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Por Margarita Girón
jgiron@lahora.com.gt

El 21 de noviembre llegó a Guatemala el primer centroamericano hondureño bajo el Acuerdo de Tercer País Seguro o Acuerdo de Cooperación de Asilo (ACA), como lo han denominado las autoridades estadounidenses y guatemaltecas.

En menos de dos meses ya suman 97 personas originarias tanto de Honduras, como de El Salvador, las que han llegado al país bajo este Acuerdo que a la fecha ha sido cuestionado por la poca transparencia con la que ha sido manejado por el Gobierno guatemalteco.

El año 2020 inició recibiendo a los primeros nueve centroamericanos bajo este Acuerdo, quienes llegaron el 2 de enero, pero fue el 6 de enero que el Instituto Guatemalteco de Migración (IGM), reportó la mayor cifra recibida hasta la fecha, siendo 33 centroamericanos, 15 salvadoreños; 2 hombres, 5 mujeres, 3 niños y 5 niñas, así como 18 hondureños; 2 hombres, 6 mujeres, 5 niños y 5 niñas, quienes fueron trasladados a Casa del Migrante para ser atendidos.

Ayer arribaron al país 12 centroamericanos más, 6 salvadoreños y 6 hondureños quienes también fueron trasladados a Casa del Migrante, en donde serán atendidos.

El Presbítero Mauro Verzeletti, director de Casa del Migrante en Guatemala y El Salvador, que son parte de la Pastoral de Movilidad Humana, indicó que en un inicio los migrantes habían sido trasladados al Refugio de la Niñez; sin embargo, el proceso de la entrevista era extenso y por ello, tanto el IGM, ACNUR, Misioneros Scalabrinianos y Refugio de la Niñez, determinaron que el procedimiento a partir del 6 de enero sería, que al terminar el proceso en la Fuerza Aérea Guatemalteca (FAG), los migrantes fueran atendidos en Casa del Migrante.

¿QUIÉN SE ENCARGA DE ELLOS?

El Gobierno de Guatemala asumió el compromiso de Tercer País Seguro, pero en la realidad es Casa del Migrante y otras organizaciones ajenas al Gobierno quienes se encargan de atenderlos, manifestó Verzeletti, quien añadió que como en Casa del Migrante se brinda atención humanitaria, porque esa es la misión del albergue, “son personas, son seres humanos y nosotros no podemos desatender y desprotegerlos, principalmente cuando se trata de niños, niñas y adolescentes”, agregó.

A decir de Verzeletti, el Gobierno de Guatemala no ha desempeñado un papel justo con los migrantes, sobre todo cuando acepta ser Tercer País Seguro y no hay nada que pueda certificar a Guatemala con esa calidad, “sabemos que esto es una situación en la cual, el Gobierno está jugando sus intereses bajo el ACA para no ser requerido por los Estados Unidos como ha pasado con otros gobernantes en determinado momento”, añadió.

Verzeletti también indicó que es Casa del Migrante a través de donaciones, quien costea la estadía de los centroamericanos mientras permanecen en el albergue, sin que se reciba ayuda económica por parte del Estado para atender a los migrantes que son trasladados bajo el Acuerdo. Además, dijo que la Casa del Migrante tiene capacidad para atender a 50 personas.

Personas que han llegado a la Casa del Migrante en Guatemala en los últimos días.
FOTO LA HORA/JOSÉ OROZCO

¿QUÉ DICE EL MINGOB?

La Hora consultó a Fernando Lucero, vocero del Ministerio de Gobernación, si el Estado está brindando ayuda económica para atender a los migrantes que llegan bajo el ACA, sin embargo, al cierre de esta nota, solo indicó que trasladaría la pregunta al ministro de Gobernación, Enrique Degenhart, quien ha dicho en ocasiones anteriores que el convenio no le costaría a Guatemala ninguna erogación.

