
El 23 de marzo de 2023, Bomberos Voluntarios reportaron la localización de dos personas fallecidas en el interior de un domicilio ubicado en el residencial Altos de San Nicolás, en el kilómetro 25 de la carretera que une Mataquescuintla, Jalapa, con San José Pinula, Guatemala.
Dichas víctimas fueron identificadas como Sara Elena Chávez Carrillo de Paredes y Josué Caleb Chávez, de 62 y 18 años respectivamente.
Las primeras versiones del hecho aseguraron que se trató de un ataque armado registrado en el lugar, pero al realizar las averiguaciones y tras el informe del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), se determinó que la causa de muerte de ambas víctimas fue asfixia por estrangulamiento.
Tras el hecho, las investigaciones llevaron a la captura de una persona, Williams Paredes Chávez, hijo y tío de las víctimas, quien ahora enfrenta juicio ante el Tribunal Noveno de Sentencia Penal por los delitos de asesinato y parricidio.
LOS SUPUESTOS MOTIVOS
Según la declaración del hermano del supuesto asesino, que dio ante el tribunal, compuesto por mujeres, la supuesta motivación que pudo haber tenido para dar muerte a su progenitora y su sobrino podrían ser celos e incluso dinero que estaba en posesión de Chávez.
De acuerdo al testimonio, luego de que los familiares de las víctimas fueron informados del hecho, se hizo del conocimiento de las autoridades que Paredes Chávez había sido denunciado por su propia madre con anterioridad, ya que presuntamente habría hecho una serie de amenazas en su contra, por no acceder a ciertos requerimientos.
Asimismo, había tenido problemas con el resto de sus hermanos, por lo que la comunicación entre sí era nula. No obstante, días previos a los hechos, el testigo habría enviado una fuerte suma de dinero a su madre.
Sin embargo, al verificar las cuentas de la fallecida, el dinero ya no se encontraba depositado, situación que les hace sospechar que acusado las habría vaciado, extremos que aún debe probar el Ministerio Público (MP) con su investigación.
En la declaración, el testigo aseguró que su hermano en diversas ocasiones la amenazó de muerte, por lo que le habría aconsejado a su madre que lo denunciara ante el MP.
En el caso del sobrino de 18 años, el testigo afirmó que supuestamente Paredes Chávez le tenía celos, pues consideraba que «había pasado a ocupar su puesto como consentido de la familia», situación que no toleró.
Por el momento, el Tribunal Noveno de Sentencia Penal tiene previsto continuar con el debate en su contra este 31 de agosto, para escuchar a otros peritos y diligenciar otra prueba ofrecida para discutir en el debate.







