Marco Tulio Trejo

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Soy periodista, comunicador social y un soñador creador de opinión pública, para hacer conciencia que permita mejorar los problemas sociales, económicos y políticos que nos aquejan y nos mantienen inmersos en una sociedad con pocas oportunidades de vida para las nuevas generaciones. Estoy convencido de la importancia que tiene la prensa, en el fortalecimiento de la democracia, para coadyuvar a la consolidación de un Estado de Derecho con una certeza jurídica y el lema de mi señor padre siempre fue: “la pluma no se vende, ni se alquila”.

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Marco Trejo

La falta de oportunidades y la necesidad de buscar el mal llamado “sueño americano”, provoca que muchos guatemaltecos tengan, que intentar llegar a los Estados Unidos, donde creen que van a encontrar otro tipo de vida, lo cual por muchas razones nunca va poder encontrar en su tierra, especialmente por la falta de gobernantes que piensen en el desarrollo humano.

Juana Alonzo, mujer nacida en San Mateo Ixtatán, Huehuetenango, de la comunidad Maya Chuj, una de esas poblaciones que se ven afectadas por el subdesarrollo, se ve vulnerada, desde hace siete años, por esa falta de oportunidades que nos tienen inmersos los politiqueros, a quienes no les interesa promover mejores oportunidades para los guatemaltecos y solamente llegan ocupar puestos públicos para convertirse en los nuevos ricos.

Nuestra connacional se encuentra desde hace siete años privada de libertad en una cárcel de la ciudad de Reynosa, Tamaulipas, donde fue detenida y acusada de un delito que nunca cometió, pero como en todos lados se “cuecen habas” la policía mexicana, para justificar su trabajo, la obligó a declararse culpable de secuestro y tráfico de personas.

Los familiares de Juana, quienes cuentan con el apoyo de otros pobladores de San Mateo Ixtatán, se han puesto la tarea de que se haga justicia y que la “chapina” sea liberada, por lo que iniciaron una cruzada que permita lograr el objetivo y evitar así otra de las muchas injusticias que se viven en nuestros países latinoamericanos. ¿Pero que han hecho las autoridades de Guatemala?

Cómo es de esperarse en este país, el alcalde de la localidad Andrés Santizo Gómez brilla por su ausencia y en vez de estar moviéndose por este caso, que involucra a una su “paisana”, no se le ve por ningún lado porque está más preocupado, en ver cómo reelegirse, porque se aproximan las Elecciones Generales del próximo año.

Este debería ser un caso, en donde el Ministerio de Relaciones Exteriores tiene la oportunidad de demostrar que velan por el bienestar de los guatemaltecos, porque se trata de una mujer huehueteca, quien se encuentra privada de libertad y que han sido vulnerados sus derechos humanos fundamentales.

Ayer escuchaba una declaración del gobernante mexicano, Andrés Manuel López Obrador, quien se mostraba consternado por este caso y asegura que se han realizado los acercamientos con las autoridades judiciales de su país, para que analicen este caso que viola todos los derechos humanos fundamentales de una persona y que tratan de que la guatemalteca sea liberada lo antes posible.

El Ministerio de Relaciones Exteriores, por medio de un comunicado, asegura que se logró que la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas revise el caso, para que se haga justicia en el caso de Juana Alonzo. Hay que esperar que esa afirmación sea cierta y que sigan buscando que la huehueteca encuentre justicia pronta y efectiva.

Así como el caso de Juana Alonzo, existen muchos más, donde guatemaltecos se ven en la necesidad de dejar a sus familias, su casa, sus amistades y su tierra, creyendo que podrán encontrar mejores oportunidades de vida, pero en el trayecto encuentran un infierno que nadie quisiera vivir en carne propia.

Pero todas estas historias se deben a la falta de un gobierno que se preocupe por las mejoras sociales, nuestros gobernantes están más preocupados en ver cómo se embolsan los impuestos y competir con otros “politiqueros” para ver quien tiene más y mejores cosas, pero que no han sido ganadas con esfuerzo propio, sino con el hecho pensado, de agenciarse de unos “dineritos”, que le garantice un nivel de vida que no pudo encontrar por su propio esfuerzo y para lograrlo no le quedó más que convertirse en político.

Esto no lo digo yo, lo dicen los estudios que hacen organismos internacionales que se preocupan por la transparencia de los gobiernos de turno y para lo cual somos vistos, como uno de los países que más han caído en la clasificación de percepción de corrupción y nos ven como unos “tranzas” que solamente en el tema de comisiones, por adjudicación de obras, se han esfumado miles de millones de quetzales, en los últimos gobiernos de turno.

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