La economía no siempre cambia de golpe. A veces, el cambio comienza cuando varias piezas que parecían aisladas empiezan a moverse, poco a poco, en una misma dirección.

Esta semana, Guatemala puso sobre la mesa decisiones que corresponden a temas distintos, pero que comparten un propósito: mejorar las condiciones para invertir, fortalecer la infraestructura, elevar la productividad y promover una mayor competencia.

No todo avanzó al mismo ritmo. Por ejemplo, la discusión del subsidio a los combustibles, el cual ya tiene semanas sobre la mesa, permanece en el mismo punto, sin consensos, pero mientras ese debate continúa abierto, otras piezas comenzaron a destrabarse.

Puertos, competencia, remesas y subsidio: las cuatro claves económicas de la semana

DESTRABAR EMBUDOS

Uno de los avances más relevantes fue superar el escollo que mantenía pendiente la elección del Superintendente de Competencia. Con ello, se abre el camino para completar el proceso para nombrar a quien establecerá los procesos de verificación y denuncia ante actuaciones anticompetitivas.

Por fin se desactivó un conflicto entre su propio directorio, que durante meses entrampó sus acciones.

No es un asunto menor ya que la competencia no se limita a la relación entre empresas: también incide en los precios, las condiciones de entrada a los mercados, las decisiones de inversión y la protección de los consumidores.

Superintendencia de Competencia busca nuevo jefe y comenzará análisis de combustibles y medicinas

La propia agenda inicial de esta nueva institucionalidad apunta a dos sectores particularmente sensibles para los consumidores: medicamentos y combustibles.

Destrabar el nombramiento, por tanto, no significa únicamente llenar una casilla pendiente, significa quitar un embudo que impedía que una pieza importante de la política económica comenzara a funcionar.

Hace apenas una semana, el proceso parecía encaminado hacia una mayor demora; su avance muestra que, cuando existe capacidad de decisión, algunos de esos cuellos de botella pueden empezar a resolverse.

Guatemala aprovecha la IA, pero aun tiene retos y brechas por atender. Foto La Hora: Francisco Altán.
Guatemala aprovecha la IA, pero aun tiene retos y brechas por atender. Foto La Hora: Francisco Altán.

LA CARRERA POR LA PRODUCTIVIDAD

Otra pieza que comienza a cambiar de forma es la inteligencia artificial.

La IA dejó de ser una promesa de futuro y empezó a convertirse en una herramienta de competitividad. Un análisis de la agencia calificadora de riesgo, Moody’s plantea que será uno de los motores de productividad de América Latina, pero también advierte que la ventaja será de los países capaces de cerrar sus brechas de energía, infraestructura digital, talento y regulación.

Guatemala ya tiene algunos sectores que están avanzando. El sistema financiero, por ejemplo, utiliza estas herramientas para el análisis de riesgos, prevención del fraude, ciberseguridad y atención al cliente. También comienzan a aparecer aplicaciones en logística, agroindustria, manufactura y exportaciones.

Pagos y rastro digital fortalecen nuevos criterios de evaluación financiera

Pero lo más interesante es que la IA empieza a mostrar un impacto que va más allá de hacer más eficientes a las grandes empresas. En el sector financiero, su uso y el de nuevas fuentes de datos pueden permitir evaluar solicitudes de crédito con mayor rapidez y acercar al sistema a personas y pequeños negocios que tradicionalmente han quedado fuera por no contar con un historial financiero suficiente.

En un país donde más del 60% de la economía se encuentra en la informalidad, esto abre una posibilidad importante de inclusión. Pero también plantea límites: la tecnología puede acelerar una decisión, pero no elimina la necesidad de evaluar la capacidad de pago, proteger los datos y garantizar seguridad.

La discusión, entonces, no es solamente tecnológica. Es económica. La verdadera ventaja estará en quién consiga convertir la IA en productividad, inclusión y nuevas oportunidades.

MÁS LIBERTAD PARA ELEGIR

Después de meses de retraso, el reglamento de la portabilidad numérica avanza hacia la firma final.

Para el usuario es sencillo: poder cambiar de operador sin perder su número telefónico.
La importancia económica está precisamente en esa simplicidad. Si cambiar de compañía deja de significar perder el número, se reduce una barrera que puede mantener a los consumidores con un operador aunque no estén satisfechos con sus condiciones.

Reglamento de portabilidad numérica da un paso clave para que usuarios cambien de compañía sin perder su número

La portabilidad significa entonces, más libertad de elección y mayor presión competitiva para que las empresas mejoren precios, servicios y condiciones para retener a sus clientes.

Todavía falta completar el proceso antes de que pueda comenzar a operar, pero el avance del reglamento acerca al consumidor a una relación distinta con las compañías telefónicas: una en la que cambiar de proveedor sea una decisión más sencilla.

 

I

Proyectos están sobre la mesa, pero el gran reto es la continuidad. Foto La Hora: Alejandro Ramírez.
Proyectos están sobre la mesa, pero el gran reto es la continuidad. Foto La Hora: Alejandro Ramírez

INFRAESTRUCTURA: LA CLAVE ES LA CONTINUIDAD

La semana cierra con quizá la pieza más grande del gran rompecabezas que conforma la economía nacional: la infraestructura.

La presentación de un portafolio de 10 proyectos estratégicos plantea una hoja de ruta concreta en áreas como movilidad, energía, saneamiento, aeródromos, turismo y justicia. La meta es que al menos cinco entren en preinversión antes de que termine el actual gobierno.

Lo importante ya no es solamente que Guatemala tenga leyes o mecanismos para atraer inversión privada. La discusión comienza a trasladarse hacia los proyectos: estudios, estructuración, financiamiento y ejecución.

Infraestructura: Guatemala tiene la hoja de ruta para invertir pero enfrenta el reto de la realidad y la continuidad

Pero aquí aparece una preocupación que no puede ignorarse: tener una cartera de proyectos no significa tener obras. Guatemala todavía debe demostrar que puede sostener una política de infraestructura más allá de los ciclos políticos y evitar que los proyectos vuelvan a quedar detenidos cuando cambien las autoridades.

Es evidente que buena parte de estas obras no podrá ejecutarse durante esta administración. Los estudios de factibilidad, estructuración, financiamiento y construcción de proyectos de esta escala requieren tiempo. Pero justamente por eso resulta relevante lo que se está haciendo ahora: dejar proyectos priorizados, estudiados y encaminados.

De 392 necesidades a 10 proyectos: La ANI presenta su nuevo portafolio de infraestructura público-privada

Si la institucionalidad funciona como se plantea, el próximo gobierno no debería recibir un país sin proyectos ni tener que comenzar nuevamente desde cero. Recibirá, en cambio, una cartera que deberá continuar, mejorar y ejecutar.

Quizá esa sea la verdadera prueba de esta etapa: que las decisiones económicas dejen de ser esfuerzos aislados, que los proyectos sobrevivan a los cambios de gobierno y que la estabilidad de Guatemala pueda convertirse finalmente en inversión, productividad y crecimiento.

El reto ahora es conseguir que las piezas encajen.

Maricela Herrera
Ana Maricela Herrera es periodista y editora con experiencia en cobertura y edición de temas políticos, económicos e internacionales. Ha dirigido equipos en medios y trabajado en comunicación institucional y estrategia informativa.
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