De acuerdo con pronósticos de expertos, las lluvias de las siguientes semanas solo son un alivio temporal en medio de una sequía extendida. Imagen La Hora: Jesus Ríos.
De acuerdo con pronósticos de expertos, las lluvias de las siguientes semanas solo son un alivio temporal en medio de una sequía extendida. Imagen La Hora: Jesus Ríos.

La jornada más reciente de lluvias extremas de esta semana llevó a pensar que la temporada seca por fin había terminado. Pero, ¿qué pasa si no es así?

De acuerdo con el boletín técnico especial de Carlos Alberto Duarte, del Instituto de Investigación en Ciencias Naturales y Tecnología (Iarna), estas lluvias no significan que el problema del clima se haya regulado y mucho menos son evidencia del fin del fenómeno de El Niño.

Según el boletín, se pronostican lluvias que generarán anomalías positivas de precipitación en todo el territorio nacional del 18 al 9 de octubre.

Las lluvias, como se pudo confirmar esta semana, serán particularmente intensas del 18 al 25 de septiembre, con excedentes de entre 2 y 4 pulgadas por encima del promedio.

Durante las dos semanas siguientes continuarán los excedentes de lluvia, de entre 0.25 y 1 pulgada sobre el promedio, en especial en la vertiente del Pacífico y el centro del país. Sin embargo, al llegar a la tercera semana, comenzará otra vez el déficit de lluvia, principalmente sobre el sureste del istmo centroamericano.

A partir del 9 al 26 de octubre, las anomalías negativas comenzarán y la lluvia caerá entre 0.25 y 1 pulgada por debajo del promedio. Al llegar a la quinta semana, del 16 al 23 de octubre, el déficit será más profundo y extenso y alcanzará la totalidad del país, incluido Petén.

De acuerdo con Duarte, esta segunda parte de la sequía estará marcada por una mayor incertidumbre climática. Los modelos ya no podrán predecir con tanta precisión más allá de las primeras dos semanas de lluvias, por lo que el déficit no será un fenómeno específico, sino que formará parte de una tendencia.

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Para el investigador, este breve periodo de lluvia que comenzó esta semana no representa el fin de la sequía causada por el fenómeno de El Niño.

Las lluvias que están cayendo ahora y las previstas durante las primeras dos semanas de octubre son insuficientes para revertir el déficit hídrico acumulado durante la sequía de la temporada lluviosa.

Duarte indica que los periodos cortos de lluvia como este favorecen la escorrentía superficial, pero no la infiltración efectiva, por lo que las reservas hídricas no estarán recargándose.

El modelo de predicción muestra que la temporada seca se extenderá durante el último trimestre del año en todo el país, incluso en las zonas donde la temporada de lluvia continúa más allá de diciembre, como Petén.

En una actualización del Climate Prediction Center, del 10 de septiembre, se confirmó que el fenómeno de El Niño no terminará. Por el contrario, continuará fortaleciéndose, con una probabilidad del 90% de alcanzar una intensidad fuerte durante el otoño e invierno boreales de 2026 y 2027.

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Además, se reportó un 75% de probabilidad de que El Niño alcance un rango histórico durante el trimestre de octubre a diciembre de 2026. Este fenómeno superaría la intensidad de todos los eventos de El Niño registrados desde 1950.

Se prevé que las condiciones de El Niño se mantengan durante lo que resta de 2026 y el invierno del hemisferio norte, extendiéndose al menos hasta principios de 2027.

Las lluvias de las siguientes tres semanas representan un alivio temporal dentro de una temporada de déficit generalizado, afirma Duarte.

Para el investigador, las condiciones secas prolongadas y el déficit acumulado de lluvia llevarán a un periodo de riesgo para la seguridad alimentaria y la disponibilidad hídrica. Los peores efectos se verán en los municipios del Corredor Seco y en los territorios con alta dependencia de la producción de autoconsumo.

Duarte recomienda cuidar a corto plazo las siembras tardías, sin reducir las medidas de conservación de humedad en el suelo durante esta temporada de mejoría de las siguientes tres semanas.

EL NIVEL DE AGUA AHORA

De acuerdo con el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), la temperatura de los océanos Atlántico y Pacífico se encuentra entre los 28 y 30 grados Celsius.

En cuanto a los niveles de los caudales, en su boletín del 24 de septiembre reportaron disminuciones en algunos de ellos.

En la vertiente del Pacífico, de los 23 ríos que monitorean, siete están clasificados como ríos bajos. La gran mayoría se mantuvo en el nivel que tenía, pero dos disminuyeron, aunque todavía no se consideran como ríos bajos.

En la vertiente del Caribe, varios aparecen crecidos, pero tres de ellos comenzaron a disminuir. En el Golfo de México hubo menos cambios y variaciones, y la gran mayoría de los niveles se mantuvo. Solo un río disminuyó y un lago creció.

Aunque las variaciones de la lluvia pueden indicar un cambio, las variaciones en los cuerpos de agua, junto con los patrones de predicción, demuestran que la sequía está lejos de terminar.

Mariana Torres Ruano
Escritora y periodista, con formación en Comunicación de la Universidad Rafael Landívar. Ávida lectora, se especializa en la cobertura de temas culturales, literatura y fenómenos de Internet.
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