Sin embargo, ayer Emisoras Unidas entrevistó al Ministro de Gobernación y le consultó acerca de las razones por las cuales el Gobierno de Guatemala no se hace cargo de los solicitantes de asilo y explicó a ese medio: “Como Ministerio de Gobernación o como Estado no podemos hacer ningún tipo de erogación presupuestaria para darles ese tipo de servicios colaterales o servicios de atención”.

“Son personas, son seres humanos y nosotros no podemos desatender y desprotegerlos, principalmente cuando se trata de niños, niñas y adolescentes”.

El Presbítero Mauro Verzeletti, director de Casa del Migrante en Guatemala y El Salvador.

LA CASA DEL MIGRANTE

“Aquí se les da alimentación, hospedaje, atención psicosocial, atención médica a las personas y también asesoramiento jurídico, como lo hacemos aquí en Casa del Migrante y luego interviene Refugio de la Niñez en los casos que solicitan la protección internacional”, detalló Verzeletti.

Según añadió el Presbítero, los migrantes han sido acogidos en Casa del Migrante, por tratarse de un ambiente más tranquilo, en donde reciban atención integral y agregó que cuentan con todo el equipo humano que se está encargando de atender a las personas que llegan durante las horas de la tarde desde la FAG.

El Presbítero Mauro Verzeletti, director de Casa del Migrante en Guatemala y El Salvador, dijo que deben atender a los migrantes por su misión humanitaria.
FOTO LA HORA/CARLOS AYERDI/ARCHIVO

¿QUÉ DIJO LA CASA BLANCA?

Mauricio Claver-Carone, asesor del gobierno de EE.UU. para Asuntos Hemisféricos, expresó el 15 de agosto pasado que recibir a estas personas para Guatemala “no le significaría ningún costo”, y que al contrario “están comprometidos a ayudar a Guatemala bilateralmente” y de “organismos internacionales para cubrir los costos de este proceso y para crear la capacidad necesaria”.

La Hora consultó a la Embajada de los Estados Unidos en Guatemala, si ellos están proporcionando algún financiamiento al país para la atención de los centroamericanos, pero al cierre de este reportaje se informó que la repuesta podría tomar más tiempo. La Hora publicará la postura de la Embajada al tenerla.

“Como Ministerio de Gobernación o como Estado no podemos hacer ningún tipo de erogación presupuestaria para darles ese tipo de servicios colaterales o servicios de atención”.

Ministro de Gobernación, Enrique Degenhart.

ASÍ SON RECIBIDOS

Verzeletti detalló que el primer paso es ser recibidos en Casa del Migrante, en donde se les brindan alimentos al llegar, para que luego tomen un descanso, previo a que el personal de Casa del Migrante inicie el proceso de recepción, dialogando con ellos, para determinar el camino que consideran, ya sea solicitar refugio, regresar a su país de origen o incluso considerar volver a migrar hacia Estados Unidos.

De acuerdo con Verzeletti, en el caso de los menores de edad, la situación es complicada, pues se trata de familias que salieron huyendo de la violencia y pobreza y ahora vuelven a la región, que, a decir del Presbítero, no es la más próspera para ellos.

Migrantes descansan en «La Roca», o el refugio The Rock en Nogales, estado de Sonora, México, cerca de la valla fronteriza, arriba a la izquierda, que separa a México de los Estados Unidos.
FOTO LA HORA/AP

UN CASO DE 97

Carolina Díaz*, una madre salvadoreña que fue trasladada bajo el ACA junto a sus tres hijos de 2, 7 y 17 años dijo que en Estados Unidos solo le dijeron que sería transportada a Guatemala y ahora tendrá que volver a La Libertad, El Salvador en donde el futuro es desalentador.

Según indicó la entrevistada, en Guatemala no conoce a nadie y las condiciones de vida son similares, por lo que descartó solicitar asilo en el país.

“No nos preguntaron si queríamos volver a nuestro país de origen, solo nos dijeron que nos iban a mandar a Guatemala y ya”, indicó la madre salvadoreña por quien su esposo pagó $US12 mil a un “Coyote” para viajar a los Estados Unidos.

