
Cada año, alrededor del mes de junio, los centros educativos cierran para que estudiantes y comunidad docente tomen un descanso de medio año.
Este descanso está incluido en el calendario oficial del Ministerio de Educación, oficializado en el Acuerdo Ministerial 4817-2025 para centros educativos públicos, y el Acuerdo Ministerial 4818-2025 para colegios privados, por cooperativa y municipales.
En ambos avisos, el ministerio estableció que el receso sería del 24 al 30 de junio de 2026. El sector público debe cumplir este mandato de forma obligatoria, por lo que estudiantes deben retomar clases el miércoles 1 de julio.
Sin embargo, algunos centros educativos privados reiniciarán actividades hasta el próximo lunes 6 de julio, otorgando la semana completa.
Esto se debe a que, en el sector privado, cada institución decide cuándo otorgarán el periodo de vacaciones y la cantidad de días, número que no puede afectar los 180 días efectivos de clases que tiene que tomar sus estudiantes. En la mayoría de los casos, su descanso coincide con el sector público, pausando actividades entre la última semana de junio y la primera de julio.
Desde el primero al último día de clases, las fechas clave del ciclo escolar 2026
Según la Asociación Americana de Psicología, el estrés académico aumenta a lo largo del año escolar, donde la niñez y adolescentes pueden experimentar ansiedad por su rendimiento académico, lo cual también puede derivar en problemas de conducta.
Desde la perspectiva de la salud mental, los periodos de descanso les permiten desconectarse de la presión escolar, aliviando el estrés crónico y fortaleciendo la resiliencia emocional.
También ayudan a prevenir el burnout, un estado de agotamiento físico y mental extremo, donde la persona se siente sobrecargada y carece de energía para afrontar sus tareas y rutinas diarias.
El cambio del horario escolar rígido a días de vacaciones flexibles les permite realizar actividades reparadoras y estimula su pensamiento creativo. Estos períodos de descanso también les permiten reparar sus patrones de sueño. Además de dormir más, su sueño es de mejor calidad, lo que mejora su estado de ánimo y rendimiento cognitivo.







