Las conversaciones aportadas por el Ministerio Público (MP) ante el Juzgado de Mayor Riesgo B, dentro del caso por el secuestro del odontólogo Julio Amílcar Martínez, revelan cómo una llamada desde prisión habría influido para que Anelsy Adeli Quiñónez Corado continúe prófuga de la justicia.
Según la investigación, dentro del grupo de implicados en el secuestro aún falta una persona que habría colaborado con Julio Alejandro Girón, señalado como líder de la banda, en el seguimiento de Martínez, su rapto, el abandono del vehículo y su posterior desaparición.
Se trata de la única implicada que, hasta la fecha, no ha sido capturada.
En una escucha telefónica, el MP detalla que Girón logró comunicarse con Quiñónez desde la prisión de la base militar Mariscal Zavala, luego de haber sido ligado a proceso penal en septiembre del año pasado.
En la conversación, Girón le detalla en todo momento qué posibles pruebas existen en contra de Quiñónez, su relación familiar con otro de los implicados y le recomienda no entregarse a la justicia.
«AQUÍ EL QUE LA CAGO FUE EL COMPAÑERO SUYO»
En la llamada interceptada, Girón enfatiza que está “enjaulado” y que se encuentra detenido en Mariscal Zavala. Tras un breve saludo, entra de lleno al asunto:
Girón: ¿Adelsi?
Quiñonez: Hola
Girón: Hola, ¿Cómo le va?
Quiñonez: Bien gracias, ¿Y usted que tal?
Girón: pues aquí enjaulado
Quiñonez: sí hombre lamentablemente, como cuando sale eso, como están acusando esas cosas falsas?
Girón: la verdad es que sí, aunque hay que tener cuidado, no vaya a poner culpables, porque nadie es culpable, pero no vaya ir a usted a la ley sagrada del…
Quiñonez: sí verdad
Girón: no, aquí el que la cago fue el compañero suyo de allá, el pariente…
Quiñonez: aja
Girón: Tienen todas las grabaciones, tienen todos los chat de usted y de él, inclusive el hijo de p…, perdón me quería dar para abajo
Quiñonez: ¿Cómo?
Girón: Que inclusive ese su pariente me quería dar para abajo le digo
De acuerdo con las investigaciones, “el pariente” sería Carlos González y Gonzáles, detenido dentro del proceso y a quien se le acusa de ser el negociador del rescate, quien a su vez es primo de Anelsy Adeli Quiñónez Corado.
Girón se queja de que González quiso darle muerte, pero no especifica en qué momento habría ocurrido esta acción. Sin embargo, sí revela detalles, como los vínculos existentes dentro del grupo.
“Me enseñó la foto que usted le había enviado, donde estaban los uniformes, mis armas. El teléfono de él estaba interceptado y están todas las pláticas suyas con él”, señala Girón a Quiñónez. Posteriormente niega el contenido de esas conversaciones, aunque la preocupación por estas se evidencia a lo largo de 22 minutos.
Girón: Pero ellos tomaron las fotos en donde estaban los trajes de policía, las armas, que era, cómo se hacía, porque se había pagado tanto, el error fue haber agarrado el número que usted tenía registrado a su nombre y quien la mezclo a usted en esto, fue precisamente la esposa de Julio por su nombre
Quiñonez: Y cómo me conocía por haber sido trabajadora de usted
Girón: Fíjese que no, fue más por el número porque andaban perdidos, porque al que le agarraron todo fue a su pariente, y encima nos quieren joder con cosas que él había hecho con el grupo anterior, puta imagínese que delicado
Quiñonez: A la gran puchicá
Girón: Entonces eso que usted escribió, no se le ocurra venir a eso, bueno aquí estoy guardado y estaré guardado unos dos tres meses más, en lo que todo se va solucionando y aclarando, porque en eso no tenemos que ver que ni usted ni yo ni absolutamente nadie, el que se la llevó, perdón que sea su familia pero se lo olvido al cabrón y ahora lo tienen ahora
https://youtu.be/knsAWo0OFec
«NO HAY FOTO QUE PRUEBE»
Conforme transcurre la conversación, tanto Girón como Quiñónez comparten detalles sobre lo que hasta ese momento el MP ha investigado, así como su preocupación por los hallazgos y la forma de negar los hechos.
Según lo conversado, un abogado le propuso a Quiñónez entregarse a la justicia; sin embargo, Girón la convence de desistir de la idea:
Girón: Sí pero no había podido porque como encima eh yo solo me he hecho lo que me he conseguido otro nombre en contra, pero obviamente no he podido hablar. Pero usted sabe como soy de sincero para decir las cosas. Y el abogado que le diga eso es mentira, solo usted se presenta a una sede y la envían a prisión automáticamente.
Quiñonez: Exactamente. Cállese si viera cómo anda detrás de mí, como que es niño, Dios mío puro zope.
No obstante, el abogado que intentó defender a Quiñónez le deja claro que no existen pruebas que permitan constatar que ella no ayudó a Girón, una situación en la que este también insiste al asegurar que son elementos con los que la fiscalía no cuenta.
Quiñonez: Le voy a explicar, entonces él me dice de que él me defiende porque yo era una trabajadora doméstica, usted sabía hacer sus mandados, sus trabajos, yo no andaba con usted, eh lamentablemente, eh no hay una foto donde prueben de que yo participé con usted que agarré a la persona, la metí a un carro y toda la onda.
Girón: No, eso no existe, no existe.
Quiñonez: exactamente, así le dije, le juro que yo tengo 11 años de trabajar con él y en ningún momento y no había visto ningún problema para él, una persona muy tranquila, no tiene temas que estar preocupado, estamos desconociendo el tema, pero para mí, él me esta guardado.
«CUIDADO CON LOS TELÉFONOS»
En medio del cruce de información para verificar qué tenía y qué no tenía el MP, la mayor preocupación para ambos es la información que González, primo de Quiñónez, tendría en su contra.
Por ello, Girón le da una serie de recomendaciones para evitar que sea capturada.
Girón: pero el abogado que le puede decir, tal y tal cosa y no va
Quiñonez: pero tiene abogado también por su parte o solo?
Girón: tiene abogado tiene abogado y fue el que le dijo no, no vaya a declarar, el es un pequeñito con lentes
Quiñonez: Entonces me tengo que cuidar
Girón: ah sí… toda vez no sepan su dirección y este en una casa ajena no tienen cómo entrar
Quiñonez: Sí verdad
Girón: Necesitan una orden y cuidado con los teléfonos, no usar los que usaban antes porque los tienen intervenidos
Por el momento, Anelsy Adeli Quiñónez Corado sigue prófuga de la justicia, sin que las autoridades logren ubicarla. En paralelo, Girón y el resto de implicados permanecen a la espera de que se defina si enfrentarán juicio.