“No nos preguntaron si queríamos volver a nuestro país de origen, solo nos dijeron que nos iban a mandar a Guatemala y ya”.

Carolina Díaz, migrante salvadoreña.

TIENEN 72 HORAS PARA ELEGIR EL CAMINO A SEGUIR

Además, Verzeletti señaló que, según el IGM, los centroamericanos que llegan bajo el Acuerdo, tienen 72 horas para elegir si solicitan asilo en Guatemala o vuelven a su país de origen.

Verzeletti señaló que se trata de un problema complejo, porque el corto plazo es una forma para desalentar la intención de solicitud de refugio para los migrantes.

“Ellos no tienen tiempo para procesar la situación como tal y luego tienen que tomar una decisión sobre su propia vida. 72 horas son muy poco tiempo y sabemos que se violan todos los derechos humanos sobre el procedimiento de petición de asilo y refugio”, puntualizó el Presbítero.

Según Alejandra Mena, vocera del IGM, los centroamericanos que son trasladados bajo el ACA, pueden ingresar al país bajo el Acuerdo CA-4 o bien tomar la decisión de pedir protección bajo el sistema de asilo al momento de entrar al país. Sin embargo, se les está dando 72 horas para que puedan decidir sobre el camino a tomar, una vez llegan a Guatemala.

Para quienes deciden volver a su país, de origen, Verzeletti indicó que es la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), quien se encarga del proceso de retorno de las personas a sus países.

Además, agregó que en el caso de quienes vuelven a El Salvador, se ha habilitado la Casa del Migrante para atender a quienes llegan, para que puedan volver a sus comunidades o evalúen las alternativas con las que cuentan y el camino que seguirán para vivir dignamente.

Un día antes de que arribara a Guatemala el primer solicitante de asilo de Honduras, la OIM anunció un programa de retorno asistido a implementarse en Guatemala y Belice hasta octubre de 2020 y que cuenta con un financiamiento de 10.3 millones de dólares garantizados por el Gobierno de los Estados Unidos. La OIM ha insistido en repetidas ocasiones que este programa no es parte del ACA y en el mismo sentido han mencionado que ellos tampoco son parte del Acuerdo.

ACNUR también en varias ocasiones ha indicado a La Hora que no es parte del Acuerdo entre Guatemala y Estados Unidos, además, que desconoce los anexos de este.

Por motivos de seguridad, el IGM no ha revelado cuántos centroamericanos han pedido asilo en el país; sin embargo, se conoce que, de momento, al menos cinco personas han solicitado permanecer en el país bajo el sistema de protección de asilo.

El año pasado el ministro de Gobernación, Enrique Degenhart, firmó el Acuerdo de Tercer País Seguro con Estados Unidos en la Casa Blanca.
FOTO LA HORA/AP

¿QUÉ DICE ACNUR?

Sibylla Brodzinsky, vocera para Centroamérica y México de ACNUR, indicó que dicha organización es socia de los misioneros Scalabrinianos desde 2017.

Según dijo, la relación se basa en ofrecer espacios seguros para las personas que están en tránsito y que tengan necesidad de protección internacional.

Brodzinsky añadió que el apoyo económico que ACNUR brinda a los Scalabrinianos no es para un proyecto en específico.

“Nosotros sí apoyamos financieramente a los Scalabrinianos y a Casa del Migrante pero no específicamente para este Acuerdo”.

Brodzinsky, remarcó que ACNUR no es implementador del ACA, pero se atienden necesidades humanitarias en en cualquier caso que les sea requerido.

“Nosotros recibimos donaciones de muchos países para nuestro trabajo en Centroamérica y le damos la bienvenida a cualquier apoyo financiero para nuestras operaciones, pero es apoyo en general y no tiene específicamente que ver con este Acuerdo del cual no somos parte y no somos implementadores”, añadió Brodzinsky.

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