
El sector guatemalteco de plantas ornamentales, follajes y flores enfrenta 2026 con un escenario marcado por una paradoja: está exportando más volumen, pero recibe menos ingresos por esas ventas.
Entre enero y abril, las exportaciones alcanzaron USD 40.1 millones, USD 10.6 millones menos que los USD 50.7 millones registrados en el mismo período de 2025. Al mismo tiempo, el volumen comercializado creció 5%, hasta llegar a 14.9 millones de kilogramos.
La diferencia está en el precio promedio de exportación, que pasó de USD 3.56 a USD 2.68 por kilogramo, una reducción cercana al 25%.
MÁS VOLUMEN NO SIGNIFICA MÁS INGRESOS
“La diferencia está en los precios. Durante los primeros cuatro meses del año, el precio promedio de exportación descendió de USD 3.56 a USD 2.68 por kilogramo”, explicó Gonzalo Salguero, vicepresidente de la Comisión de Plantas Ornamentales, Follajes y Flores de AGEXPORT.
El empresario señaló que este comportamiento evidencia que “producir y exportar más no siempre se traduce en mayores ingresos”, especialmente cuando las empresas también enfrentan costos internos elevados.
El escenario ocurre después de que el sector cerrara 2025 con USD 120.9 millones en exportaciones, el valor anual más alto desde 2017. Desde la pandemia, las ventas externas de esta industria se han mantenido en un promedio cercano a los USD 120 millones anuales.
Para los empresarios, el reto ahora es convertir nuevamente el crecimiento del volumen en un aumento del valor exportado.
EE.UU. SIGUE SIENDO EL PRINCIPAL MERCADO
Estados Unidos concentra el 57% de las exportaciones del sector. Junto con Países Bajos, El Salvador, Canadá y Honduras, los cinco principales destinos representan 96% de las ventas internacionales.
Amador Carballido, presidente de AGEXPORT, señaló que la concentración de las ventas hace necesaria una mayor diversificación.
“Lo principal es la diversificación”, afirmó al explicar que actualmente están priorizando mercados como el Caribe, Sudamérica, Canadá y Europa, mientras que Asia también representa una oportunidad.
Carballido destacó particularmente el potencial del Caribe debido a sus limitaciones de producción. “El Caribe es un comprador de productos neto, pues dado que las islas tienen limitaciones de producción que nosotros podemos suplir perfectamente”, explicó.
Sin embargo, advirtió que para aprovechar esos destinos no basta con producir: también es necesario identificar compradores, resolver la logística y colocar los productos frente a los consumidores.
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EL ARANCEL 0 CAMBIA EL ESCENARIO EN EE. UU.
Uno de los factores que genera expectativas entre los exportadores es la eliminación del arancel para una parte importante de los productos del sector que ingresan a Estados Unidos.
Carballido explicó que alrededor de USD 26.6 millones en exportaciones de flores de corte ya llegaban a ese mercado, pero estaban sujetas a un arancel del 10%. Con el cambio, esos productos mantienen el acceso sin ese costo adicional.
“Esos ya iban de Guatemala a Estados Unidos, no es que sean nuevos. Lo único es que le habían puesto el arancel del 10%. Se lo quitaron, así que eso nos permite mantener ese mercado”, explicó.
Miguel Gutiérrez, presidente de la Comisión de Plantas Ornamentales, Follajes y Flores y del Congreso Internacional del sector, señaló que el cambio representa una ventaja frente a competidores del hemisferio.
De acuerdo con Gutiérrez, el arancel 0 coloca a Guatemala en una posición favorable frente a países como Costa Rica, Brasil y Colombia.
PREVÉN HASTA USD 6 MILLONES ADICIONALES
El sector también espera que las nuevas variedades y admisibilidades generen exportaciones adicionales.
Carballido estima que durante el primer año podrían generarse entre USD 5 millones y USD 6 millones adicionales sobre los montos actuales.
“Si las admisibilidades se abren más rápido, sí podríamos duplicar esa cifra”, afirmó.
El presidente de AGEXPORT explicó que una admisibilidad funciona como una barrera de entrada para los productos agrícolas. Mientras un producto no obtiene autorización sanitaria, no puede ingresar al mercado, independientemente de la capacidad productiva del país.
En el caso de las plantas ornamentales, agregó, existe una ventaja: algunos cultivos pueden estar listos para exportarse en aproximadamente dos años.
CUATRO OPORTUNIDADES DE ADMISIBILIDAD
Entre los productos que podrían abrir nuevas oportunidades se encuentran las solanáceas, el dianthus, los crisantemos y la paquira.
Las solanáceas, entre ellas los geranios, buscan ingresar al mercado europeo. El dianthus, conocido como clavel de maceta, también representa una oportunidad para Guatemala.
En el caso del crisantemo de flor de corte, el sector trabaja para lograr su ingreso al mercado estadounidense luego de restricciones relacionadas con la roya blanca.
“Está muy próximo a que nos autoricen el ingreso de esa flor de corte”, señaló Salguero durante la conferencia.
Una eventual apertura podría beneficiar particularmente a pequeños productores de San Juan Sacatepéquez, San Pedro Sacatepéquez y Chimaltenango, donde existe producción de crisantemos destinada principalmente al mercado local.
