El presidente Bernardo Arévalo colocó el populismo y la narcopolítica entre los principales riesgos que enfrentará Guatemala durante el ciclo electoral que desembocará en las elecciones generales de 2027.
Para el mandatario ambos fenómenos pueden ser fiscalizados desde diferentes frentes, como la vigilancia ciudadana, la investigación periodística y la acción institucional.
Durante la conferencia de prensa semanal del Gobierno en el Palacio Nacional, Arévalo insistió en que el reto no es solo identificar estas prácticas, sino evitar que se normalicen en el proceso político. En ese sentido, llamó a la ciudadanía a ejercer un rol activo de fiscalización.
De cara a las elecciones generales de 2027, el presidente advirtió que el riesgo no solo está en las propuestas de campaña, sino en la forma en que se financian y en los actores que influyen en ellas.
El escenario que plantea Arévalo coloca en el centro del debate tres elementos: la vigilancia ciudadana, el rol de la prensa y la actuación del Ministerio Público como contrapesos frente a posibles prácticas de populismo y narcopolítica en el proceso electoral.
#AhoraLH | El presidente Bernardo Arévalo explica cómo Guatemala debe manejar el tema del populismo y su combinación con la narcopolitica.
📹: José Orozco/LH
✍️: Kenneth Jordan/LH pic.twitter.com/4HF89EGk2Y— Diario La Hora (@lahoragt) August 10, 2026
El mandatario colocó a la prensa como un actor clave en la contención de estos riesgos, al señalar que el periodismo debe investigar y exponer posibles vínculos entre estructuras políticas y redes criminales.
“Que la prensa los cubra, me refiero a la prensa seria, no a la prensa que es producto de esas redes”, expresó el mandatario.
Arévalo insistió en que la función de los medios no debe limitarse a la cobertura política tradicional, sino a la investigación de posibles relaciones entre financiamiento electoral, crimen organizado y toma de decisiones públicas.
EL PAPEL DEL MINISTERIO PÚBLICO
Arévalo también señaló al Ministerio Público (MP) del fiscal Gabriel García Luna como una pieza central en la estrategia de contención de la narcopolítica, al considerar que la institución debe actuar cuando existan indicios de vínculos entre actores políticos y estructuras criminales.
“Tenemos a un Ministerio Público que está del lado de la justicia, que cumpla con su labor para poder investigar cuando existan esas conexiones entre narcopolítica”, afirmó.
El mandatario subrayó que la respuesta institucional debe complementarse con la vigilancia ciudadana y el trabajo de la prensa, especialmente en un contexto electoral donde el financiamiento de campañas se vuelve un punto crítico.
FINANCIAMIENTO Y RIESGO POLÍTICO
Arévalo advirtió que la necesidad de recursos para campañas puede abrir la puerta a financiamiento de origen ilícito, lo que incrementa el riesgo de influencia del crimen organizado en la política.
“Están dispuestos a recibir dinero del que venga y le ofrezca un maletincito en efectivo sin ver para dónde”, agregó el gobernante, quien reaparece tras una semana de estar ausente en actos públicos debido a una enfermedad.
En ese sentido, el presidente planteó que el problema no se limita a la existencia de actores criminales, sino a la disposición de algunos sectores políticos a aceptar ese tipo de recursos.
EL IUSI COMO ARMA PRINCIPAL
En el debate legislativo reciente, la reforma al Impuesto Único Sobre Inmuebles (IUSI) ha sido uno de los primeros temas que el Ejecutivo observa bajo la lógica de posibles decisiones con impacto electoral.
Arévalo evitó calificar directamente la reforma como populista, pero sí advirtió que este tipo de medidas deben analizarse en función de su intención política y no solo de su contenido técnico.
#AhoraLH | Presidente Bernardo Arévalo alude al populismo con el que se realizó la reforma al IUSI, asegurando que no responde a las necesidades del pueblo.
Por otra parte, actualiza sobre la ejecución y finalización de las 13 obras de infraestructura vial priorizadas por el… pic.twitter.com/7DHeMhYgyP
— Diario La Hora (@lahoragt) August 10, 2026
“Uno tiene que ver si efectivamente la legislación responde a un genuino interés en atender a un problema o a una necesidad del pueblo guatemalteco o responde a una política electorera”.
El mandatario señaló que el Ejecutivo aún evalúa la reforma antes de definir una postura oficial.
“Es una consideración que tiene ángulos técnicos y ángulos políticos y estaremos haciéndola en los próximos días para definir cuál es la actitud que vamos a tomar”, dijo.







