
Guatemala despide este viernes 7 de agosto a Rodolfo Rohrmoser Valdeavellano, 87 años, uno de los juristas que marcó la historia constitucional del país. Abogado, diplomático, exembajador en Washington, exmagistrado y expresidente de la Corte de Constitucionalidad (CC), falleció tras una trayectoria de más de seis décadas dedicada al derecho, la docencia y la defensa del orden democrático. En los últimos años también fue analista en distintos reportajes de La Hora, donde habló sobre justicia y constitucionalismo con una voz crítica en favor del Estado de derecho.
Su nombre quedó ligado para siempre a uno de los momentos más delicados de la democracia guatemalteca: el autogolpe de Estado impulsado por el entonces presidente Jorge Serrano Elías en mayo de 1993. Como magistrado de la Corte de Constitucionalidad integró el tribunal que declaró inconstitucional y nulo el rompimiento del orden constitucional, una resolución que abrió el camino para restablecer la institucionalidad en el país.
En 2023, en declaraciones a este medio, narró parte de su experiencia para que las nuevas generaciones comprendieran cómo la Corte enfrentó el intento de quebrantar la Constitución. Describió la presión política del momento, la negativa del Gobierno a publicar la sentencia y la actuación del tribunal para garantizar su cumplimiento, así como el respaldo que finalmente recibió de distintos sectores, incluido el Ejército. Para Rohrmoser, la actuación de la Corte respondió al «patriótico deber» de defender el orden constitucional y propiciar el retorno de la institucionalidad.
Ese papel volvió a ser reconocido públicamente en mayo de 2025, cuando el presidente Bernardo Arévalo le impuso la Orden del Quetzal en grado de Gran Oficial junto al también exmagistrado José Gabriel Larios. Durante la ceremonia, el mandatario destacó que ambos representaban a la Corte que «valientemente defendió el orden constitucional» durante la crisis de 1993 y que su actuación dejó una huella permanente en la conciencia democrática del país.
Orden del Quetzal a exmagistrados de la CC de 1993, Larios y Rohrmoser
Más allá de la magistratura constitucional, Rohrmoser desarrolló una extensa carrera en el servicio público y la diplomacia.
Fue secretario de la misión de Guatemala ante la Comunidad Económica Europea y ante las Naciones Unidas, asesor del Ministerio de Relaciones Exteriores, embajador en Washington entre 1988 y 1989, además de ejercer como árbitro internacional y participar en múltiples organismos jurídicos nacionales e internacionales. También presidió la Corte de Constitucionalidad durante el período 2001-2006 y mantuvo una activa labor académica como profesor universitario y autor de publicaciones especializadas.
En años recientes, ya alejado de la función pública, Rohrmoser continuó participando en el debate nacional como analista en distintos medios de comunicación. Sus opiniones abordaron la independencia judicial, el respeto a la Constitución y la importancia de preservar el equilibrio entre los poderes del Estado, una línea de pensamiento coherente con la trayectoria que sostuvo desde la Corte de Constitucionalidad y que lo convirtió en una de las voces jurídicas de referencia en el país.
En 1993, la CC nos mantuvo en una democracia: ¿Qué hará la CC de 2023?
Con su muerte desaparece uno de los protagonistas de la defensa constitucional durante el episodio más crítico de la democracia guatemalteca desde la entrada en vigor de la Constitución de 1985. Su legado permanece en las resoluciones que ayudó a construir, en su producción académica y en los artículos con los que, hasta sus últimos años, insistió en que la justicia solo puede sostenerse sobre el respeto irrestricto a la Constitución.







