FOTO MARIELA CASTAÑÓN. María José Ortiz (izquierda) y Mónica Mayorga (derecha) de Cambiando la Forma en que Cuidamos, explican las acciones que ha realizado la iniciativa para reintegrar a los menores de edad.

POR MARIELA CASTAÑÓN
mcastanon@lahora.com.gt

Representantes de la iniciativa Cambiando la Forma en que Cuidamos (que se maneja por un consorcio integrado por Catholic Relief Services CRS, Lumos y Maestral), ha reintegrado a 17 niños, niñas y adolescentes (NNA) que estaban en hogares de protección, y ha destacado que la niñez que está dentro del sistema de protección o en hogares, es la más excluida; promueven el cuidado familiar.

María José Ortiz, directora de la iniciativa Cambiando la Forma en que Cuidamos en Guatemala, explica que trabajan en una propuesta global que se implementa en diferentes países, para que se haga un cambio en el cuidado infantil y que exista una política para el cuidado familiar, por tanto, evitar la institucionalización.

“Por cambio entendemos que exista una política, o una decidida acción gubernamental que promueva el cuidado familiar, esto es que los niños vivan con una familia. Lo ideal sería que la familia biológica del niño fuera la que lo tuviera, esto se podría lograr mediante acciones para fortalecer a esta familia y cuando de verdad es imposible que el niño esté ahí, poder recurrir a una familia de acogimiento alternativo, para evitar que ingresaran a los hogares de protección”, indica Ortiz.

De acuerdo con la entrevistada, en el caso de la niñez que está en los hogares, se esperaría que se implementaran las directrices de la Organización de Naciones Unidas sobre el cuidado familiar alternativo, que indica que debe ser por un período corto mientras se logra una opción familiar para el niño, por tanto los hogares deben involucrarse en la reintegración del menor de edad con su familia biológica o la nueva familia, e implementar otros programas como los servicios ambulatorios, que son otra alternativas para evitar la institucionalización.

“Lo que estamos intentando es que estos hogares puedan tener servicios ambulatorios como escuelas para padres, que puedan dar terapia psicológica, porque es más fácil que una familia que tal vez tiene prácticas de disciplina no asertiva aprenda cómo educar al niño que quitárselo, además, los problemas en Guatemala tienen mucha relación con la exclusión a la que se ven sometidas las familias de estos niños. El grupo de niños que está dentro de los hogares o dentro del sistema de protección es el grupo de la población más excluido”, refiere.

SEGUIMIENTO A LOS CASOS

La iniciativa Cambiando la Forma en que Cuidamos, se implementó entre agosto y diciembre del año pasado con NNA de Zacapa, en cuatro hogares: tres privados y uno público, promoviendo la reintegración de la niñez.

“Lo que estamos impulsando es que todos los actores del sistema de protección estén conscientes de la importancia del seguimiento de los casos, muchas veces el caso se termina cuando el niño regresa con la familia, pero no es lo correcto, tiene que haber un seguimiento posterior porque no es tan fácil esa reintegración del niño, porque requiere de un acompañamiento para lograr en primer lugar que el niño no vuelva a ser lastimado y en segundo lugar, que el niño no regrese al sistema”, indica la entrevistada.

¿QUÉ DIFERENCIA HAY ENTRE REUNIFICACIÓN Y REINTEGRACIÓN?

Por otro lado, Mónica Mayorga, asesora legal de la iniciativa Cambiando la Forma en que Cuidamos, explica que la reunificación es el acto de sacar al niño del hogar de abrigo y protección y llevarlo con una familia.

Mientras que la reintegración familiar abarca aspectos más integrales que ameritan seguimiento de aproximadamente dos años, expresa la asesora legal.

FOTO ARCHIVO. La niñez que es rescatada por la PGN es puesta a disposición de un juzgado que determina su futuro.

CUIDADO FAMILIAR

Según Ortiz, la iniciativa a la que representa busca la promoción del cuidado familiar que va desde la sensibilización a donantes, pues a veces se piensa que hacer donaciones a hogares de protección es bueno, pero en lo que se debería apostar es en el fortalecimiento familiar.

La profesional dice que en Guatemala no hay suficientes servicios sociales por eso se debe prestar mayor atención en ese tema. En el caso de Zacapa han iniciado con estas acciones; ese departamento está dentro del criterio territorial de la iniciativa.

