Pedro Pablo Marroquín

pmarroquin@lahora.gt

Esposo, papá, abogado y periodista. ¡Si usted siempre ha querido un mejor país, este es su momento de actuar!

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Pedro Pablo Marroquín Pérez
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@ppmp82

Hay cosas que los comunes de los mortales no podemos ver en diferentes entornos y en Guatemala están pasando fenómenos que se dan a diferentes niveles y en maneras distintas, pero que no podemos terminar de leer.

En el plano electoral hay muchos de esos. Por un lado, el Gobierno presiona fuerte en contra de la candidatura de Zury Ríos, pero no queda claro qué pasó si hace unos meses eran férreos aliados al punto que se repartieron la Corte de Constitucionalidad (CC) como que fuera un juzgado de paz de un recóndito municipio del país.

Por el otro lado, se siguen dando señas en favor de Sandra Torres y Manuel Baldizón. Giammattei ofrecía la cárcel para Torres y ahora todos los movimientos del sistema que él controla le terminan favoreciendo, pero queda la enorme duda cuándo será el momento en que la exesposa de Álvaro Colom termine vendida y abandonada.

Y con el caso del ex de LIDER, se pasó de tener una situación con el famoso Testigo A que reportaron medios internacionales a ser un aliado del oficialismo, al punto que el hijo de Baldizón expresa que Giammattei es amigo de la familia y se deshace en elogios para el mandatario.

Pero resulta que otros que se deshacen en elogios para Giammattei son aquellos que en el 2015 maniobraron para evitar el triunfo de Baldizón y eso hace que existan extraños vasos vinculantes entre personajes que en teoría no se tragan.

Toda la amalgama se hizo alrededor de los jueces y fiscales incómodos, pero resulta que hay unos que se han quedado cortos con los beneficios judiciales y hay muchas personas aseguran que el caso de financiamiento de FCN no se cierra porque de esa manera el Presidente tiene la sartén por el mango ahora en las decisiones que tome en el proceso electoral.

Hay quienes comentan que hay dos mujeres que ya han vivido muy de cerca lo que es la traición del oficialismo y la Casa Presidencial, y ahora tienen su propia agenda porque no están confiando en lo que se les dice y ofrece, lo que hace el panorama aún más complicado.

En medio de todas estas nebulosas, siguen los negocios por medio de las obras. Centralizaron el modelo y en lugar que los diputados siguieran con sus constructoras, hicieron un grupo de sociedades y empresas individuales (personas) a las que les dan los contratos y luego ellos se encargan de repartir la mermelada de acuerdo a las instrucciones del Jefe de Jefes.

Las formas de mordidas han vuelto en muchas de las grandes compras que se hacen con fondos públicos y las medidas “municipalistas” del Gobierno van encaminadas a los negocios y uso del dinero sin control de los recursos. Uno pensaría que una teoría municipalista iría enfocada en inversiones y medidas pensando en el ciudadano, pero la realidad es otra.

No se les quitan las ganas de ir contra la prensa independiente y ponernos como el enemigo del pueblo. El pobre vocero de Giammattei repite como loro que los medios que no son afines mienten y en el fondo dejan entrever que las ganas que le llevan a la prensa que los incomoda y les evidencia muchas de sus cosas.

Todo esto pasa sin que exista una madurez social en los diversos sectores para articular las discusiones que necesitamos para trazar una ruta de país, extremo que al final se vuelve indispensable si es que deseamos enderezar el rumbo.

Todo lo que hoy vemos y no entendemos, pronto hará sentido cuando vayamos viendo las futuras jugadas del sistema.

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