden que se les modifiquen los delitos de plagio o secuestro a encubrimiento propio, con la finalidad de acogerse a la Ley de Aceptación de Cargos y así librarse de los procesos.
De acuerdo con fuentes cercanas al caso, existen elementos que hacen creer que existen presuntos actos de corrupción para que se diera una resolución favorable, principalmente para el supuesto líder.
Ante las distintas sospechas y ante lo delicado del proceso, el MP solicitó a la Cámara Penal el traslado del caso a una judicatura de mayor riesgo, situación por la cual los magistrados de la cámara aceptaron la petición y el mes pasado trasladaron el expediente a manos del Juzgado de Mayor Riesgo B.
Ya con nuevo juzgado, se preveía que este miércoles 15 de abril se conociera la petición de cambio de delito y la audiencia de etapa intermedia para discutir si los implicados deben o no enfrentar juicio, pero esta fue suspendida por ausencia del abogado defensor Rodrigo Arroyo.
Así mismo se conoció que en el caso de Díaz Ramírez, se busca desistir de la petición de cambio de delito, por lo que de momento, las audiencias fueron reprogramadas para el próximo lunes 20 de abril.