“Nosotros en el área de demostración de Zacapa, empezamos a trabajar con la Municipalidad y vemos el compromiso del gobierno local por implementar acciones de fortalecimiento familiar y de apoyo a los niños, servicios sociales. Eso es lo que tendría que haber, involucramiento a nivel local, comunitario, para que esto sea un éxito. Probablemente en áreas del interior del país sea más fácil porque la cohesión social es más fuerte que en la ciudad -capital-”, indica la entrevistada.

Agrega que también se apoyan con iglesias, donde las familias cuando están en crisis acuden para solicitar orientación.

Las causas por las que las niñas, niños y adolescentes están en hogares es por pobreza. Agrega que existen madres de familia que deben salir a trabajar y no pueden cuidar a sus hijos durante el día. Tampoco hay alternativas como guarderías que deberían existir, porque es parte de las responsabilidades de los patronos.

La entrevistada ejemplifica que algunas mujeres tienen que salir y llevar el sustento a su hogar, porque sus esposos migraron, las dejaron, o por otras razones. El trabajo que estas mujeres pueden buscar está en la escala laboral menos protegida.

“El ejemplo de la mamá que trabaja la solución idónea no es quitarle a los niños y meterlos a un hogar de protección, la solución idónea es que exista una guardería donde pueda llevar a sus hijos”.

Ortiz reitera: “También tenemos casos donde hay dureza extrema del sistema, por ejemplo, uno de los niños de Zacapa. El niño perdió una clase en la escuelita y la mamá le pegó. Al –siguiente- día el niño fue a decirlo a la escuela, la maestra y la escuela –denunciaron–, lo que el sistema hizo fue quitarle el niño a la mamá, la solución idónea es orientar a esta mamá respecto a la disciplina asertiva de un niño, hay otras formas de poner límites”, reitera Ortiz.

SITUACIÓN Y PERCEPCIONES SOBRE EL CUIDADO INFANTIL

Este jueves, la iniciativa Cambiando la Forma en que Cuidamos presenta un informe sobre la situación y las percepciones sobre el cuidado infantil en Guatemala, el cual data de septiembre de 2019 a enero de 2020; contrataron a Cid Gallup para levantar una muestra estadística, en los 22 departamentos.

Algunos datos compartidos reflejan que 3 mil 863 niños, niñas y adolescentes viven en hogares de protección: el 40 por ciento son niños y el 60 por ciento niñas. Agrega que hay 146 hogares, 22 públicos y 124 privados.

El estudio señala que el 49 por ciento de los NNA fueron institucionalizados por riesgo social, negligencia o situación económica familiar, el 14 por ciento fueron institucionalizados por abusos sexuales cometidos principalmente a niñas y el 3 por ciento porque son huérfanos.

Según Mónica Mayorga, asesora legal de la iniciativa, el estudio arroja que hay acogimiento informal, porque las familias cuidan a los niños, pero a escondidas, por temor a las implicaciones legales que creen que podrían tener, pero eso no es así.

Por otro lado, se enfatiza en que los guatemaltecos están dispuestos a promover un sistema de protección basado en el cuidado familiar. Los datos indican que el 77 por ciento de la población está de acuerdo o muy de acuerdo en brindar cuidado temporal a un NNA, el 59 por ciento de la población afirma haber cuidado a un NNA que no es su hijo biológico, y el 53 por ciento de los directores de hogares de protección está de acuerdo o muy de acuerdo en que el acogimiento familiar siempre ha existido de forma espontánea en Guatemala.

Las conclusiones del estudio explican que se necesita inversión en el cuidado residencial, pero también en mecanismos de reintegración y procesos sistemáticos de manejo de casos, modalidades de cuidado familiar alternativo y transformación de servicios residenciales a ambulatorios.

Asimismo, detalla que la inversión pública y privada es necesaria para la prevención y detección temprana de casos y así evitar la separación innecesaria de NNA de su ambiente familiar.

FOTO ARCHIVO. El 8 de marzo de 2017 ocurrió un incendio en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción, que era administrado por la Secretaría de Bienestar Social, provocó la muerte de 41 niñas y heridas a 15.
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