La cuarta oportunidad es la paquira, conocida como árbol del dinero, una planta nativa de Guatemala y Centroamérica cuyo acceso al mercado estadounidense también busca recuperar el sector.
BUSCAN REDUCIR HASTA 25% EN INTERMEDIACIÓN
Otra estrategia consiste en modificar la cadena de distribución para acercar directamente a los productores guatemaltecos con los compradores.
Gutiérrez explicó que la Comisión lleva aproximadamente 18 meses trabajando en ese proceso y que el objetivo es reducir la participación de brokers e intermediarios tradicionales.
“Lo que estamos haciendo acá es quitando un eslabón en el ámbito de distribución de nuestros productos en Estados Unidos y donde nos quitamos un 20, 25% de comisión que tienen los brokers y los intermediarios tradicionales en el sector”, afirmó.
El Congreso será uno de los espacios utilizados para acercar a productores con viveristas de Estados Unidos y Europa, con la intención de generar relaciones comerciales directas.
CONGRESO BUSCA GENERAR USD 4 MILLONES EN NEGOCIOS
En ese contexto, el V Congreso Internacional de Plantas Ornamentales, Follajes y Flores se realizará el próximo 2 de septiembre en el Hotel Barceló, en Ciudad de Guatemala.
Carballido explicó que el encuentro tiene un objetivo global de negocios de aproximadamente USD 4 millones, aunque aclaró que esa cifra no necesariamente se concretará durante la actividad.
“No son USD 4 millones que surgen inmediatamente. Se reúnen los posibles compradores y vendedores, empiezan a negociar, empiezan a probar las calidades, las cantidades y en algún punto se logra ese negocio”, explicó.
Según el presidente de AGEXPORT, la expectativa es que ese monto pueda concretarse durante los próximos dos o tres años.
El encuentro prevé más de 300 productores, exportadores, técnicos y profesionales, más de 15 conferencias, más de 50 empresas en el área de exhibición y alrededor de 10 compradores internacionales.
CLAVES PARA EXPORTAR
Uno de los principales componentes del Congreso será la participación, por primera vez en Guatemala, de representantes oficiales del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
Los funcionarios abordarán los requisitos regulatorios, fitosanitarios y procedimientos necesarios para ingresar plantas ornamentales al mercado estadounidense.
Gutiérrez explicó que este acercamiento busca que los exportadores conozcan de primera mano las condiciones que deben cumplir sus productos.
“A condiciones inéditas tenemos que establecer acciones inéditas”, afirmó al referirse a la participación de autoridades estadounidenses en el Congreso.
También se abordarán temas relacionados con plagas y enfermedades, considerados relevantes debido a los cambios en las condiciones climáticas.
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CAMBIO CLIMÁTICO AUMENTA LOS RIESGOS
El sector enfrenta además un escenario de mayor presión climática, particularmente por la sequía, el incremento de la radiación solar y la aparición de plagas y enfermedades.
Gutiérrez explicó que el fenómeno climático representa uno de los principales riesgos para la actividad, aunque una parte importante de la producción se desarrolla bajo condiciones controladas.
“La tierra en la que hoy vivimos ya no es la tierra en la que nosotros nacimos”, expresó al referirse a los cambios que ha experimentado el clima.
El empresario señaló que el sector está trabajando en nuevas tecnologías y prácticas agrícolas para enfrentar temperaturas más elevadas, sequías y niveles de radiación que pueden afectar los cultivos.
UNA INDUSTRIA CON 60 MIL EMPLEOS DIRECTOS
La actividad ornamental cuenta con aproximadamente 3 mil 500 hectáreas distribuidas en distintas regiones del país. Según Salguero, 43% de esa capacidad productiva se encuentra en la Costa Sur y 23% en la región norte, Petén y Las Verapaces.
El sector genera alrededor de 60 mil empleos fijos, de los cuales 75% corresponden a mujeres en áreas rurales, además de unos 200 mil empleos indirectos.
La industria produce aproximadamente 600 especies y 3 mil variedades, agrupadas en flores, plantas y follajes.
“Detrás de cada exportación existe algo más importante, que es el desarrollo social y el impacto social que nosotros en este sector generamos en las comunidades”, destacó Salguero.
EXPECTATIVA DE CRECIMIENTO MODERADO
Pese al comportamiento de las exportaciones durante los primeros cuatro meses, el sector mantiene una expectativa de crecimiento nominal de entre 5% y 8% para 2026.
Gutiérrez señaló que las expectativas son moderadas y que existen varios factores que podrían favorecer el desempeño en los próximos meses: el arancel 0, las nuevas admisibilidades, la reducción de intermediarios, las buenas prácticas agrícolas y la apertura de nuevos mercados.
Carballido, por su parte, considera que el sector debe continuar trabajando en tres frentes principales: protección de variedades vegetales, apertura de admisibilidades y diversificación de mercados.
“Las tres variables que tienen que dominar”, resumió al referirse a estos desafíos.
De esta manera, el sector busca que el mayor volumen de producción vuelva a traducirse en mayores ingresos, en un escenario internacional marcado por cambios arancelarios, presión sobre los precios, nuevas exigencias sanitarias y condiciones climáticas que obligan a los productores a adaptarse.







