La Copa Mundial de Fútbol 2026 comenzó con una inauguración espectacular, y México se convirtió no solo en el país anfitrión, sino también en protagonista al lograr un triunfo histórico en el partido inaugural. Con un estadio vibrante y millones de miradas puestas en el encuentro, la Selección Mexicana demostró carácter, pasión y entrega. Este resultado marcó un inicio prometedor en la competencia y reafirma el lugar de México como una potencia futbolística capaz de brillar en los escenarios más grandes del mundo.
Las instalaciones de la Embajada de México en Guatemala fueron el escenario perfecto para la transmisión del partido inaugural. Se contó con la presencia de la Excelentísima Señora Embajadora de México en Guatemala, Luz Elena Baños Rivas, quien antes de iniciar el partido se dirigió al público asistente expresando: “Querida comunidad mexicana y amigos de México. Es un honor recibirlos en nuestra casa, junto con los representantes de los países sede: El Excelentísimo Señor Embajador de Canadá en Guatemala, Olivier Jacques, y el Cónsul General de los Estados Unidos, Señor Roger Rigaud.
México, el vibrante país pluricultural y multi étnico, que se distingue en el mundo por su lucha incansable para conquistar y conservar su independencia y su soberanía, es sede, por tercera vez, de la Copa Mundial de Fútbol. Como en 1970 y en 1986, el pueblo y el gobierno de México reciben en 2026 a los visitantes extranjeros con los brazos abiertos, después de haber hecho el mejor de sus esfuerzos para preparar esta fiesta deportiva de manera que exprese nuestra grandeza civilizatoria, porque no hay forma más idónea para conocer a un pueblo que por medio de su fortaleza cultural.
Como nación de múltiples pertenencias, México ha trabajado de cerca y coordinadamente con Estados Unidos y Canadá de diversas maneras, porque nuestras economías juntas representan cerca del 30% del producto interno bruto mundial y los tres países concentran más del 50% de la población del continente americano. En esta fiesta deportiva daremos un mensaje de paz y esperanza en el porvenir a la comunidad internacional, porque hoy celebramos algo más que un torneo de fútbol; celebramos una pasión deportiva que une pueblos, culturas y generaciones. Para México, anfitrión de la Copa Mundial de Fútbol 2026 junto con nuestros socios de Norteamérica, este acontecimiento tiene un significado especial y queremos celebrarlo con ustedes.
Hace más de tres mil años, en Mesoamérica, nuestros antepasados practicaban el juego de pelota, una disciplina que combinaba destreza física, estrategia, trabajo en equipo y un profundo sentido comunitario. En aquellas canchas de piedra, el juego era un espacio de encuentro, identidad y convivencia. Hoy, aunque las reglas y el escenario son distintos, el espíritu permanece. El fútbol, como el antiguo juego de pelota, tiene la capacidad de reunir a las personas en torno a valores universales: respeto, esfuerzo, solidaridad y amistad.
Para preservar el espíritu comunitario, la Presidenta Sheinbaum ha dado alta prioridad al Mundial Social como estrategia para incluir a todas las personas en la práctica deportiva como parte de una vida saludable. Esta Copa Mundial será una oportunidad para mostrar al mundo la riqueza cultural de México, su hospitalidad y su vocación de construir puentes entre las naciones. Que este torneo nos recuerde que, más allá de las rivalidades deportivas, compartimos una misma cancha: La de la convivencia y el entendimiento entre los pueblos que habitan el planeta Tierra.” Felicitaciones a todo México por este inicio memorable, con su primera victoria en un partido inaugural; el camino apenas comienza, y cada partido será una nueva oportunidad para que México siga escribiendo su historia en la Copa Mundial 2026.







